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Sólo para estudiantes y profesionales de la Salud

 

 Curso
sobre psicopatía 1, año 2004

Director Hugo Marietán


marietanweb@gmail.com


www.marietan.com

Derechos internacionales reservados

 

 

Entrega 10

 



a)


La Escuela Estadounidense: Cleckley y Hare


 


En 1941, el norteamericano
Hervey Cleckley, escribe un libro llamado ‘The mask of sanity 
(St. Louis, Mo.: Mosby, 1964) y se refiere a este tipo de
personas. En 1964 da las características más frecuentes de
lo que hoy llamamos psicópata.


En 1961, Karpman (The estructure of neurosis…


‘Archives of Psychodynamics, 4, 1961, 599-646) dice
“dentro de los psicópatas hay dos grandes grupos, están
los depredadores y los parásitos” (haciendo la analogía
biológica). “Los depredadores toman las cosas por la
fuerza y los parásitos a través de la astucia y de la
pasividad;  hacen una ‘sangría’ parasitaria consistente en
aparentar desamparo, necesidad de ayuda y de simpatía
infinita.


Henry Ey, en su “Tratado de psiquiatría” de 1965, incluye
a las personalidades psicopáticas dentro del capítulo de
las enfermedades mentales crónicas, que considera como un
desequilibrio psíquico destacando en él las anomalías
caracterológicas de las personas y dice que las
características básicas son la antisociabilidad y su
impulsividad.(5) En 1966 Robins comienza con las bases
para lo que se llamó después, en el DSM, “trastornos de la
personalidad.


Hare menciona que S. Arieti (The intrapsychic self, Nueva
York: Basic Books, 1967) distingue la psicopatía simple de
la compleja: “La
principal característica de la simple es la incapacidad
para aplazar la satisfacción
de las necesidades psicológicas y biológicas, dejando
aparte toda consideración de las consecuencias que dicha
acción pueda tener tanto para sí mismo como para los
demás. No ignora, en el plano de las ideas, que podría
satisfacer sus necesidades siguiendo el largo proceso
normalmente requerido para la consecución plena y
socialmente aceptable del objetivo perseguido. Sin
embargo, el futuro sólo existe para ellos como algo
sumamente vago y remoto, y carece de toda significación
emotiva inmediata todo
lo cual hace que no estén dispuestos a retrasar dicha
consecución. Por otra parte, la posibilidad de recibir en
el futuro un castigo por sus actos tampoco influye sobre
su inmediato comportamiento, puesto que es incapaz de
experimentar ‘una ansiedad de circuito largo’, una vaga
sospecha de un posible peligro o de una posible
contrariedad. La psicopatía compleja es similar a la
simple, pero en ella el comportamiento no está determinado
solamente por el deseo de satisfacer las propias
conveniencias, sino también por el modo de conseguir lo
que se quiere, y de escabullirse a continuación.  Tales
psicópatas son ordinariamente muy inteligentes y capaces
de planear métodos adecuados para obtener lo que apetecen,
sin la menor
preocupación por la moral social. Los atracadores
profesionales de bancos, ciertos políticos y hombres de
negocios podrían entrar dentro de esta categoría.” (17)


Para McCord (1964) las características principales de la
psicopatía son la incapacidad de amar y
de sentir culpabilidad.
Craft (1965) da como rasgos principales la ausencia de
sentimientos hacia los demás y la tendencia a actuar por
impulsos y sin ningún prejuicio, y como secundarios la
agresividad, la falta de vergüenza y de sentido de
culpabilidad, la ineptitud para aprovechar la experiencia
vivida y la ausencia de motivaciones adecuadas. Foulds
(1965) considera que
el egocentrismo y la falta de empatía son los factores
responsables de las anormalidades que presentan las
relaciones interpersonales de los psicópatas: como son
incapaces de situarse en lugar de las demás personas, los
psicópatas las manipulan tranquilamente,
como si se tratase de objetos, satisfaciendo de este modo
sus deseos sin preocuparse en absoluto por los efectos que
sus actos puedan tener. (17)


 


Sintetizando (19), hay controversias entre las escuelas.
Todas, de alguna forma, apuntan a tres conceptos
básicos:


– La primera

posición (intrínseca) corresponde a la escuela
constitucionalista y sostiene
que el psicópata deviene de una constitución
especial, siendo
genéticamente determinado, y, en consecuencia, poco se
puede hacer.


-La segunda escuela

es la social (extrínseca). Ésta dice que la sociedad hace
al psicópata, hace a sus propios criminales por no darles
los medios educativos o económicos necesarios. Existieron
dos estilos diferentes de institutos especiales: La
escuela inglesa Lyman (cerrada en 1972), con un sistema
disciplinario rígido, autoritario, duro, y la escuela
Wiltwyck (fundada en 1937), estadounidense, en donde la
idea era crear un ambiente cálido, afectuoso, propendiendo
a la amistad, una “disciplina de amor” según cita Cinta
Molla(3). Los psicópatas constituían el 35% de la
población en ambas escuelas, y si bien Wiltwyck tuvo un
marcado éxito inicial, la tasa de reincidencia en actos
antisociales, una vez egresados de estas instituciones, al
cabo de unos años, fue semejante.


-La tercer escuela

es la psicoanalista, que habla de perversiones sólo en
relación con la sexualidad. Cuando el trastorno implica
otras pulsiones, Freud habla de libidinización de dicha
pulsión, que ha sido “pervertida” por la sexualidad. La
perversión adulta aparece como la persistencia o
reaparición de un componente parcial de la sexualidad. La
perversión sería una regresión a una fijación anterior de
la libido. Recordemos que para Freud el paso a la plena
organización genital supone a) la superación del complejo
de Edipo, b) la asunción del complejo de castración y c)
la aceptación de la prohibición del incesto. Así la
perversión llamada fetichismo va ligada a la renegación de
la castración. La perversión sería el negativo de la
Neurosis, que hace de la perversión la manifestación en
bruto, no reprimida, de la sexualidad infantil.(8)


 

Hervey Cleckley


 


H. Cleckley, en su libro “La máscara de la salud”, dice
que un psicópata es el que tiene estas características
conductuales :


 



16 criterios de Cleckey, de 1941


Inexistencia de alucinaciones o de otras manifestaciones
de pensamiento irracional.


Ausencia de nerviosismo o de manifestaciones neuróticas.


Encanto externo y notable inteligencia.


Egocentrismo patológico e incapacidad de amar.


Gran pobreza de reacciones afectivas básicas.


Vida sexual impersonal, trivial y poco integrada.


Falta de sentimientos de culpa y de vergüenza.


Indigno de confianza.


Mentiras e insinceridad.


Pérdida específica de la intuición.


Incapacidad para seguir cualquier plan de vida.


Conducta antisocial sin aparente remordimiento.


Amenazas de suicidio raramente cumplidas.


Razonamiento insuficiente o falta de capacidad para
aprender la experiencia vivida.


Irresponsabilidad en las relaciones interpersonales.


Comportamiento fantástico y poco regulable en el consumo
de alcohol y drogas.


 

Robert Hare


Para Hare el psicópata  es incapaz de mostrar simpatía o
genuino interés por los demás, los manipula y utiliza para
satisfacer sus propias conveniencias. Hare lo considera un
enfermo, que sufre lesiones cerebrales en el sistema
límbico que le afectan en su habilidad para inhibir o
interrumpir su conducta (3)


En una encuesta  realizada en 1964 (17) entre 937
psiquiatras canadienses, estos destacaron
como rasgos psicopáticos
principales los siguientes:


1) No saben aprovechar la enseñanza de la experiencia


2) Falta de sentido de la propia responsabilidad


3) Incapacidad para establecer relaciones interpersonales


4) Falla en el control de los impulsos


5) Falla en el sentido moral


6) Actitud reiteradamente antisocial


7) Ineficacia de los castigos para hacerlos cambiar de
conducta


8) Inmadurez emocional


9) Incapacidad para sentir sentimientos de culpabilidad


10) Egocentrismo


 


En estudios sobre delincuentes juveniles, basados en  los
trabajos de Jenkins, 1964 (17), los agrupó, de

acuerdo a sus características, en  a) delincuente
psicopático: incluye susceptibilidad,
amoralidad,
rebeldía, impulsividad, desconfianza
hacia la autoridad y
emancipación de todo vínculo familiar; b) delincuentes
neuróticos: hay tendencias
agresivas e impulsivas pero asociadas con tensión,
sentimiento de culpabilidad, remordimientos, depresión y
desánimo; sumisión c) delincuentes subculturales: fuerte

influencia del medio,  malas compañías, actividades en
banda, robos colectivos, habituales escapadas del colegio
y de la casa, salidas nocturnas prolongadas.


 


Luego de recorrer numerosos estudios sobre psicópatas Hare
(17) dice: “parece que el psicópata no desarrolla
fácilmente respuestas condicionadas al miedo. A
consecuencia de ello, le resulta difícil aprender
respuestas motivadas por el miedo. Cuando la relación
temporal entre el comportamiento y las consecuencias
desagradables es grande, éstas no son tenidas en cuenta.
Los psicópatas se dejan influir menos que las personas
normales.  Si las tareas a realizar son complejas o
incluyen conflictos o son realizadas bajo presión, los
psicópatas se desenvuelven mejor que los individuos
normales”.


Hare (17) diversas formas que se han utilizado para
modificar la conducta del psicópata, entre ellas he
elegido un ejemplo en el que se muestra el tesón, la
ingenuidad y la falta de compresión de la problemática

por parte del terapeuta. Este voluntarismo a ultranza, en
menor dosis, lo he visto reiteradamente en varias
propuestas terapéuticas. Va el ejemplo: “Thorne (1959,
basándose en la tesis de que el comportamiento del
psicópata refleja un estilo de vida inadaptado que recibe
refuerzos tanto de la familia como de los amigos y
compañeros,  ha enumerado los requisitos que juzga
indispensable para una eficaz terapia psicopática:


1. El terapeuta  ha de tener un control absoluto de los
recursos económicos del psicópata, ser como el
administrador de sus cuentas.


2. Los familiares y todas las personas que se relacionan
con el psicópata deben convenir en que no va a evitarle
sistemáticamente al psicópata las
dificultades deben
exigirle que se enfrente con las consecuencias de sus
actos.


3. el terapeuta no ha de desfallecer nunca en su esfuerzo
por enseñar al psicópata a dominar su conducta.


4. El terapeuta no protegerá al psicópata de las
consecuencias legales y sociales de sus actos.


5. El terapeuta deberá hacer comprender perfectamente al
psicópata que le entiende muy bien, que sabe lo que desea
y que sólo está dispuesto a creer en sus buenas
intenciones si las corrobora con obras y no sólo con
palabras.


6. El psicópata debe comprender que su comportamiento es
autodestructivo.


7. El terapeuta procurará estimular al psicópata para que
practique un comportamiento socialmente más aceptable.
Como último recurso recurrirá al dinero, usándolo a título
de incentivo.


Thorne también recomienda una gran dosis de paciencia,
tiempo y dinero; calcula una inversión de 15.000 dólares
al año y una duración de 10 años para lograr una solución
satisfactoria. “


 


Basados en los trabajos de Cleckley, en 1976, Hare, Hart y
Harpur, han propuesto diez criterios para el trastorno de
la personalidad psicopática (1991) que son los siguientes:


1. Locuacidad y encanto superficial;


2. Autovaloración exageradamente alta/arrogancia;


3. Ausencia total de remordimiento;


4. Ausencia de empatía en las relaciones personales;


5. Manipulación ajena con recurso frecuente de engaño;


6. Problemas de conducta en la infancia;


7. Conducta antisocial en la vida adulta;


8. Impulsividad;


9. Ausencia de autocontrol;


10. Irresponsabilidad.


 


Para hacer el diagnóstico de trastorno antisocial de la
personalidad, se requiere contar con 18 años como mínimo y
presentar alteraciones de conducta antes de los 15 años.
Entre los factores más comunes de los trastornos de
conducta antes de los 15 años, se presenta fracaso
escolar, ausentismo, falsificación de notas, expulsión de
la escuela, fugas de la casa, comportamientos violentos,
actos de vandalismo, crueldad con las personas y animales,
mentiras y robos reiterados, promiscuidad sexual precoz,
contacto temprano con el alcohol o drogas, etcétera. El
denominador común de todos estos factores es la
transgresión de las normas de conducta en el hogar y
frente a la sociedad.


 


Psychopathy checklist reviset (PCL-R) Hare 1991 (para
información de cómo usar esta escala y conseguir los
materiales necesarios, consultar en internet:

www.hare.org
)

ESCALA DE
PSICOPATÍA  (Adaptado de  HARE)

F

 

2

1

0

1

Locuacidad

 

 

 

1

Encanto
superficial

 

 

 

1

Sensación
grandiosa de autovalía

 

 

 

1

Mentiras
patológicas

 

 

 

1


Direccionamiento

 

 

 

1

Manipulación

 

 

 

1

Falta de
remordimiento y culpabilidad

 

 

 

1

Escasa
profundidad en los afectos

 

 

 

1


Inestabilidad

 

 

 

1

Falta de
empatía

 

 

 

1

Fracaso de
aceptar responsabilidad de las propias acciones

 

 

 

2

Necesidad de
estimulación

 

 

 

2

Tendencia al
aburrimiento

 

 

 

2

Estilo de
vida parásito

 

 

 

2

Escaso
control conductual

 

 

 

2

Problemas de
conducta tempranos

 

 

 

2

Falta de
metas realistas a largo plazo

 

 

 

2

Impulsividad

 

 

 

2


Irresponsabilidad

 

 

 

2

Delincuencia
juvenil y revocación de la libertad condicional

 

 

 

 


                                  
                                    TOTALES

 

 

 

 



PUNTUACIÓN
:


F1 = Rasgos centrales de la psicopatía.


F2 = Rasgos de inestabilidad.


TOTAL:


 



VALORACIÓN:


-2 PUNTOS: cuando la conducta del sujeto es consistente y
se ajusta a la cualidad o intención del ítem.


-1 PUNTO: el ítem se ajusta en cierta medida pero no en el
grado requerido para puntuar dos. Existen dudas,
conflictos en la información que no pueden resolverse en
favor de una puntuación 2, ni tampoco en 0.


-0 PUNTOS: el ítem no se adecua. El sujeto no muestra el
rasgo o la conducta en cuestión que propone el ítem.


 



CONCLUSIÓN:


0-20: normales.


21-30: grupo medio.


31 o más: psicópata.


 


 



Bibliografía:


1. Bruno, Antonio; “Personalidad perversa post
traumática”, tesis de doctorado, 1958.


2. Garrido Genovés, Vicente; Técnicas de tratamiento para
delincuentes, Ramón Areces, Madrid, 1993.


3. Garrido Genovés, Vicente; Psicópata; Editorial Tirant
Lo Blanch; Valencia; 1993.


4. Otto Kernberg, Diagnóstico Diferencial de la Conducta
Antisocial, Revista de Psiquiatría, 1988,volúmen 5, página
101 a 111, Chile


5. Bruno, A.; Tórtora, G.; ” Las psicopatías”, Psicología
forense, Sexología y praxis, año 3, vol. 2, Nº 4, año
1996.


6. Pinel, Philippe “Tratado médico filosófico de la
enajenación mental o manía”, Ediciones Nieva, Madrid 1988.


7. Schneider, Kurt, “Las personalidades psicopáticas”,
Ediciones Morata, 8º edición, Madrid, 1980


8. Laplanche, J., Pontalis B. “Diccionario de
psicoanálisis”, Editorial Labor, Barcelona, 1981.


9. Berrios, G. “Puntos de vista europeos en los trastornos
de la personalidad”, Comprehensive Psychiatry, Nº 1, 1993.


10. Bercherie, Paul, Los fundamentos de la clínica,
editorial Manantial, Buenos Aires, 1986.


11. Gregory R. L., Diccionario de la Mente, Editorial
Alianza, Madrid, 1955.


12. Marietán, H., Semiología psiquiátrica. Funciones
básicas. Editorial Ananké, Buenos Aires, 1996.


13. DSM IV, Editorial Mason, Barcelona, 1995


14. Oates, J., Babilonia, Ediciones Martínez Roca,
Barcelona, 1989.


15. Marietán, H., Semiología psiquiátrica. Grupos
sintomáticos. Editorial Ananké, Buenos Aires, 1998,
inédito.


16. Cabello, V., Psiquiatría Forense en el Derecho Penal.
T3, Editorial Hammurabi, Buenos Aires, 1984.


17. Hare, Robert, La psicopatía, Editorial Herder,
Barcelona, 1974


18) Hare, R. (1980). A reserch scale for the assessment of
psychopaty  in criminal  populations.


Personality and individual differences
,
1.


19) Marietán, H., Personalidades Psicopáticas,
Alcmeon nº 27, noviembre 1998,

www.alcmeon.com.ar
, www.marietan.com

 

 

 


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Sobre el autor

Hugo Marietan

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Hugo Marietan

Nacido en Buenos Aires, en 1951

Médico, Facultad de Medicina, Universidad de Bueno Aires, 1981, MN 62757

Médico Psiquiatra, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires, 1986

Formación Docente: Egresado del Curso de Formación Docente Pedagógica en Ciencias de la Salud y Carrera Docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

Docente Adscripto a la Carrera Docente Facultad de Medicina. de la Universidad de Buenos Aires desde junio de 1991 a la fecha.

Académico Titular de la Academia Internacional de Psicología de Brasil (2002)

Para ver el curriculum completo: https://marietan.com/curriculum/

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