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SEMIOLOGÍA PSIQUIÁTRICA Y PSICOPATÍA


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Noticia


Incorregible


Condenan a 44 años de prisión a un violador serial
reincidente

Ya había pasado 25 años preso por
ocho violaciones. Salió libre en 2006 y, a los dos meses,
abusó de cinco mujeres más. “Cuando me dieron la libertad
no quería salir. Pedí que me dejaran porque estaba mejor
en la cárcel”, dijo durante el juicio.

 Por: Sergio Dima

Fuente: http://www.clarin.com/diario/2008/10/15/um/m-01781397.htm

“El fallo pone nuevamente de
manifiesto la polémica que existe con los violadores
reincidentes”.

Cuando me dieron la libertad no
quería salir, pedí que me dejaran, estaba mejor en la
cárcel porque encontraba más comprensión. Me crean o no,
hoy me importa un carajo. Los jueces pueden darme la
cantidad de años que quieran, pero yo no violé a nadie.”
De esta forma, Mario Santiago Olivera (55, nació en la
zona de Merlo el 12 de septiembre de 1953) deslizó la
semana pasada sus últimas palabras ante los integrantes
del Tribunal Oral 6 de Morón, que ayer lo condenaron a 44
años de prisión tras hallarlo culpable de cinco casos de
violación y robo a mano armada. Su caso es inédito, ya que
entre 1981 y 2006 ya había pasado 25 años preso por otras
ocho violaciones.

Olivera, que es de la zona de Merlo,
fue detenido en 1981 cuando intentaba cometer un asalto en
Morón y la Policía enseguida descubrió que su descripción
física encajaba con las denuncias por violación de ocho
mujeres.

En 1983 lo juzgaron mediante el viejo
procedimiento del juicio por escrito. Al hacer su
acusación, la fiscalía escribió: “Este incorregible sujeto
no merece menos que el máximo de la pena, que en su caso
parece poco”. El juez de Morón Luis María Andueza (uno de
los que hoy integra el Tribunal que juzga al cura Julio
César Grassi) le dio la razón a la fiscalía y lo condenó a
25 años de prisión.

La jurisprudencia nacional fue
cambiando y la “reclusión por tiempo indeterminado”
comenzó a ser considerada por distintos tribunales como
inconstitucional. La Corte Suprema finalmente falló en ese
sentido y, en la práctica, esta pena desapareció. De esta
forma, Olivera logró recuperar su libertad el 16 de enero
de 2006.

Otra vez en la calle, Olivera se
convirtió en poco más que un linyera. Según la acusación,
apenas esperó dos meses para volver a violar con la misma
forma de operar que antes, sospecha la Justicia.

A las 6.55 de la mañana del 29 de
marzo de 2006, atacó con un cuchillo a una mujer de 29
años en Merlo. La violó y le robó lo que llevaba encima.
El 7 de abril, a las 5.30, sorprendió con el filo de su
arma a otra joven, también en Merlo. Le robó dinero, la
llevó a un descampado y la violó. En las siguientes tres
semanas, según la fiscalía, atacó a otras tres jóvenes.
Una de las víctimas salió a buscarlo con la Policía.

Pocos días después lo ubicaron. Lo
llevaron a la comisaría de Merlo y ahí mismo lo identificó
la joven. La causa en su contra avanzó y el miércoles
pasado llegó a juicio oral. Las víctimas declararon ese
mismo día y todas ratificaron lo que vivieron y señalaron
a Olivera como el hombre que las atacó.

Olivera, cuyo caso había sido
anticipado en exclusiva por Clarín, deberá cumplir la
totalidad de la condena. No podrá pedir la libertad
condicional porque ya fue declarado reincidente, de manera
que recién podría salir cuando tenga alrededor de 100
años.

Tanto los hechos de su primera
condena como los de ésta ocurrieron en Merlo. Y siempre
con la misma modalidad: atacaba de madrugada a mujeres
jóvenes, les robaba lo que llevaban y las violaba tras
exigirles que se hicieran pasar por sus novias.

En su alegato, el fiscal Marcelo
Barona Quintián había pedido 50 años de cárcel, el máximo
permitido por la ley argentina para este tipo de delitos.
En tanto, la defensa había solicitado la nulidad del
proceso por considerar que hubo irregularidades y se
violaron garantías constitucionales. El tribunal  fue
presidido por Andrea Cecilia Bearzi e integrado, además,
por Marcos Javier Lisa y Alejandro Omar Rodríguez Rey,

Según la defensa, el reclamo de pena
de la fiscalía implicó prácticamente “una pena de muerte
encubierta” para Olivera, considerando su edad y sus
condiciones. También puso en duda la “reincidencia” y
cuestionó la pericia que consta en la causa, que describe
a Olivera como una persona “lúcida y coherente”, aunque
también señala que es “inmaduro, distante, con un mundo
interno cargado de agresión impulsiva y una personalidad
psicopática”.

Esta pericia formó parte de los
argumentos que el fiscal utilizó para demostrar que los
hechos por los cuales Olivera fue juzgado tenían
coincidencias y modos que los conectaban entre sí. Barona
Quintián también consideró necesario que los jueces
tuvieran en cuenta el hecho de que Olivera era
reincidente: “Esto es una demostración de su extrema
peligrosidad. Veinticinco años preso no le han servido de
nada.”

Esto desató la réplica de la defensa,
que puso sobre la mesa el debate sobre la ausencia del
Estado y la ineficacia del sistema carcelario en la
atención y el tratamiento de los detenidos.

Olivera nació en la zona de Merlo el
12 de septiembre de 1953.En 1981, cuando tenía 28 años,
cayó preso por primera vez tras un intento de asalto en
Morón. Enseguida se lo vinculó con una serie de denuncias
por violación. En 1983, el juez de Morón Luis María
Andueza lo condenó a 25 años de prisión más la pena
accesoria de “reclusión por tiempo indeterminado” por ocho
casos de rapto, violación y robo a mano armada. Preso en
Chubut, atacó a un guardia, lo desarmó y amenazó con
matarlo, hecho por el cual se lo declaró “reincidente”.

Los cambios en la jurisprudencia
provocaron que la “reclusión por tiempo indeterminado”
comenzara a ser considerada inconstitucional. Así, Olivera
recuperó su libertad el 16 de enero de 2006 tras haber
pasado la mayor parte de su vida adulta en prisión.

De acuerdo con el veredicto de ayer,
a los dos meses volvió a violar. Las cinco víctimas lo
reconocieron como al hombre “sucio y de olor repugnante”
que las abordó y las violó entre marzo y abril de 2006. Su
detención se produjo el 21 de abril, luego de que la
Policía lo buscara durante 15 días, siempre acompañada por
las jóvenes.

Olivera no estuvo presente durante la
lectura del veredicto, ni tampoco había estado durante la
declaración de sus víctimas ni en el alegato. Siguió todo
desde una sala contigua. La última vez que se lo vio fue
cuando le permitieron decir sus últimas palabras.

“Yo robé un par de veces, pero nunca
violé a nadie”, se defendió entonces. Luego, impaciente,
pidió que lo esposaran otra vez y quiso dejar la sala.
Entre el público sólo estaban los padres de una de las
jóvenes, que siguieron la audiencia cruzados de brazos,
aguantando en silencio cuando Olivera iba recorriendo su
discurso final.

 

Antecedentes

Para el fiscal general de Morón,
Federico Nieva Woodgate, Olivera “pareciera ser una
persona incorregible”, ya que los delitos que cometió la
última vez que estuvo libre fueron iguales a los que lo
habían llevado a estar 25 años preso.

El antecedente más cercano sobre una
pena tan alta en la Justicia argentina ocurrió en junio
cuando el Tribunal Oral Criminal 4 de La Plata condenó a
Adán Osvaldo Garabento (44), a 49 años de prisión.

Este hombre fue considerado autor de
los delitos de “homicidio simple, abuso sexual con acceso
carnal y privación ilegal de la libertad calificada” en
perjuicio de una niña, asesinada en 2003, en la localidad
bonaerense de San Miguel del Monte.

Otro caso fue el de Hugo Gerardo
Vallejo Martínez (31), conocido como el “sátiro de la
bicicleta”, quien fue condenado el 4 de marzo por el
Tribunal Oral Criminal 1 de San Isidro a 45 años de
prisión por haber violado al menos a 22 mujeres.

 

 


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Sobre el autor

Hugo Marietan

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Hugo Marietan

Nacido en Buenos Aires, en 1951

Médico, Facultad de Medicina, Universidad de Bueno Aires, 1981, MN 62757

Médico Psiquiatra, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires, 1986

Formación Docente: Egresado del Curso de Formación Docente Pedagógica en Ciencias de la Salud y Carrera Docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

Docente Adscripto a la Carrera Docente Facultad de Medicina. de la Universidad de Buenos Aires desde junio de 1991 a la fecha.

Académico Titular de la Academia Internacional de Psicología de Brasil (2002)

Para ver el curriculum completo: https://marietan.com/curriculum/

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