Psicopatia Dr.Hugo Marietan

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SEMIOLOGÍA PSIQUIÁTRICA Y PSICOPATÍA


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Carta

La Sol Negro

Estimado Dr. Hugo Marietan:

                                        Buscando
información sobre manipuladores, caractereopatía,
golpeadores, etc.encontré este articulo llamado El Sol
Negro. Lo leí porque me llamó la atención el titulo, y
me fui sorprendiendo cuando comencé a identificar los
personajes. Lo leí y lo releí, lo imprimí y marque las
coincidencias. Es espeluznante.

                                       Ud. escribe: por
suerte la mayoría de los psicópatas demuestra su
psicopatía por fuera de la familia y un porcentaje
escaso lo hace dentro de la familia. Bingo!!! me parece
que ahí entramos.
Las coincidencias mas
importantes son : a) el párrafo que menciona que el
primero en aparecer en el consultorio es el emergente,
aquel que es signado como el enfermo. b) Con esto es
fácil de dejarse llevar y ponerle el rótulo de
esquizofrenia.
Le cuento nuestra historia
porque me interesa su opinión., ya que me cuesta creer
que estoy involucrado en algo parece un titulo de
película de terror.

                                                  Llevo
34 años de casado. Mi esposa desde aproximadamente del
2do. año de casados ha mostrado signos depresivos y
hiciera yo lo que hiciera, nunca era suficiente,  para
que estuviera bien. En esa época trabajaba yo en una
estancia como escribiente con un buen sueldo, casa y
comida. Pero ella pasaba horas tirada en la cama sin 
hacer nada. Con mucho esfuerzo compramos un auto para
que pudiera salir o buscar un trabajo afuera . Terminé
pidiendo ayuda a la compañía en que trabajaba, y
accedieron a darle un trabajo como ayudante mió.  Por
esa época yo estaba muy presionado por el trabajo (en el
campo era de sol a sol) y por ella. Trabajaba en el
escritorio, iba a casa hacía las tareas domésticas
y hacía todo esfuerzo por mejorarle el humor, pero era
en vano. Pensaba que si tuviésemos hijos, sería
positivo, pero no quedaba embarazada (mas tarde me 
enteré que mi suegra le mandaba pastillas
anticonceptivas porque consideraba conveniente que su
hija no quedara embarazada de un tipo como yo. La
relación con mi suegra cambió cuando se enteró de que
era probable de que me convertiría en un heredero
interesante). Un día cuando volvía del pueblo a casa
(por camino de montaña) en una curva muy peligrosa con
precipicio y todo, se me ocurrió la idea de acelerar y
pasar de largo.  Me asusté mucho porque en mis 28 años
nunca había tenido una idea suicida. Entonces, vi a una
psicóloga y me puse en terapia , siempre pensando de que
yo era el culpable de la infelicidad de mi mujer. No
sirvió mucho, porque la analista me sugirió que me
separara  y  a mi parecía demasiado fácil solucionar el
problema de esa forma . Mientras tanto nacieron nuestros
2 primeros hijos.
 Después de 5 años en el
campo, con ayuda de mi padre pude (pudimos mudarnos al
pueblo) instalar un negocio que pensaba llevar yo,
mientras mi señora buscara otra ocupación, pero
ella decidió (con buen criterio pensaba yo) que era
mejor que pusiéramos todo el esfuerzo en un solo carro.
Por lo tanto iniciamos el negocio juntos y funcionó. Nos
iba bien, pero recibíamos de mis suegros, lo que yo
llamaba cajas PAN (comida, ropa para los chicos, de
todo) Me llamaba la atención porque el negocio
funcionaba y mi padre me había dado en propiedad el
inmueble con el local y la casa en que vivíamos,
pagábamos un alquiler, pero era bajo.
Las peleas iban en aumento y
siempre eran en momentos de crisis, discutíamos, me
enfurecía y entonces se iba y me dejaba con todo el
trabajo. Siempre se terminaba yendo, sabía que me
lastimaba y ese era mi castigo, me negaba las relaciones
y había que  pedir perdón. Ella nunca consideró
necesario disculparse de nada. La iniciativa de hacer
las paces y ver de que las cosas funcionaran, siempre
fueron mías. Trabajé como un burro para tener un hermoso
jardín, teníamos auto, 2 chicos hermosos y nunca era
suficiente. La presión sobre mi, era cada vez mas fuerte
y yo aguantaba. Las peleas iban en aumento y empezaron a
tener una rutina (como perro mordiéndose la cola.
Empezaban cuando había mucho trabajo o cuando yo
mostraba deseo de sexo (mirándolo bien, cuando la
necesitaba) y terminaban con: yo hecho una furia y ella
yéndose altiva. Me dejaba semanas en castigo y para un
tipo de 30 y pico años era un castigo interesante.
Mis padres me pusieron en un
internado en Bs.As. cuando tenía 7 años. Fuimos a un
lugar, mi madre dijo: ya vengo, tengo que hablar con
este señor (era el director de la escuela), eso debe
haber sido en Mayo, la volví a ver en Diciembre cuando
terminaron las clases. Salí de allí a los 18 años (todas
las porquerías que se ven en películas de internados o
cárceles, las vi en vivo y en directo. Salí ileso y en
verdad aprendí a aguantar y sobrevivir,  leía mucho y
fui el encargado de la biblioteca los últimos tres años.
Estaba orgulloso de mi mismo, ya que a pesar de todo me
consideraba un tipo, equilibrado y bastante sensato.
Cuidaba mi familia, era trabajador, honesto, nunca le
fui infiel a mi esposa (un perfecto boludo).
 Pero nuestro matrimonio se
destacaba por la peleas que siempre eran iguales y
terminaban con la amenaza por parte de ella de irse y yo
me ponía loco ante la idea del abandono. Ya lo había
sufrido. Si, nunca mas confié demasiado en nadie. Tengo
que admitir que en estas peleas yo me sacaba y terminaba
a lo gritos  y ella se subía a la loma de la
intransigencia. Quiero aclarar que nunca la golpeé (no
puedo decir lo mismo de ella) salvo una vez que me tiro
una cachetada y la mía volvió en un reflejo
sorprendente. Vuelta al psicólogo conmigo, ya que era el
culpable, pues fui el que tuvo la infancia difícil.
Pero había una vocecita
dentro mió que me decía, que no era del todo así , yo
actuaba con lógica y sensatez. Tenía deseos sexuales,
si, pero eran sanos y a mi me parecían naturales. No
podía sentir la culpa, no la veía.
Y un día dije basta y sin
decir nada a nadie fui a lo de un abogado a que 
tramitara el divorcio.  A las semana mi señora me
anuncia el embarazo de nuestra 3er. hija. Los anteriores
ya tenían 11 y 9 años respectivamente. Eché para atrás
lo del divorcio, total nadie sabía nada y a cumplir con
el deber como corresponde señor.  A los 2 años nació la
ultima de mis hijas. Y doy gracias a Dios por ellas, le
dieron alegría a mi vida.
Y así sigue la historia.
Cuando fallecen mis padres heredo un pedazo de tierra y
vendo el negocio para poner el vivero que tanto había
soñado  y empecé solo con esa “locura” hasta que empezó
a funcionar y ahí estaba ella y empezó a figurar como la
que había ideado todo. Tuvimos éxito. Claro con
semejante visionaria!  Cuando mi hijo mayor se recibió
de técnico en agronomía, se sumo al vivero y los 2
parecíamos topadoras. Nos quedo muy lindo pero los
laureles no eran para nosotros, eran para ella.  Me
volví diabético , me deprimí por primera vez en mi vida
. Me dieron antidepresivos , me salve de un coma
diabético  y vuelta al psicólogo. Supongo que ya corrían
los rumores de que yo era un golpeador. (de hecho lo
confirme hace unos días). Pero esta vez exigí que ella
también fuera,  e íbamos a la misma para salvar el
matrimonio y arreglar las cosas. Cuando la sicóloga me
dijo que yo era un esquizofrénico persecutorio o algo
así, terminé por derrumbarme. Comencé a morir .Y me puse
a arreglar las cosas para dejar todo organizado. No
podía caminar mas de cien metros, sin descansar.
 Pero estaba esa vocecita
que se revelaba dentro de mi y me decía que en realidad
yo era un tipo lógico, sensato, calentón y cascarrabias,
pero tenía mis razones, empezaba a sentir que me
despreciaba. A una clienta sorprendida por que la
atendía yo, le dije: si, me ascendieron de esposo a
peón. La joroba que se estaba formando en mi espalda era
cada vez mas notoria y se estaba formando a fuerza de
trabajo y del peso de una mochila que cargaba. La
inconformidad de mi mujer y el desprecio con el que me
trataba. Un día me miré en el espejo y me vi tan
horrible que decidí ir a un traumatólogo, “no había mas
nada que hacer”, fui a otro, tampoco, “conformate estas
jorobado”. Y apareció una de esas señoras que dicen:
anda a ver fulanita que hace milagros.  Y vaya que los 
hizo, en dos años ya podía caminar sin levantar la
cabeza para mirar lejos. Y lo que es peor, empezó a
abrir el pecho estirando los hombros para atrás y dejar
entrar aire y mi ser. Y comencé a revelarme y exigir
nuestro reconocimiento (el de mi hijo y el mió) en
nuestros éxitos . Mi señora empezó a castigarme y no
hacía las cosas que se había autoimpuesto. Le fallaba a
los clientes, etc. , las peleas eran seguidas, pero ya
no me afectaban tanto y el hecho de que no viniera a
trabajar, llegó a ser una ventaja. Pero las cosas se
empezaron a agudizar.
 La hija mayor había tenido
un novio golpeador y luego se caso con  otro
chico cuando tenía 20 años y se fue de casa, ahora se
estaba separando de este después de 7 años de
matrimonio. La anteúltima tenía un amigo o novio que la
menos preciaba. El hijo tenía una novia golpeadora. La
mas chica se venía salvando.
Algo andaba decididamente
mal.
 Y empecé leer e
informarme un poco y tuve que aceptar, con un poco de
vergüenza de que el golpeado era en realidad yo.
Así estaban las cosas
a fines del año pasado, en vísperas de mi cumpleaños
numero 60. Yo soñaba con una fiesta para mi. Como cumplo
años, 14 días antes que mi mujer, las fiestas
siempre eran para ella. Bueno dijo, pero si la quería,
que me la organizara yo. Bien, y apareció otra
realidad,  con quién?. Ya hacia rato que no tenía amigos
, me los habían corrido a todos, quedaban la amistades,
que eran la gente adecuada para nosotros y la verdad que
no me interesaban mucho.
 
Si Dr., por fin hice el
bolso, le dije a mi señora que me iba por un tiempo a un
pueblo vecino donde vive mi hija mayor, con su novio y
la nietita y donde tengo una casita. Dije que quería
tomar distancia . Después el tiempo diría. La gran
fiesta de  cumpleaños se transformo en un lindo asado
con los cuatro hijos y 2 amigos MÍOS que pude rescatar.
Lo organizaron los chicos y principalmente la mayor de
las hijas y el novio . No en casa, sino en casa de mi
hija. 
Y también apareció la reina,
como si no hubiera pasado nada quiso agarrar la batuta
de anfitriona de la fiesta, pero mis hijos, no se lo
permitieron, el homenajeado era el padre y para ponerle
magia contrataron un mago. (ahora si, me salen
lágrimas). Ni la torta trajo.
 A la noche quiso venir
conmigo a la casita y me pidió que volviera. Volví. 4
días antes de navidad cuando íbamos a ir a comprar
regalos (vivimos a 15 Km..del pueblo)  nos peleamos y
sin esperar a que se repita toda la rutina me fui solo
al pueblo. Estuve pensando y andando todo el día sin
rumbo y a la nochecita decidí que lo mejor era irme de
nuevo y volví a casa para buscar el bolso y volver a mi
guarida en el pueblo vecino. Eran las nueve de la noche.
Las 2 niñas menores habían bajado al pueblo y dejaron la
madre durmiendo la siesta. Mi señora tirada en la cama ,
apenas respirando. Llamé al doctor amigo por el celular,
y me iba asistiendo para reanimarla. Por el otro
teléfono llame a mi hijo, la resucitamos un poco , la
cargamos en el auto y al hospital.  Era el tercer
intento en los últimos 15 años (los anteriores fueron
realmente parodias) y  el mas fuerte.  Ni bien  llegamos
al hospital despertó y dijo que había tomado la decisión
por la violencia en el hogar. O sea: yo no podía entrar
al hospital.  Solo llevaba y traía a los hijos  que se
turnaban porque había que cuidarla las 24 hs. Ningún de
los presuntos amigos, médicos o lo que fuera pregunto
por mi agradable persona. allí estaba ella en su Bunker
(como decía yo) recibiendo mimos y visitas de todo el
mundo y maltratando a las enfermeras y a las dos hijas
menores.” EL SOL NEGRO”
Estaba solo y desesperado y
nadie me decía que tenía que hacer o no hacer. Por fin
se acercó un de mis ex amigos y primo y me ayudó a
pensar, y encontramos unas enfermeras que se turnaban
para cuidarla y así aliviar la tarea de los chicos que
estaban asustados y muy enojados con la madre. También
decidimos de que yo necesitaba ayuda. En resumen,  como
las 2 menores no podían, ni querían quedarse solas con
la madre, tenían miedo, me quede en casa con ellas y mi
señora, cuando el dieron el alta institucional, se
refugió en casa de unos amigos (porque ella sí los
tenía, me refregó)
 Mientras tanto vive en su
departamento en el pueblo y estamos tramitando el
divorcio por mutuo acuerdo. Como dijo mi hija mayor:
estate contento Pa, tenés pena con pan , peor sería pena
con hambre. Sabia la chica, no cree?
Hace  20 días tuvimos la
primer audiencia con el Juez (que resulto una jueza que
fue muy amable conmigo). La  abogada de mi señora me
despidió con besito y con un: gusto en conocerlo. 
Claro, ahora camino bastante erguido y con la cabeza en
alto, con el asesoramiento de  mis niñas, estoy vestido
prolijo  y a veces me sorprendo cantando,  silbando o
riendo por cualquier cosa.
Dos días después de esta 
audiencia apareció la señora diciendo que me extraña y
que había cometido errores (era lo más parecido a
disculpa que había escuchado de su boca) y que quiere
que hagamos terapia de pareja. Lloré de alegría, había
recuperado mi amor. Mi terapeuta me pregunto: cual? el
que soñaste o el verdadero?
Vaya pregunta, y ahora que
hago?
Ante Dios prometí que iba a
estar con ella en las buenas y en las malas. Y ahora: es
ella o yo. Los chicos: que ejemplo doy? si me dejo
manipular así? La más chica cumple 19 en algunos días  y
el año que viene se  va a estudiar  también a Buenos
Aires. De hecho están volando todos hacia sus
respectivas vidas. 
Por prescripción médica mi
señora tendría que tomar medicamentos y hacer terapia
con un psiquiatra y un psicólogo, pero ella no lo
considera necesario. Tres de los hijos ya hacen terapia
y la cuarta está por comenzar . Lo importante es que
están buscando armar su vida propia . Yo también veo a
una psicóloga y de a poco estamos encontrando a Enrique.
Es muy duro, y mas allá de todo estas preguntas, estoy
tan cansado, de todo. Se llame, como se llame lo
nuestro, no resistiría otro fracaso.
 Es mucho pedir ? un poquito
de sol verdadero,  aunque sea de otoño.
Que Dios me perdone, si
puede, pero creo que cumplí  y cumplo con mi familia y
que ahora me toca cumplir un poco conmigo.
Le agradece su atención y lo
saluda

E

 

 

 


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Sobre el autor

Hugo Marietan

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Hugo Marietan

Nacido en Buenos Aires, en 1951

Médico, Facultad de Medicina, Universidad de Bueno Aires, 1981, MN 62757

Médico Psiquiatra, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires, 1986

Formación Docente: Egresado del Curso de Formación Docente Pedagógica en Ciencias de la Salud y Carrera Docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

Docente Adscripto a la Carrera Docente Facultad de Medicina. de la Universidad de Buenos Aires desde junio de 1991 a la fecha.

Académico Titular de la Academia Internacional de Psicología de Brasil (2002)

Para ver el curriculum completo: https://marietan.com/curriculum/

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