Semiología Psiquiátrica y Psicopatía

Sitio del Dr. Hugo Marietan

PRINCIPAL - ARTÍCULOS - PSICOPATÍA - ESQUIZOFRENIA - DEPRESIÓN

Otros autores - SEMIOLOGÍA PSIQUIATRICA - Poesías y Cuentos - Cartas comentadas

Chile y el terremoto


El líder y su conexión con el grupo


Se produce el terremoto en Chile, a la madrugada del 27 de febrero de 2010. Una mujer de 50 años, argentina, estaba pasando sus vacaciones en Chile con un grupo, tipo tour. Previo a la catástrofe ella y todos tenían diagramados las actividades de turismo. El temblor es intenso y aterrador. Por suerte ellos están en un hotel construido a prueba se sismo. No obstante no se salvan de las oscilaciones tanto en los primeros minutos, como durante todo el día por las réplicas. El grueso del grupo se queja de que no pueden seguir con los planes del tour. Si bien han vivido el terremoto, su mente permanece aún con el plan anterior.  No pueden acertar a hacerse plenamente consciente de  que están viviendo una catástrofe y de que están en peligro de vida, ya que no se sabe si se va a repetir la intensidad, que sería realmente muy grave. Esta mujer, a la que llamaremos Ana, se da cuenta de que deben salir de Santiago y llegar lo antes posible a Mendoza y de allí a Buenos Aires; si siguen allí pueden morir. Expresa sus ideas al grupo, pero encuentra resistencias del tipo: si nos vamos perderemos lo que hemos depositado para las excursiones, además ya tenemos pagado el pasaje en avión, etcétera. Ella les repite algo que es obvio ya que están informado por la televisión que las pistas de aviones están destruidas y que tardarán días en arreglarlas y que además tendrán prioridad de salida los heridos y otras emergencias. Les explica que deben conseguir un transporte vía terrestre y cruzar a Mendoza. No tiene eco. Entonces recurre a imponerse a viva voz y recién ahí es escuchada y se ponen de acuerdo en contratar un bus para pasar a Argentina. Son personas con medios económicos que les posibilita esta y cualquier otra opción. Pero piden un transporte que sea cómodo, para ejecutivos. Al fin se consigue uno que salga el 28 de febrero a las 6 am. Entonces varias personas del grupo decide salir a “pasear” por Santiago para ver las secuelas del terremoto, a pesar de lo peligroso de esta acción. Es decir, a pesar de todo ellos siguen con el pensamiento anterior a la catástrofe, siguen funcionando como turistas y no como sobrevivientes.

terremoto


Es también interesante observar el esfuerzo de Ana para convencer al grupo a que tome una medida que los va a salvar a todos. Se desgasta para convencerlo, hasta que finalmente se impone. Es como si el líder natural, Ana, se ve en la responsabilidad de dirigir al grupo, a pesar de sus resistencias, a una salida. Y se queda con ellos a esperar tantas horas, mecidos constantemente por las réplicas del temblor. Ella tiene los medios económicos necesarios para llevar adelante una acción de salida para ella sola, le resultaría muy fácil alquilar un automóvil y salir de Santiago y llegar en pocas horas a Mendoza. Pero no lo hace. No puede dejar a “su grupo”.
Vemos que el líder está concatenado a su grupo y “debe” sufrir su misma suerte, se salvan todos o mueren todos. Este mecanismo psicológico es muy importante para observar que el líder se debe a la especie, hay un mandato suprapersonal que lo fija al grupo para que haga el esfuerzo necesario para salvarlo. Ana no es consciente de este mandato. Simplemente lo que llega a su psiquis es que debe hacer esto y no tomar una fácil salida para ella sola. Ni se le cruza por la mente esta opción.
El grupo, por su parte aparece con su psiquis aturdida, sin atinar a buscar una salida lúcida a la situación, deambulan confundidos y aterrorizados o bien guiados por el pensamiento anterior de turistas, sin atinar modificarlo y  preservarse. Es como que están esperando que emerja un líder para ser guiados en esa emergencia y que, de no aparecer, no sobrevivirían  o al menos no hubiesen tenido la iniciativa de intentar un plan de salida al menos. Es decir que sus acciones, en tanto individuos, son inadecuadas e incluso disparatadas y francamente riesgosas, facilitando la desgracia, la pérdida de vidas. Estos individuos se dejan llevar por las circunstancias y se entregan a la suerte.

destruccion


El líder, a su vez, arriesga su propia vida, ya que, al ser plenamente consciente de peligro y tener claridad psíquica para elaborar un plan de salida, no lo usa para sí mismo sino que permanece junto al grupo luchando contra las ideas estúpidas de algunos de sus miembros y trata de arrearlos (el término es exacto) hacia lo que ella ve como salida posible.  El líder se enfrenta a las circunstancias y pone su voluntad para contrarrestarlas y torcer la línea que los llevaría a aumentar el riesgo de supervivencia.
Veremos si mañana, 28, el bus consigue salir de Santiago, si en estas horas no se agravan la intensidad de las réplicas, si los pasos a Argentina no están atiborrados o bien bloqueados por alguna catástrofe natural que se hubiese evitado si la decisión hubiera sido inmediata y no demorada en tantas horas.
Ana me mantiene informado por el único medio que dispone en las primeras horas después del terremoto: el SMS del celular. Un par de veces se comunicó por teléfono para una breve charla. Tiene miedo y está angustiada, pero se queda con su grupo. En el momento de una de las conversaciones sufre una réplica y me cuenta que todo se mueve y que se marea. Que anoche los muebles de la habitación se movieron y se cayó el televisor. Dice que pasará una noche de terror, pero se queda.

autopista


Mañana esperaré recibir un SMS que me cuente que llegó a Mendoza, con su grupo que, ya a salvo, olvidaran las acciones de esta líder natural y contarán lo del terremoto como una anécdota más de su viaje de turismo.


Hugo Marietan, Buenos Aires, sábado 27 de febrero de 2010 a las 22 horas.

 

 

 

 

 

Si desea dar su opinión o aporte escríbame a consultashm@gmail.com o click Aqui