Lo bipolar por una bipolar – Presentación: Mercedes por Mercedes

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Un testimonio sobre lo bipolar de acuerdo a las vivencias de una mujer que tiene estos cambios en las fases tímicas. No hemos tocado los escritos recibidos para que el profesional pueda contar con este inapreciable material. Ella ha dado su total consentimiento y exigió para su colaboración que se la nomine con su nombre real; sólo se han preservado los nombres de terceros.

2) Presentación: Mercedes por Mercedes

Apareció en el Cosmos cuando terminaba la Segunda Guerra Mundial.

Tuvo una madraza, descendiente del Cid y un padre bohemio, cuya madre era una Princesa charrúa. Su hermana Ch. reside en USA desde hace cuarenta años.

Desde niña fue la enfant-terrible.

Nació ecléctica, hiperkinética, bipolar; pero no había psiquiatra.

Para contenerse estudiaba piano-guitarra-canto; danzas clásicas-españolas-flamenco-zapateo americano; (a sus cinco décadas, árabe).

Patinaba, nadaba, remaba, jugaba al golf, tenis y ajedrez.

En idiomas, inglés, francés, árabe, portugués; (ya treintañera, esperanto). Como es profe en Letras, latín y griego. Habla italiano porque fue la concubina de un romano, padre de sus tres hijos.

Inventó carteras, sandalias, pantalones, tapados en cuero (sin usar hijo y aguja) y salió a vender.

Incursionó en el teatro.

Con el seudónimo Pylmaiquen, ganó premios nacionales e internacionales en Salones de Fotografía.

Como estudiante de letras hizo un programa televisivo literario.

Fue maestra rural, alfabetizadora, modelo, secretaria; reina de las flores, de los estudiantes, de la raza; miss simpatía, mis elegancia; (se sentía una vaca en La Rural).

Escribió en la página cultural de los periódicos El Pregon, La Gaceta, El Tribuno.

La Revista Tarja guardó algunos de sus poemas.

Participó en Salones Literarios jujeños.

Como técnica en Protocolo y Ceremonial atendió personalidades políticas nacionales y extranjeras.

Plásticos, artesanos, escultores, dejaron su impronta en la casa paterna.

Miguel Angel Estrella acarició su piano.

Poetas, escritores, canta-autores, escribían, hacían hablar sus guitarras en la Casapueblo.

Actores, cineastas, ensayaban guiones alrededor de la chimenea.

Durante la dictadura militar fue presa.

Entre madre católica y padre ateo, quiso ser monja pero terminó agnóstica. Luego, Krisna…

Con tanta confusión estudió teología y abrazó filosofías orientales; fue seguidora de Silos (un chanta de aquellos)

Siendo cuarentona conoció a Cristo entre anglicanos y bautistas.

Hoy sabe que es energía radiante.

Nació visceral -cósmica – solar

A los 31 conoció un romano, bizarro, marxista, facho, que había estado en la guerra, en la Legión Extranjera y también en la cárcel.

Vivió bohemio junto al grupo de Passolini, Alberto de Moravia, Elsa Moranti, Luigi Proietti, Carmelo Bene. Fue amante de Gabriela Ferri.

Luego es un alto ejecutivo de la Rinascente UPI.

La fuerza del Sino lo atrae hacia América.

Recorre el Sur y se hace empresario en perforaciones.

Neuquén, Mendoza, La Pampa, son perforadas para que los vinos argentinos sean los mejores.

El Hado sigue empujándolo.

El norte, Jujuy, lo hospeda en el ’74.

En 1977 -febrero- bruñida por el sol, una mujer con ojos diamantinos, se estremece. La piel de Mercedes se eriza, y el gualicho, en conjuro con los dioses aymaras, cerca al señor mayor.

Aguas Blancas (Bolivia), en realismo mágico, bendicen la yunta.

Quince días son suficientes para consumar el himeneo.

La mujer en cuestión vivió en libertad hasta sus 31 años. Pensó, sintió y actuó según los mandatos de su sin razón.

Han pasado veintisiete años.

La sobreviven L., 26, bióloga; A., 25, chef y cineasta; V., 22, estudia Ciencias de la Información.

El padre de los hijos, 78, en Jujuy.

Mercedes, 58, en su país de dulces y cañaverales.­

Actualmente la acompañan piedras, maderas sogas; máscaras, esculturas; pinceles, aerosoles, taladros. Concha y Toro, Vat 69, cafés; libros, sus escritos.

La hacen bailar música étnica, flamenca, árabe, celta, barroca.

Una guitarra, el piano, un charango; flauta, castañuelas, sikuri; palo de lluvia, maracas, bongóes, le inventan fiestas.

M., P., Y., la soportan.

La señora ha plantado un árbol

Ha tenido hijos

Ha escrito un libro

Vive en armonía.

Ama lo que hace, lo que es, lo que el Cosmos le da.

Habita en su Torre de Marfil.

Espera quietamente la visita de Cloto- Atropo- Laquesis

Mientras tanto, Doña Hippie se pertenece

Sobre el autor

Hugo Marietan

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Hugo Marietan

Nacido en Buenos Aires, en 1951

Médico, Facultad de Medicina, Universidad de Bueno Aires, 1981, MN 62757

Médico Psiquiatra, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires, 1986

Formación Docente: Egresado del Curso de Formación Docente Pedagógica en Ciencias de la Salud y Carrera Docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

Docente Adscripto a la Carrera Docente Facultad de Medicina. de la Universidad de Buenos Aires desde junio de 1991 a la fecha.

Académico Titular de la Academia Internacional de Psicología de Brasil (2002)

Para ver el curriculum completo: https://marietan.com/curriculum/

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