Psicopatia Dr.Hugo Marietan

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Psicopatía, psicópatas y
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La cadena del terror

CORP:
Cuestionario de Orientación sobre Rasgos Psicopáticos

 

 


Complete datos de la persona que se presume como psicópata
:

Edad:
52 años

Estado
civil:

casada y separada de hecho

Profesión,
estudio o trabajo que realiza
:
auxiliar de aula en escuela básica

Lugar de
residencia actual, ciudad y país
:
Chile

Sexo:
Femenino

Otro dato
de interés:

 

Datos
de quien contesta el cuestionario (imprescindibles)
:

Edad:
64

Lugar de
residencia actual, ciudad y país

Chile

Profesión,
estudio o trabajo que realiza
:
empleado administrativo

Sexo:
masculino

 



¿Qué relación tiene o tuvo con esta persona?:

cónyuge, separado de hecho



¿Cuánto duró/dura la relación?:

1982 a l996, con interrupciones.

 



¿Cómo la conoció?:

a través de amigos.

 



¿Qué le atrajo/ atrae de esta persona?:

Muy poco, y nada en especial. Fue su reiterada y
persistente insistencia, presencia generalmente inesperada
pero  envolvente  lo que me llevó a aceptar un hecho no
meditado. En verdad nunca sentí amor por ella y
resultándome inexplicable hasta hoy desenredar los
acontecimientos que me llevaron al  matrimonio y a
permanecer con ella, tratando de constituir una familia
normal.

 



¿Qué es lo que más le hacía/hace sufrir?



Hacía:

Su falta de sensibilidad y una conducta aparentemente
plana y rutinaria, descubriendo con el tiempo que también
mantenía otros comportamientos, aun  afectivos,
desconocidos por mi, que en  general rompen el mínimo
ético social.



Hace:


Su odio reconcentrado, permanente y contumaz, su falta de
respeto por los hijos y a si misma.

 

 

A.
Satisfacción de necesidades distintas

 

A1. Uso
particular de la libertad

 



¿Cree que todo es posible? Dé un ejemplo o cuente una
anécdota.

  • Controla con
    terca tenacidad a los hijos, como una herramienta de
    dominación. En una época pensé que tal conducta  era
    para alejarlos de mí como una extremada expresión de
    celos  maternos. Sin embargo que dicha conducta es
    consustancial a ella.  

  • Ha logrado
    que los hijos asuman como verdaderas sus reiteradas y
    estudiadas afirmaciones en mi contra, diariamente
    repetidas como algo normal, lo que con el tiempo ha sido
    aceptado por ellos como verdad  extendiéndose al
     Colegio y en general al medio que nos rodea.

 



Ejemplos:

  • Que el papá
    está loco y hay que huir de él.

  • Que en el
    Colegio de los niños: controlan e impeden mi ingreso, no
    pudiendo participar como apoderado debido a mi locura. 

  • Convenció  a
    los niños que todas las acciones o hechos positivos son
    productos de su ocurrencia, quedando yo como si sólo
    hiciera disparates.

  • A veces,
    cuando lograba salir con los niños de excursión o de
    paseo, hasta el momento de la partida ella los instruía
    negativamente, y aún con el auto en movimiento les
    gritaba: ¡¡ No dejen que les pegue, no se dejen
    maltratar, exíjanle cosas, exíjanle!!

  • En una
    ocasión, (2005) preparándonos una excursión secreta mil
    quinientos kilómetros al sur de Santiago, a un remoto
    lugar con el hijo menor, ella se adelantó con el amante
    de turno, llegando a la hostería a hablar con la dueña,
    advirtiéndola de mi peligrosidad, dejando teléfonos y
    señas para que se comunicaran si yo maltrataba a mi
    hijo. La dueña, después de llegar a cierto grado de
    confianza, nos contó de estos hechos,  sin asociar a su
    visitante con nosotros.

 


Impedimentos:

 



¿Tolera las frustraciones y los fracasos?

Los disfraza,
encontrando siempre una salida justificativa.



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

Intenté que
estudiara, eligiendo  ella misma la carrera de Orientación
Personal y Familiar. La abandonó  tempranamente.

Sin embargo,
en lugar  de reconocer la situación y empezar de nuevo si
fuere necesario, hoy  dice ser sicóloga, profesora  o 
ingeniero comercial.-

Alguien que la
conoce  la consultó acerca de las razones por las que no
ejercía alguna de sus profesiones. Respuesta: Mi marido me
lo ha prohibido. Preguntada para que diga  como pudo
estudiar tres profesiones, expresó que lo hacía
paralelamente.

 

 

 

A2.
Creación de códigos propios



 



¿Respeta la ley y las normas comunes?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

No respeta la
ley como conducta impuesta por la sociedad organizada
(Estado) para establecer un comportamiento mínimo común.
Tampoco respeta las normas que no siendo leyes forman
parte del mínimo ético indispensable que reconocen
tradicionalmente los miembros de una sociedad. Se vale de
ambas normas, las aprovecha amoralmente en beneficio
propio.

 



Ejemplos de acusaciones sin fundamento para que se me
aplique un castigo basado en la ley, abusando de ella 

 

  • Después de
    mi partida del hogar común ha inventado episodios
    de violencia intrafamiliar, dando cuenta a la policía,
    llevándome ante los tribunales de familia donde se me ha
    sometido a toda clase de peritajes sicológicos y
    exámenes siquiátricos, concluyendo en que no soy un
    hombre violento. No obstante ello y a pesar que  evito
    encontrarme con ella, persiste en sus acusaciones.

 

  • Haberle
    propinado feroces golpizas en el dormitorio común, en
    circunstancias que a la fecha de los hechos relatados
    por ella,


    imaginariamente ocurridos,  yo no vivía, ni ingresaba 
    por motivo alguno a su vivienda desde hacía más de tres
    años
    .
    Para esto se valió, e hizo declarar como testigo ante la
    policía al hijo mayor.

 

  • Ha


    concurrido frecuentemente a los servicios médicos de
    primeros auxilios, exhibiendo heridas o golpes
    aseverando que yo soy su autor,

    intentado aprovecharse de la ley para que se me condene
    por el delito de lesiones. Una media hermana suya  me
    narró que cuando niñas mi cónyuge


    se autoinfería lesiones

    para acusarla posteriormente de agresión física,
     provocando el castigo que bucaba.

 



  • En las causas por violencia intrafamiliar ha llevado de
    testigos a los niños, hijos de ambos.

    Se nota que mi hijo mayor, estudiante de la carrera de
    medicina, ha caído severamente bajo su influjo,



    declarando que a él le consta personalmente como di de
    golpes con un fierro a su madre, hasta aturdirla. Así,
    sin conocimiento y delante suyo, la violé.



     Tras esta narración mi hijo fue interrogado acerca 
    como el reaccionó, prácticamente en su calidad de
    médico,  descubriéndose sus falsas afirmaciones.

 


  • Recientemente mi cónyuge hizo una “confesión”
    a mis hijos, no sé si a ambos o sólo al mayor, en el
    sentido que ciertos hechos luctuosos que no había
    confesado la obligan a abandonar la región Metropolitana
    para establecerse en Concepción, ( 500 Kmts al sur) 


    debido a que debe superar el trauma que le provoqué a
    ella y a los niños al violarlos cuando eran pequeños 

 

  • Usar y
    (excúseme por el término) adiestrar a los niños para que
    reaccionaran ante mi de la forma como ella lo quiere,
    repitiendo sus términos y actitudes, agresivas, o
    defensivas, deteriorando mi trato con ellos.
    Generalmente los niños, durante el último tiempo que
    mantuve contacto con ellos, manifestaron un mutismo y
    lejanía  expresando a la claras el enorme espacio
    afectivo existente provocado entre ellos y yo.

 

¿Sigue
su propia ley y sus propios códigos? Dé un ejemplo o
cuente una anécdota.

 



¿Carece de remordimientos o de culpa?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

En la última
ocasión que la sorprendí con un amante, llegó
trascendiendo a  semen a la casa.

Mi disposición
era partir y así fue. Sin  embargo  antes de irme, le
exigí ir a la casa del amante para hablar con él y su
señora.

Me imploró que
por ningún motivo fuéramos, ni tampoco yo solo,



pues si le pasaba algo a la señora , que estaba
embarazada, “la culparían a ella” de lo que pudiera
suceder.

En ningún momento afloró un


remordimiento, sentimiento de culpa o necesidad e perdón.

 



¿Le echa la culpa a los demás de sus errores?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

Efectivamente
culpa a los demás de sus errores.

Aunque mis
hijos no me hablan, nunca he dejado de tener contacto con
ellos a través de terceros. Sin embargo, con el pasar de
los años mi hijo menor ha expresado algún sentimiento de
querer verme.-

Mi cónyuge,
falsamente, convenció a las autoridades del Colegio de mi
hijo de la existencia de una prohibición judicial para que
yo me acerque al Colegio, o vea a mi hijo en las
cercanías.-(Nunca hice cuestión sobre el asunto, para
proteger al niño, evitándole el mal rato que podría
significarle que su madre era portadora de documentos
judiciales falsos o adul
terados, o que simplemente
hacía mal uso de ellos)  

Preparando la
posibilidad de un encuentro, solicité a la Dirección del
Colegio se me proveyera de copias de las “órdenes”
emanadas del tribunal de las que constara la prohibición.,
con el objeto de aclarar privadamente la situación. –

La Directora,
convencida que se trata de una orden judicial legítima se
lo comunicó a mi cónyuge, quien en lugar de reconocer su
error, es decir de haber hecho que se creara en torno mío
todo un aparato de vigilancia cuando me acercaba al
Colegio, concurrió nuevamente al Tribunal,


promoviendo un octavo juicio
,
entre ella y yo,


cuatro de ellos por violencia intrafamiliar
.(Dejo
consignado que en los  siete juicios anteriores, nunca he
sido condenado).-  
No
se trataba entonces de reconocer las falsedades en que ha
incurrido, sino de reforzarlas, haciéndolas parecer
verdad, mediante una nueva falsa denuncia.
 

 



¿Repite errores?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

 

Ya está dicho,
ocho veces ha incurrido en demandas falsas, sin perjuicio
de cuestiones a nivel doméstico de común ocurrencia.

 

A3.
Repetición de patrones conductuales

¿Repite de la
misma manera las acciones negativas? Dé un ejemplo o
cuente una anécdota.

Efectivamente.
Sus acciones negativas obedecen a un padrón de conducta 
que parece ser paralelo, en una dimensión distinta a la
del resto de las personas. Sin embargo, hay cierta
persistencia en el método; con ello busca dañar, obtener
un beneficio, amistad, provocar lástima  o reforzar sus
puntos de vista con su acción.

Ejemplo
doméstico: Habiendo dejado el hogar común, además de otros
aportes, mantuve mi costumbre de comprar todos los
alimentos necesarios para la familia.


Mi hijo menor

( mientras tuve contacto con ellos) 


me hizo presente que yo compraba sólo frutas podridas,

decidiendo
vigilarme por meses en el supermercado para que esto no
ocurriera. Que sucedía: Mi  cónyuge, en base a su
odiosidad y por provenir de mi, dejaba adrede las bolsas
plásticas con la fruta dentro, tiradas en un rincón las
que por efecto  del calor que produce la acumulación y a
la falta de suficiente oxígeno, se descomponen .Es un
hecho baladí,  al que he recurrido expresamente, pero
indicativo de una pertinacia en repetir acciones negativas
de las que puede sacar provecho para interponerme ante las
demás personas  Esto en una persona mayor puede parecer un
detalle, pero no para un niño pequeño, para quien parte
importante de su alimentación es la fruta

 



¿Tiene algún signo que anticipe sus conductas negativas?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

No podría
asegurarlo. Sin embargo era típico ver una expresión de
lejanía y frialdad en su rostro.

 

A4.
Necesidad de estímulos intensos

 



¿Tiene conductas de riesgo?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

Huyó con el
hijo mayor a un mes de haber nacido, sin saber en que
dirección partió, apareciendo después de una semana.

 



¿Se aburre con facilidad?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

Nunca
distinguí cuando estaba o no aburrida frente a mi,
manteniendo la  misma expresión de tedio. Más bien
recuerdo las pocas ocasiones en que pareció estar a gusto.

 



¿Tiene proyectos de vida a largo plazo?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

Ya está dicho,
el caso de haber ingresado a estudios superiores.

Después de
haber dejado la carrera traté de motivarla para que
encontrara otros derroteros, como el comercio o estudiar
pedagogía básica, con clases presenciales sólo el sábado,
sin embargo fue imposible hacerla entusiasmarse en algo
que no fuera la rutina habitual. .

 



¿Abusa de drogas o alcohol?



 Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

No puedo
asegurarlo respecto de ninguna de las dos posibilidades.

 Sin embargo
se me comentó que consumía marihuana antes de conocerme

 



¿Tiene conductas raras o perversas en lo sexual?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

Las tiene más
bien en sus comentarios:

·        

Que su novio anterior era homosexual

·        

Una amiga descubrió que su novio era homosexual, pero que
estaba de moda, por lo que no era reprochable

·        

Que yo mantengo relaciones sexuales con mi madre

·        

Con cierta habitualidad  mantuvo conductas promiscuas
mientras viví con ella.

 



¿Tolera situaciones de mucha tensión?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

Pareciera ser
que no obstante encontrarse en el lugar, se ausenta
absolutamente de los demás.

 

B.
Cosificación de otras personas



 



¿Es egoísta?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


Ordinariamente, no. Sin embargo es enfermizamente
vengativa.

 



¿Se cree superior a los demás?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


Efectivamente en ciertos aspectos se cree superior a los
demás.


Usa el  término “fulano” para expresarse despectivamente
de otras personas.



 



¿Todos deben girar a su alrededor según sus deseos?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


En cierta medida, cuando no hay acuerdo sobre algo,
especialmente en presencia de terceros. Se nota la
sensación de molestia cuando su posición no es la más
considerada o tomada en cuenta.



 



¿Hace lo que quiere sin importarle las consecuencias?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

 

Me parece que
efectivamente es así.

Ejemplos:

·        

Inventar supuestos tratamientos siquiátricos con drogas a
nuestro hijo mayor, manteniéndolo encerrado en casa
durante un mes, justificando su actuar con recetas falsas
de una siquiatra amiga suya

 

·        

Hablarle y darle cuenta a nuestro hijo mayor que nos
divorciaríamos sin que yo tuviera idea, provocando
situaciones de angustia y dolor innecesarios en el niño.

 

·        

Mantener relaciones promiscuas mientras hicimos vida en
común

 

 

 



Empatía: ¿Le importa los sentimientos del otro?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


 


Me parece que no.


En una oportunidad me contó que una mujer se había
suicidado.


La suicida le había pedido ayuda, pero ella ya estaba
cansada de dársela, era precisamente la esposa de uno de
sus novios anteriores.


Se interesa casi hasta la manía por aquellos que en ese
momento están en el cuadro de su visión, coincidente con
sus puntos de vista. Si se salen de ese espacio pasan al
lugar de los enemigos.



 



¿Manipula?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.

 

Tal situación
se comenzó a expresar cuando descubrí que mi cónyuge
ingresó a una secta de constitución piramidal, asociada a
una editora de libros cuya propietaria dice comunicarse
directamente con Jesucristo, siendo él quien le  dicta el
texto de sus obras. La editorial y la secta actúan bajo la
misma denominación, “La Cadena
del Amor”
entendiendo que en  Argentina  existe
una filial.  Los prosélitos son reclutados bajo el ardid
de que deben “emitir amor” , distribuir amor; así empiezan
en una especie de inocente juego, en el que mis niños
también cayeron  repartiendo amor junto con despertarlos
su madre.

El objetivo de
la secta es reclutar y mantener un grupo de adeptos
dispuestos a vender los libros que Jesucristo le dicta
personalmente  Mercedes Miranda, dueña de la Editorial

Los pasos
siguientes de mi cónyuge fueron recibir instrucción sobre
el modo de comportarse y relacionarse dentro de la secta,
para alcanzar la calidad de “operario del amor” y de como
tratar a los demás, a los no elegidos, quienes pueden
aspirar a la perfección comprando libros.- A medida que
avanzan en los círculos hacia el interior,  se observa a
las claras que las personas no manejan sus propios
asuntos, entregando sus acciones y hechos a la decisión de
quien le controla, como una especie de tutor, desde el
nivel superior, en una mezcla de religión y dependencia.
Cuando alguien les expresa opinión contraria  a la secta,
nada dicen, sino hasta después de consultarlo con su
superior. Sin embargo, la más inmediata descalificación es
tratar de “loco” al  oponente, argumentado  además que lo
conocen, de saber de  antecedentes familiares etc., con
tal grado de convicción  que una persona no avisada, ajena
al asunto, cree de buena fe o a lo menos duda que quien
tiene al frente no es un loco peligroso.

 

En una ocasión
traté de hablarle, haciéndole presente lo grave de la
situación en que ella se había puesto: Con los ojos
desorbitados, los brazos y manos estudiadamente actuados,
me  anatematizó: “vosotros los necios os


condenareros”
,


os condenareros, os……vosotros
,
repitió por varios minutos, alzando el nivel de la voz y
aumentado en locuacidad.  “Condenareis,
imbécil”, fue mi única reacción, tomándola y remeciéndola
por los hombros, hasta sacarla del  “trance” en que se
encontraba, semejante a la actitud que asumen algunos
evangélicos cuando se  sienten poseídos por el espíritu.



 “Me las vas a tener que saber pagármelas a mi”

me dijo furiosa una vez que le arruiné la escena, en una
manifestación de odio, más allá de todas sus anteriores
expresiones en este sentido.


 


Esta posesión sectaria de la voluntad de las personas,
aprendida en la “Cadena del Amor” mi cónyuge la aplicó en
los hijos.


 


Cuando yo llegada a la casa, llamaba a los niños en tono
aterrador: “Niños, hijitos, arranquen que viene el loco,
que viene el loco, arranquen por favor…….”. El más
chico de los niños, de  tres años apenas, huía
aterrorizado, a medio vestir, descalzo a veces
reuniéndolos en un dormitorio, donde los instruía, para
hacerlos entonar las canciones de la película del Rey
León, transformando el canto en gritos descontrolados,
guturales, ajenos a la música en el sentido que la
entendemos naturalmente, constituyendo sus voces dolientes
quejidos, compases ateridos e informes a medida que se
dormían.


Yo sentado en el suelo, la puerta del dormitorio con llave
por dentro, dispuesto a entrar de cualquier manera si
notaba adicionalmente alguna expresión de violencia física
en contra de los niños. .       



 



¿Seduce?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


Efectivamente cautiva y encanta cuando las cosas que le
plantea la contraparte son de su interés. Sin embargo,
analizando con tranquilidad  este cuestionario, aunque
parezca risible, es posible que yo haya sido objeto de su
seducción  interesada; un método envolvente al cual
inconscientemente me oponía.



 



¿Miente?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


La mentira es una de sus armas, miente y enseña a mentir.


Ya está dicha la presencia de la mentira  en las diversas
situaciones de carácter judicial que he mencionado.


Téngase por suficiente ejemplo la forma como instruyó  a
mis hijos para que mintieran  en el Tribunal  haciéndolos
declarar en la forma ya narrada.



 



¿Actúa para conseguir lo que quiere?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


Desde luego. Así es como “se disfraza” para actuar en cada
caso. Ante la siquiatra, en el centro de padres o frente a
los amigos, es un ser sufriente digno de toda compasión.
Incluso se viste pobremente , baja los párpados, tuerce
los labios hacia abajo y asume todas las formas
tradicionales de expresión ante lo que necesita
representar.



 



Coerción: ¿Usa la agresión física para conseguir sus
objetivos?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


En una ocasión me atacó físicamente, sólo en una ocasión.-
Ignoro si ha golpeado a los niños.



 



¿Usa la agresión psíquica para conseguir sus objetivos?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


He tenido noticias que usa la coerción sicológica con mi
hijo menor, quien probablemente puede haber expresado ante
ella interés por verme.


Personas responsables me han hecho presente que al niño le
expresa terminantemente: “Yo lo voy a saber”, entiendes,
“como sea, lo voy a saber” si te has juntado con tu padre.


 


 



 



Parasitismo: ¿Vive del esfuerzo de otro?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


Está muy atenta a las sumas que debo entregarle
judicialmente a través del Tribunal, pues en Chile el
Juzgado de la Familia está obligado legalmente  acoger las
demandas para proveer alimentos, aun cuando el demandado
esté cumpliendo a cabalidad, y aún más allá con sus
deberes de padre de familia. Aprovechando esta
circunstancia muchas mujeres  demandan para demostrar
socialmente que son “abandonadas”, ellas y sus hijos por
sus maridos. Tal es mi caso.



 



¿Usa a las personas?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


Reiteradamente he narrado la situación de mis hijos ante
el Tribunal  declarando en mi contra.


Sin embargo, sus historias de abandono y sufrimiento han
permitido formarle una increíble red de protección,
imposible de penetrar, formada por la Directora del
Colegio de mi hijo menor; una asistente social que es
asesora técnica del tribunal de familia; una sicóloga
infantil y una siquiatra que es su amiga, todas apoderadas
del Colegio de mi hijo, que a su vez, o son trabajadoras
directas,  o son asociadas a través de ONG con los
tribunales de justicia.


De esta forma, como se ve, relacionando esta pregunta con
aquella de que actúa para conseguir lo que quiere, las
cosas calzan perfectamente. Lo sorprendente es ver como
mantiene cohesionado al grupo en torno suyo, y como estas
personas, no obstante ser profesionales, no dan lugar a
escuchar siquiera una posición distinta a la que les ha
formado mi cónyuge. Pareciera haber una afinidad virtuosa
entre ellas. ¿ Cómo mi cónyuge las fue detectando? ¿ Cómo
desecha a unos y acepta a otros hasta  constituir a su
alrededor al grupo que le sirve ?



 



¿Logra distorsionar los valores y principios de los demás?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


Sólo puedo responder por mi hijo mayor, quien  está
entregado a los designios de su madre. Mi hijo está pronto
a ser médico, sin embargo pareciera no darse cuenta del
contenido verdadero de los hechos, prestándose a mentir
ante el Tribunal. Me aterra, más que las mentira de la
madre, las mentira de mi hijo, cuya moral relativa puede
conducirlo fácilmente hacia una ética relativa, en una
profesión donde estos  elementos son esenciales,
haciéndome temer sinceramente por su futuro, gracias a la
deformación valórica  a que lo ha llevado su madre,
pudiendo incluso, caer en delitos.



 



¿Es insensible?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


Hay materias en las que es muy sensible y preocupada. Sin
embargo, hay otras, como el caso de su madre inválida
parece no afectarle, fruto de la  conducta incrementada
por sus padres; comportamiento  resultante del abandono
formativo en el cual creció. Su padre, pequeño empresario
agrícola,  fue un tirano con su madre, con quien nunca se
casó. Ella más bien fue una esclava de su  esposo antes
que una compañera. Y cuando las cosas no resultaban, o no
eran de su gusto, la golpeaba sin misericordia, en público
y en privado. Era verdaderamente horroroso ver como la
señora le temía. Sólo por vía de ejemplo, tempranamente
efectuaba todos preparativos  para que en el momento
cuando su esposo hiciera sonar la bocina de la camioneta
en la calle, unos corrieran a abrirle el portón de
entrada  y otros se apresuraran a servirle su almuerzo,
sentándose solo a la mesa.


Si los preparativos no estaban a punto, reinaba el caos y
el terror, más cuando el dueño de casa no tenía hora fija
para llegar a almorzar.


Por otra parte, en esa casa no se compartía la mesa, cada 
uno ponía su plato en una bandeja y partía a su pieza a
servirse la comida.


Todo esto le provocó probablemente los altos grados de
insensibilidad que hoy presenta, especialmente en
relaciones de servicio y cariño hacia los demás.  



 



¿Es cruel?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


A mi me quedó el recuerdo, sesgado probablemente por mi
 situación de allegado en esa casa, que hubo crueldad en
el trato conmigo. Pasaba la noche en un saco de dormir,
 en un pasillo o en una bodega, sin derecho a usar uno los
baños de la casa. En el último año se me admitió a ocupar
un excusado que tenía por puerta un saco,  y ducha helada
invierno y verano. Mi mujer dio orden a la señora que
cocinaba y a quien se pagaba con mi sueldo, que no me
preparara comida, o que no me lavara ropa. Además no me
dejaban transitar  por la puerta de la casa, sino sólo por
el portón de la bodega . La impresión que me queda ahora
es que el desprecio de mi hijo mayor hacia mi surge de los
ejemplos de su madre y de su abuelo.



 



¿Humilla y desvaloriza?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.



 


Efectivamente. Mi cónyuge llamaba  por teléfono y sigue
llamando a quien sabe que ha tenido contacto conmigo para
hablar mal de mí, incluso al trabajo. Ha buscado a
familias amigas para presentar al amante de turno,
manifestando ser  quien la protege del monstruo de su
marido. Esta  conducta la ejerce y ejerció delante de mis
hijos.


Yo he participado, por más de 30 años, en la formación de
grupos de mujeres víctima de violencia. Pues bien, a
instancias mías mi mujer inicialmente  también lo hizo,
más cuando yo pensaba sinceramente que ella estudiaba para
sumarse con conocimientos metódicos y científicos a la
batalla en contra este flagelo.


Al fracasar mi matrimonio y ser imposible su continuidad,
mi mujer se sumó a uno de estos centros de mujeres
agredidas, actuando como una más, ganando su confianza, 
contando horrores acerca de nuestro matrimonio, y
particularmente de las imaginarias golpizas que yo le
propiné.-. Una vez que estas mujeres, de pésima situación
económica le abrieron las puertas, y la tuvieron como su
compañera, se apoderó del dinero del centro y nunca más la
vieron.- Sólo a partir de ese momento recuperé la
confianza de las  socias, quienes se dieron cuenta  de la
madera de mi cónyuge.


 



¿Extraña, echa de menos?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


No sé.



 



¿Crea tensión y agotamiento en la relación con otras
personas?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


Depende de quien se trate. Si son personas funcionales a
sus intereses, no sucederá. Sin embargo, con los demás
mantiene una actitud despectiva y a veces agresiva pues no
le prestan ningún servicio. Recuerdo el caso de una señora
que le tejió unos calcetines de lana. En lugar de usarlos
los  rompió para pasar cera en el piso.- Al hacerle
presente que había tanta gente a quien pudieran servirle, 
produje su furia.



 



¿Crea relaciones adictivas, dependientes?



Dé un ejemplo o cuente una anécdota.


Sí, particularmente con los hijos, en cuanto  ser ella el
sujeto activo.


En cuanto a otras personas, se constituyó en dependiente
de amigos míos, obteniendo beneficios de ellos,
brindándole protección ante sus denuncias, convirtiéndose
en seguida en sus enemigos cuando se dieron cuenta de la
falsedad de las afirmaciones de mi cónyuge acerca de mi
conducta y forma de ser.



 



 



¿Desea agregar algo más?

Soy una
persona que ha entregado gran parte de su tiempo en
beneficio del prójimo, sin descuidar mi familia.

Hasta hace
poco, no había reparado en que gran parte de la desgracia
de las familias parte cuando uno de los cónyuges crea
situaciones anormales, dando cuenta de imaginarias
golpizas y malos tratos, alejando a los hijos del otro
padre. Crea además situaciones  de conflicto con los
parientes, amigos y autoridades, en un afán enfermizo de
desprestigiar al otro y ganar la consideración de los
demás, la que aprecia y mantiene mientras sean funcionales
a sus caprichos y necesidades. Si así no ocurre, cambian
de inmediato de parecer.

Observo que
parte importante de las  demandas por violencia
intrafamiliar son originadas en estas conductas, llevando
incluso a la condena a un agresor que nunca lo ha sido,
muchas veces haciéndole perder su trabajo y  ganando  el
repudio social de quienes le rodean, lo que le impide
normalizar  su vida; imposibilitado de encontrarse con su
hijos, quienes terminan odiándolo ante el influjo negativo
de quien permanece con ellos, convencidos de la maldad del
otro de sus progenitores.

De ahí la
urgencia de ahondar en este aspecto, haciendo necesario
extender y vulgarizar los conocimientos de ustedes y de
otros estudiosos dedicados a la materia, para que en el
momento preciso las verdaderas víctimas puedan solicitar
exámenes que acrediten la situación sicológica del o la
denunciante, evitando el sufrimiento afectivo de muchos
padres y niños, quienes de no haber una reparación
oportuna, copiarán y harán suyo el esquema heredado de
aquel de los padres que los mantuvo a cargo. 

 

 

 


 

 

 

 

 


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Sobre el autor

Hugo Marietan

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Hugo Marietan

Nacido en Buenos Aires, en 1951

Médico, Facultad de Medicina, Universidad de Bueno Aires, 1981, MN 62757

Médico Psiquiatra, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires, 1986

Formación Docente: Egresado del Curso de Formación Docente Pedagógica en Ciencias de la Salud y Carrera Docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

Docente Adscripto a la Carrera Docente Facultad de Medicina. de la Universidad de Buenos Aires desde junio de 1991 a la fecha.

Académico Titular de la Academia Internacional de Psicología de Brasil (2002)

Para ver el curriculum completo: https://marietan.com/curriculum/

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