YO TAMBIÉN

Y

Buenas noches, Dr. Marietan.
Mi nombre es Denise, soy una Complementaria en recuperación desde hace unos 8 meses. He leído muchísimos artículos y publicaciones de su página, hasta le diría que formaron parte de mi terapia (forman). En más de una ocasión me he asombrado de la exactitud con la que describe tanto al C, como al Ps como al vínculo entre ambos.
En fin, sé que no es correcto relacionarse con otra Complementarias, pero por alguna razón lo hice y la bronca que me generó me llevó a escribir esto que le adjunto. No sé si es un aporte, una experiencia, o un descargo… pero me sentí mejor luego de haberlo escrito.
Un cordial saludo.
Denise. 2 de diciembre de 2015

CARTA A UNA COMPLEMENTARIA.

Yo también creí que tocaba el Cielo con las manos.
Yo también me sentí la mujer más feliz y más dichosa del mundo.
Yo también las odié por sentir que querían robarme lo que era mío (A una complementaria del mismo psicópata)
Yo también fui arrogante por creer tener al mejor.
Yo también me sentí una Angelina Jolie con su Brad Pitt.
Yo también posé orgullosa para la foto familiar creyéndome una Reina.
Yo también, antes de él, esperaba que algo INCREIBLE ocurriera. Y ocurrió…

Yo también sentí que “algo no andaba bien”
Yo también comencé a ver cambios en su personalidad.
Yo también sentí que era mi culpa.
Yo también pedí perdón (muchas veces), aún cuando no tenía por qué.
Yo también notaba que tenía actitudes poco amigables.
Yo también padecí los destratos, e incluso los malos tratos.
Si, yo también creí que era solo un “mal momento” y que ya iba a pasar.
Yo también vi como todo se venía abajo.
Yo también vi como el Gran Príncipe se convertía en el mismo Demonio.
Yo también sufrí su ignoro, sus humillaciones y sus golpes a mi Autoestima.
Yo también llevé a cuestas mi alma totalmente ensangrentada.
Yo también, muchas veces, preferí un golpe antes que un maltrato a mi aturdida mente.
Yo también terminé lamentándome por ambas cosas…

Yo también lloré ¡Y cómo!
Yo también tuve que fingir que estaba todo bien en mi casa y en el trabajo.
Yo también tuve que guardarme todo para mí, porque creí que nadie me entendería.
Yo también me reía cuando me decían “¡Alejate, es una basura!
Yo también dudaba cuando me decían “Es un psicópata”.
Yo también tuve ganas de salir corriendo, pero no pude (no quise).
Yo también creí cuando me decía “Voy a cambiar”
Yo también sentía que a su lado estaba mal pero sin él, estaba aún peor.
Yo también fui adicta a su presencia, a él mismo.
Yo también tuve miedo.
Yo también caminé por el borde de la Cornisa.
Yo también caminé por la delgada línea que separa lo Racional de lo Irracional.
Si, yo también estuve más en lo Irracional y me sentí cómoda ahí.

Yo también atravesé el oscuro túnel de la Obsesión.
Yo también la padecí, la sufrí, incluso la sangré… Pero aún así la defendí.
Yo también intenté escapar… y fallé en el intento.
Yo también quise decir “Basta” pero volví a caer.
Yo también entré creyendo que era el Paraíso y me di cuenta que era el Infierno.
Yo también rogué, supliqué, imploré y perdí mi orgullo y mi dignidad.

¿Pero sabes qué?
Yo también me quedé cuando todos me decían que me vaya.
Yo también creí cosas que sabía que no eran ciertas.
Yo también me dejé convencer, aún cuando sabía que era mentira.
Yo también me relacioné con él desde lo irracional.
Yo también me entendía desde lo loco y lo animal.
Yo también me quedé porque lo extravagante estaba ahí y no en otro lado.
Yo también tuve que darme cuanta que no era victima, sino una participante activa de ese vínculo enfermo.

Yo también sufro la abstinencia del Contacto Cero (aún hoy la sufro, e incluso tengo recaídas).
Yo también tengo miedo.
Yo también me siento mal.
Yo también soy consciente que no soy la misma de antes.
Yo también tuve (y a veces tengo) deseos de venganza, de justicia y de resarcimiento.
Yo también extraño y no puedo creerlo.
Yo también me convertí en una persona confusa, insegura y miedosa.

Yo tampoco sé como ubicar el camino correcto.
Yo tampoco sé como borrar los años pasados.
Yo tampoco entiendo como soporté tanto.
Yo tampoco soy la líder de antes.
Yo tampoco me siento firme donde estoy.
Yo tampoco hablo de esto (porque son pocas las personas que entienden estas vivencias).

Yo también tengo pesadillas.
Yo también tiemblo cuando me suena el teléfono.
Yo también me tengo más miedo a mí que a él (porque no soy fuerte para enfrentarlo).
Yo también he pensado cosas horribles y drásticas.
Yo también quedé totalmente rota y a veces creo que no podré funcionar del todo bien.
Yo también voy por la calle y puedo (o creo) detectar Psicópatas.
Yo también voy por la calle y, por loco que suene, puedo reconocer Complementarias.

Yo también las tildé de locas, de masoquistas y demás patrañas hasta que me pasó a mí y logré ver todo de una forma diferente.
Yo también sufro con la violencia de género y las injusticias (porque detrás hay todo un transfondo que nadie ve)
Yo también me indigno con las cosas que dicen los medios (sin saber).

Yo también, de vez en cuando, tengo que mirar a mí alrededor y preguntarme ¿Ya pasó? ¿Realmente ya pasó?
Yo también, claro, yo también fui (¿Soy?) una Complementaria.

Denise, 2 de diciembre de 2015

Sobre el autor

Hugo Marietan

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Hugo Marietan

Nacido en Buenos Aires, en 1951

Médico, Facultad de Medicina, Universidad de Bueno Aires, 1981, MN 62757

Médico Psiquiatra, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires, 1986

Formación Docente: Egresado del Curso de Formación Docente Pedagógica en Ciencias de la Salud y Carrera Docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

Docente Adscripto a la Carrera Docente Facultad de Medicina. de la Universidad de Buenos Aires desde junio de 1991 a la fecha.

Académico Titular de la Academia Internacional de Psicología de Brasil (2002)

Para ver el curriculum completo: https://marietan.com/curriculum/

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