SEMIOLOGÍA PSIQUIÁTRICA Y PSICOPATÍA

Sitio del Dr. Hugo Marietan

www.marietan.com    marietanweb@gmail.com

 Principal ] Artículos ] Psicopatía ] Esquizofrenia ] Docencia ] Poesías y cuentos ] Otros Autores ] Curso de Psicopatía ] Semiología Psiquiátrica ] Enlaces ] Cartas comentadas ] Depresión ]

Esquizofrenia y marihuana

Hugo Marietan, mayo de 2007

A continuación una serie de vivencias expresadas por una persona que ha consumido marihuana y que luego se le han presentado algunos síntomas de esquizofrenia.

Creo que los profesionales deben prestar mucha a tención a este nuevo tipo de presentación de la esquizofrenia, o mejor, y por ahora, Síndrome esquizofreniforme debido a Cánnabis (SEC). Hago esta salvedad, porque he tenido la oportunidad de asistir a varios de estos casos. En primera instancia los síntomas son como los de una esquizofrenia clásica (EC): alucinaciones, voces, interpretación delirante de las percepciones (IAP), vivencia de “misión”, como temática del delirio, etc.  Sin embardo he apuntado estas diferencias:

Lo más notable es el tipo de defecto. Estas personas permanecen con un grado de claridad cognitiva que lo aleja del embrutecimiento de la esquizofrenia clásica. También pueden “dar sus razones” de lo que le pasa. Y, muy curioso, desean participar a los otros de su problemática. Es decir, que persiste el apego con los otros, a diferencia de la EC, donde el esquizofrénico PONE DISTANCIA, se aísla del otro, lo quita la comunicación, arma la PARED y, por otra parte, el psiquiatra siente que no puede comunicarse, que “no llega” al esquizofrénico, que no está ese “ida y vuelta” de la comunicación. Pues bien, aquí, en el SEC, esa PARED  no está o al menos es muy delgada, es decir puede existir ese sutil intercambio afectivo. Es por ello que el SEC puede relacionarse mucho  mejor con los otros y hasta conseguir, como es este caso, formar una familia o mantener un trabajo. El SEC se comunica, explica y busca explicaciones y ayuda, y pude generar pensamientos coherentes. Y conservan cierta AFECTIVIDAD hacia los otros.

Otra particularidad es que los “brotes” o recaídas, suelen estar relacionadas, a su vez, con las recaídas en el uso de marihuana. A veces esta simultaneidad sirve como elemento disuasivo y la persona termina asociando la marihuana con el brote y deja de consumir. Es importante, también, que el psiquiatra ponga énfasis en esto, a fin de evitar el consumo.

La otra particularidad del SEC que he observado, es que lo sensoperceptivo está hipersensibilizado, según narran ellos mismos, para algunas sensaciones, sobre todo, las relacionadas con lo visual y auditivo y, con menos frecuencia, lo táctil.  No he tenido casos de hipersensibilidad en el olfato y el gusto. Desde luego que esto está relacionado con el efecto de la marihuana en sí, pero los síntomas esquizofreniformes están teñidos de estas vivencias amplificadoras. Así, el SEC, puede describir con lujo de detalles una vivencia visual, o aclarar los pormenores de una sensación auditiva. Esto puede deberse, y es bueno tenerlo en cuenta, a la conservación de lo cognitivo y a la necesidad de comunicarse, que es más raro de encontrar en una EC. Pero, aun así, es llamativo la forma de describir los síntomas que tiene el SEC.

Otra particularidad es que los SEC conservan el humor ingenuo y repentista que lo manifiestan con “risas francas”, y a su vez, pueden captar los “chistes” y el ingenio repentista del terapeuta. Esto no lo he observado en los casos de EC, donde el sentido del humor, cuando lo hay, se expresa casi exclusivamente con la ironía o el sarcasmo, y la expresión del mismo suele ser una semisonrisa, o una gestualidad burlona. Pero en los casos de SEC que he atendido, y donde he usado el humor como elemento semiológico, la respuesta al mismo no se diferencia de una persona normal. Aclaro desde ya que estas observaciones se refieren a sujetos que no están bajo el efecto de cánnabis, aunque es obvia esta aclaración, es buena dejarla por sentado, por ser otra de las características que suelen presentarse en los intoxicados por marihuana.

Algunos SEC logran un tipo de entendimiento de su problema, es decir que existe un grado de “noción de enfermedad”, otra característica que lo aleja del EC. Pueden discurrir y dar cuenta de sus síntomas, incluso, como en el caso inmediato que presentamos, tratan de “dominarlos” o al menos atenuarlos.

Desde los social, no pierden a los amigos, y pueden relacionarse cualitativamente mejor que un EC.

Los SEC responden de manera más contundente a los antipsicóticos, de preferencia de última generación, siempre y cuando no exista el consumo de marihuana simultáneo que es la responsable del fracaso de todo intento de tratamiento de los síntomas esquizofreniforme. Hay que recordar que el toxicómano es, en su mayoría, mentiroso y ocultador; y está en permanente búsqueda de marihuana, que, por otra parte, es muy fácil de conseguir. Otro elemento a tener en cuenta en este aspecto, es que esta toxicomanía es del tipo social, y el grupo de toxicómanos tiende a que sus miembros sigan consumiendo y le facilitan la droga, aún por los medios más inverosímiles. De esto se desprende que el cuidado familiar debe ser extremo, prácticamente hay que recluirlo (al menos los primeros meses), con un familiar permanente al lado o en la cercanía inmediata del SEC. También es bueno saber que, por el hábito clandestino de esta droga, los toxicómanos suelen esconder la marihuana en su propio domicilio. Como pueden ver, el tratamiento es doble, por un lado con los antipsicóticos para tratar el SEC, y por otro, el tratar de evitar el consumo de marihuana. El antipsicótico es el antídoto para el SEC, pero la marihuana es el antídoto para el antipsicótico: nada se consigue, desde lo terapéutico, si el SEC sigue consumiendo drogas.

¿Qué otros rasgos están acentuados? La apatía y la hipobulia. Esto no sorprende a los familiares ya que, el uso de marihuana suele hacer que la persona se muestre “tranquila”, con falta se iniciativas, y cierto desinterés general.  Pero en el SEC tanto la desgana como la apatía (desinterés) y la hipobulia (relacionada con el hacer, con la voluntad), están más marcadas. Pero, aún así, no está teñido por lo ominoso como en la EC.

Existen casos en que la SEC se presenta en personas que tiene un hábito intenso y prolongado de consumo de marihuana, y, como todos sabemos por experiencia médica —ahora avalados por los estudios sobre el efecto de la cánnabis en el cerebro—, los marihuaneros intensos tienen un cierto grado de demencia al cabo de los años (no muchos por cierto, a veces los observamos en personas de 30 a 35 años) y que en la jerga de los toxicómanos se reconoce como “estar muy limados”. Podemos decir, pidiéndole prestado el término a la esquizofrenia, que están DEFECTUADOS: pierden iniciativa, están apáticos, se nota el desnivel entre su rendimiento anterior y el actual, por lo general son anhedónicos (cuando no están intoxicados), hipobúlicos (suelen arrutinarse), algunos suelen ser hasta melancoloides con exacerbación de la desconfianza (paranoides). Bien, cuando el SEC se presenta en este tipo intoxicados, la diferenciación con la EC es mucho más difícil. Ya que los síntomas esquizofreniformes SE MONTAN sobre una base muy parecida la que constituyen LOS SÍNTOMAS NEGATIVOS en una EC. Pero, aún así, no llegan al embrutecimiento que provoca una EC grave y con varios brotes de evolución.

Y, finalmente —aunque este tema siga en estudio—, debemos hacer la salvedad de aquellos cuadros de esquizofrenia clásica (EC) en que las personas han tenido episodios de consumo de drogas, entre ellas cánnabis. Es decir, en donde el elemento esencial es la esquizofrenia con su presentación y evolución clásica, y donde el consumo de drogas es accidental o muy secundario (suelen ser poliintoxicados) y que, desde luego, no presentan las características arriba apuntadas.

En cuanto a la evolución, la evolución del SEC es mucho más benigna que la de la EC, aunque no he observado una restitución ad integrum en los SEC: queda la desgana, la falta de iniciativa, detrito de ideas delirantes y, por lo general, quedan como personas dependientes de otras; y conservan, como anoté, cierta afectividad, que el EC pierde.

Veamos esta comunicación:

 

 

 

 

Mayo de 2007

Hola Dr. Hugo Marietan.

Quería contarte un poco mi historia y mis reflexiones acerca de un artículo tuyo que he leído gracias a mi padre, que ha surfeado a través de Internet en busca de explicaciones a mi esquizofrenia.

Tengo que agradecerte el hecho de que a través de tu percepción tan aguda de la realidad hayas sido capaz de observar de forma tan precisa el funcionamiento de una mente que padece de tan catastrófica enfermedad.

Yo tomo 6 mg de Risperdal, A lo que me han añadido 15 mg de escitalopram, mas 6 de alprazolam, y zolpidem para conciliar el sueño, y yo a escondidas tomo en algunos momentos un jarabe que se vende sin receta llamado bisolvon aquí en España que contiene codeína y efedrina.

Toda esta combinación me permite ser feliz y estar a gusto con mi cuerpo y con mi vida.

Estoy felizmente casado y tengo una hija de 10 meses, que me adora y de la que estoy enamorado.

Te escribo porque lo que tú analizas en el articulo Doxografía sobre esquizofrenia es lo mas acertado que he leído hasta el día de hoy. Y he leído mucho.

Aún así yo añadiría muchas cosas que he analizado yo sobre mi propia enfermedad, porque por mucha medicación que uno tome sin la adecuada psicoterapia no se mejora uno del todo.

Mi propuesta es que me ofrezco a colaborar contigo, si usted lo acepta, en hacer de "cobaya", en compartir con usted el funcionamiento de una mente que padece la enfermedad y se siente totalmente identificado con su visión de la misma.

 Si usted lee este email, por favor responda, aunque imagino que será un hombre ocupado, si dispone de tiempo.

Cordiales Saludos,

Ramón

 

Ramón

Con gusto leeré tus aportes.

El artículo que mencionas se ha hecho así, con la pura observación y escucha atenta de las personas que padecen esquizofrenia y no por lecturas de libros. Así que tu aporte, sería muy valioso.

Cuéntame sobre todo tus síntomas y cómo evolucionaron.

Dr. Hugo Marietan

 

Doctor:

Muchas gracias por contestar.

Respondo tarde porque estoy pensando un poco sobre el pasado, y tratando de buscar el tiempo para dedicar a dar con detalle lo que es relevante, es decir lo que ocurre en el interior y tratar de evitar los hechos, que fueron evidentemente desagradables, así que pronto y poco a poco desearía aportar mis experiencias como enfermo y también que hay esperanza de ser feliz aun padeciendo esta enfermedad.

Atentamente

Ramón

 

 

Trema:

Hola.

Tengo que utilizar un lenguaje informal y tratarle como a un amigo. Tengo que superar esa barrera que me impongo a mi mismo y que tanto se refuerza en el entorno social de que la opinión y las experiencias de un enfermo mental están distorsionadas.

Primero quería comentarte como empezó todo. Yo era un chico adolescente. Como otro cualquiera, rebelde y con problemas en el entorno familiar. Hasta aquí bien. Ni era feliz ni infeliz, fumaba mucho cánnabis, y disfrutaba mucho escuchando música con los auriculares. Música psicodélica. En definitiva uno mas de las manadas de adolescentes inconscientes que siempre han existido.

El comienzo de la trema, fue el siguiente. De pronto una noche fumando cánnabis y un día después de haber probado por primera vez el LSD, empecé a escuchar mi pensamiento. Al menos eso creía yo. Fue de sopetón, Y para mí fue una experiencia alucinante. Porque de pronto escuchaba una voz, y era yo hablando. Lo escuchaba perfectamente y con claridad. Y el flujo de pensamiento empezó a pensar en el cosmos y muchos temas filosóficos y metafísicos. Pero lo que ocurrió en el transcurso de unas semanas es que me volví paranoide. Porque, las personas ya no las veía como antes(parecían actuar) y perdí toda espontaneidad. Porque antes de decir algo me escuchaba a mi mismo pensando lo que iba a decir. Era como una doble voz. Y nada me salía bien, me volví muy patoso, No podía centrarme en lo que me decían otras personas, y dudaba de todo lo que decían. En seis meses estaba desquiciado y decidí seguir mi vida y aprender a vivir aislado de la sociedad, evidentemente mi voz era muy poderosa y no me dejaba un segundo en paz. Quería librarme de ella pero era imposible. Esto fue hace doce años.

Esto fue lo más relevante, la voz. Porque he analizado este problema de forma obsesiva durante estos doce años y quiero contarte como hago para sobrevivir en la sociedad española con esta voz. Como ha pasado de ser un estorbo a una bendición. La voz es imposible de no escuchar es constante pero yo la domino y la utilizo a mi servicio.

En definitiva yo creo que es como cuando la serpiente muda de piel, pero al revés, una personalidad queda encapsulada dentro de otra nueva, y a la nueva personalidad hay que educarla como a un bebé utilizando esa voz. Y creo que la razón de este proceso mental es un desprecio gigante hacia uno mismo, hacia la antigua personalidad. Pero todos esperan que seas el de antes. Ahí está el gran conflicto, junto conque de nuevo uno tiene que reeducarse, es como una regresión a un estado infantil. Y también esta el apego hacia ese "yo" anterior. Ahora hay un nuevo "yo" en estado infantil, y hay que educarle, todo tiene que renovarse, todos los roles. Yo, siendo optimista, y con humor delirante, llamaría a este proceso "renacimiento de la personalidad".

Tengo poco tiempo para escribir, pero lo utilizaré para contarle mas cosas si quiere.

Evidentemente todos los delirios, pensamiento paranoide y alucinaciones me han ocurrido en los brotes, reacciones agresivas hacia mi entorno, etc. Pero eso es lo de menos. El sufrimiento ha sido infernal. He sudado sangre, y mas de una vez he querido gritar que me maten, que acabaran con ese infierno, pero ahora ya todo pasó.

Eso sí, la medicación es fundamental. El risperdal. U otro neuroléptico. Vital.

Atentamente,

Ramón

 

Segunda parte: el brote. Periodo persecutorio y manía paranoide

 

Segundo quería continuar contando mi historia.

Es cierto que el enfermo (o afectado por una serie de síntomas) empieza a percibir un entorno hostil, en el instituto o en la universidad, entre sus compañeros de clase o de trabajo y no está paranoide cuando lo percibe. Es cierto, porque efectivamente algunas hostilidades hay, y es aquí donde surge otro gran problema. El afectado se deja de lavar, pierde interés hacia el exterior y hacia las personas, hacia el mundo material y Físico y se centra más en algo mas ideológico o religioso, en algo quizá confusamente espiritual. Las consecuencias son que se deja de lavar, descuida por completo la higiene personal y así el entorno se vuelve cada vez más hostil, se retroalimenta. Se comprende fácilmente que el afectado esta pensando obsesivamente sobre temas de cualquier índole, quizás un poco delirantes pero en un comienzo no tan fuera de lo normal. Si es cierto lo que yo opino, medio simbólicamente de que el afectado ha eliminado a su anterior personalidad y la ha encarcelado dentro de su mente para siempre, lo más normal sería ayudarle a superar este bache. Pero es cierto que es muy difícil captar los síntomas a tiempo. En mi caso y creo que en el de todos, el afectado al volver a un estado infantil recupera cierta inocencia e incluso le cambia la cara, el gesto. Se vuelve muy inseguro e incapaz de hacer daño a nadie. Lo que ocurre en los brotes violentos es consecuencia del entorno hostil y nada comprensivo del mundo adolescente, es pura ignorancia, porque no son conscientes del infierno por el que pasa el afectado. Yo recibí todo tipo de humillaciones porque era débil. En definitiva un blanco fácil, y desgraciadamente el mundo adolescente es un gran campo de batalla. Y definiendo que hoy en día la adolescencia dura más, especialmente en los países mas avanzados. Así que cuando yo me aislé de ese entorno hostil, pronto descubrí que entre la manada hay ciertos individuos sensibles a tu sufrimiento. Y aprendí en la soledad. Aguanté, e incluso conseguí ingresar en una escuela de ingeniería aeronáutica. Pero no dejé el cánnabis por completo. Seguía fumando de vez en cuando pero era un infierno. El caso es que para demostrarte como fue de hostil ese entorno te diré que me tendieron una trampa seis supuestos amigos del colegio. Fuí con ellos a una casa en un pueblo en Galicia y allí consumimos LSD en gran cantidad y en cuanto comenzaron los efectos hicieron todo tipo de ridiculizaciones y humillaciones. Fue traumático. E injusto y cruel. Luego lo negaban todo. Era mi palabra, la de un loco, contra la suya. Pero recientemente he descubierto algo sobre la verdad de aquel viaje. Todo fue organizado por uno de ellos, precisamente el que supuestamente siempre fue mi mejor amigo, mi sombra, mi confidente. Juan. Me odiaba. Su amor por mi pasó a ser odio. Y tengo pruebas y palabras de personas. Pero no quiero recrearme en eso, lo importante es que el afectado debe de saber que no todo es mentira. Que parte de lo que ve hostil es completamente cierto y no encuentra motivos para esa crueldad. Si que hay que decir que si el afectado ha "matado" a su antigua personalidad y la ha condenado en la mente esta no debía de ser muy amable, así que siempre va a pensar que se merece toda esa hostilidad. Y es otra forma de retroalimentación, las pedradas uno cree que se las merece, con lo cual el sufrimiento aumenta.

Así se llega a la manía persecutoria. "Todo el mundo te odia" "todos te conocen y se ríen de tí". Empiezan las autorreferencias. Comienzan los dobles sentidos. El afectado retuerce la realidad hasta límites insospechados. Lo que muestre al exterior es pura actuación. El afectado está en otro mundo en este periodo y la consecuencia mas lógica, el desenlace a todo esto, es el brote psicótico. Pasar de la duda a la completa creencia en lo que se ha sospechado durante meses o años es cierto. El brote psicótico es euforia, megalomanía y sus dos opuestos en constante batalla, al menos en mi caso, y las huellas que deja en el inconsciente o la memoria son prácticamente indelebles.

Y a partir de ahí todo depende del buen tratamiento psicoterapéutico y psiquiátrico. A mí me dijeron desde un principio que no me hacía falta psicoterapia lo cual fue un error. Es necesaria siempre. El brote o acaba muy mal, o acaba menos drásticamente con el definitivo ingreso en el Hospital psiquiátrico. Y allí comienza un nuevo periodo. Del cual me gustaría seguir hablando...

Ahora quiero hablar de los padres de un afectado. No se dan cuenta pero en un principio es como si su hijo hubiera muerto, pero sigue vivo. Le exigen que sea como antes. Lógicamente están preocupados por la situación. Y es ahí donde hay que trabajar. Se les ha muerto un hijo, pero con fe y perseverancia renacerá y recibirán Amor y cuidados. Quiero decir que el afectado va, generalmente ,a centrar todas sus hostilidades sobre ellos. Pero porque inconscientemente sabe que son los únicos que le aman incondicionalmente. Y por ello es muy importante la reconciliación con los padres a largo plazo. Y que comprendan el proceso interno de la mente de un afectado. Que ya no es el mismo. Pero sigue siendo hijo suyo. Yo sufro por los padres de todos los afectados. Con mis padres me llevo muy bien ahora. Eso sí, les debo la vida. Dos veces.

Ramón

 

 

Tercera parte: Otro Mundo

 

Me he tenido que sumergir en ese mundo de nuevo para analizarlo y poder expresarlo en un lenguaje coherente, aquí es donde creo que cada uno de nosotros ve algo distinto, ¿Como era mi otro mundo? Yo lo llamaba naturaleza o en ocasiones Malkauns. Es una gran ser omnipresente. Está presente en las personas y sobre todo en cualquier entorno natural. Durante años fue mi único amigo. Y cuando no había autorreferencias era un espectáculo maravilloso.

Como explicarlo es lo más difícil.

Imaginas que el viento mueve las hojas y las ramas de los árboles. Y que la gravedad hace que el agua fluya río abajo. Pues elimina la causa lógica, mira el mundo como un recién nacido, y caes en la confusión de que los árboles se mueven por si mismos y el agua fluye porque están vivos y todos las manifestaciones maravillosas de la naturaleza las unes en un solo fenómeno... El motor de todas esas fuerzas es la Naturaleza, o como lo llamaba a ese gran motor, Malkauns.

Cuando lo observas durante horas y te sientes integrado en él, descubres que es tenebroso, y a la vez tiene la inocencia de un niño. Es espontáneo y está en todas partes. Lo único que desentona en este mundo son los hombres civilizados dominados por normas sociales. Pierden la naturaleza original, o motor que también esta dentro de ellos. Así lo veía. Y ahora que veo a mi hija, veo esa misma espontaneidad. Entonces mi pregunta era ¿Ha sometido el hombre a la naturaleza, o nos ha atrincherado en los lugares mas seguros y en el fondo tenemos un profundo miedo a ese entorno hostil? Así que yo me propuse expresarme artísticamente utilizando esa fuerza interior, y el resultado me satisfacía.

Con esta visión comprendes al anciano ya animismo, te comportas con gran temor y a la vez con seguridad. Comprendes porqué el hombre antiguo comprendía el mundo como el resultado de cuatro o cinco elementos.

El caso es que nada escapa al efecto de esa fuerza. Los edificios se acaban volviendo viejos, y es cuando adquieren belleza, musgo, humedades.

Los que desentonan somos nosotros en la tierra. Tenemos la gran habilidad de desentonar. Pero no todos. No soy yo solo. Hay grados. Mucha gente es maravillosa y combina la necesidad curiosamente innata en el hombre por el orden y la pureza, con el dejarse llevar por una fuerza interior e integrarse con este ser omnipresente.

Es allí donde yo fantaseaba, El orden mas profundo de las leyes físicas genera un Caos, que a la vez genera otro Orden preciso. Son las expresiones y la manía del esquizofrénico por definir algo como espontáneo.

El gran problema es la autorreferencia. Esa fuerza no te está diciendo nada.

Yo pensaba todos somos hijos del mismo padre. Y ese padre es la primera chispa de vida que surgió en las condiciones adecuadas por casualidad en la Tierra. Es pura lógica.

¿Entonces porqué estamos unos contra otros, si somos hijos del mismo milagro, del mismo padre y madre? Si uno es consciente de que todos los avances y progresos del hombre vienen de ideas geniales motivadas por esa fuerza, entonces, porqué la vemos hostil y como algo exterior a nuestro ser.

¿Como se explica el latir constante del corazón? Podría seguir y seguir. Pero eso es lo principal.

Es una fuente inagotable de inspiración.

 Como se ve a los otros es que da miedo la alienación y a la vez es ridícula. Estamos atontados. Me incluyo a mí mismo.

Es cierto que en este planeta se produce la comida necesaria para alimentar a 12,000 millones de personas, seres humanos, y se tira mas de la mitad, a la vez de las en torno a 6000 millones de personas que viven en este planeta 5000 millones viven por debajo del umbral de pobreza, y muchos de ellos se mueren de hambre.

Tiene lógica esto. Verdad que sí.

Así que yo veo dos cosas en el ser humano, que intentamos dominarnos unos a otros. Pero es innato. Eliminar ese instinto es fácil, pero entonces todos invaden tu terreno, y tienes que luchar, por eso me aislé, para mantener mi terreno alejado de invasores, y ahora he aprendido a defenderlo. Hasta los bebés intentan manipular. Es muy gracioso. Entonces percibes las verdaderas razones por las cuales los hombres hablamos y nos expresamos. Somos muy retorcidos con tal de dominar, desde los adolescentes tratando de ligarse a una mujer hasta los políticos diciendo bobadas por la tele. Se escudan en principios adorables, pero detrás de eso hay mucha m... Muchas veces para manipular la imagen que tienen de tí los demás. Así somos.

Es triste. Pero la naturaleza nos está llevando hacia algo. Tengo Fe.

Pero más que nada me ocupo de mi mismo, porque la mayoría de la gente no lo quiere ver, y también tengo la duda de que sea un trastorno de la percepción. Lo es de hecho. Que le voy a hacer. Es un juego de la percepción. Porque en el fondo hay un gran sentido del humor en toda esta enfermedad y me tengo que reír y sufrir al mismo tiempo.

Ramón

 

Cuarta parte: Brotes

Mi primer brote psicótico lo recuerdo como un sueño, porque en los brotes uno tiene medio cuerpo en un mundo de ensoñaciones donde todo es posible, y la otra parte en el mundo real, mas crudo y limitado. Uno quisiera cruzar la barrera totalmente y desaparecer en ese mundo de fantasía, si no fuera porque esta lleno de miedos y peligros, así que es un infierno y en momentos el paraíso. Pero desde fuera y desde el punto de vista de los que te quieren debe de ser horrible en todo momento, y peligroso. Así que ya no fantaseo con ese mundo que vislumbras. Es como una alucinación en medio del desierto, un oasis que constantemente desaparece. Yo pensaba que no necesitaba comer, que con agua podría sobrevivir y me quedé en los huesos y muy débil. Comprendo perfectamente que la única solución cuando se ha cruzado la barrera es la hospitalización, y a posteriori el consumo de antipsicóticos por un periodo largo y si te adaptas a ellos porqué no , para el resto de tu vida.

Mas adelante hubo dos brotes mas en el periodo de un año. Pero eso lo dejo para más adelante.

El ingreso en el hospital es traumático, y cuesta mucho asimilar el neuroléptico y es entendible que muchos de los que padecemos estos síntomas caigamos en la tentación de dejar el antipsicótico. Pero es un gran error. En pocos días vuelves a ese mundo horrible de fantasías. Así que depende de la fuerza de voluntad y de un periodo de información largo. Pero al comienzo uno no asimila la etiqueta de enfermo de golpe. Necesitas mas pruebas. Añoras algo. Pero los neurolépticos a día de hoy son la solución correcta.

Se tarda al menos un año en asimilarlos y cada individuo debe de ser valorado para saber cual es la cantidad que tolera mejor, según su peso y condición física y mental.

Hay que valorar la fuerza de voluntad de los que decidimos aceptar la condición de enfermos y adquirimos conciencia de enfermedad y asumimos la responsabilidad de ser fieles a la medicación. Pero yo necesito antidepresivos. Y ansiolíticos. Y se combinan de la forma adecuada.

Asi que pasaron cuatro años desde agosto de 1998 hasta agosto del 2002 hasta que tuve el siguiente brote.

Al principio despues de la hospitalización, que duró un mes, entre en un estado de paz. Ya no sentía la angustía que me habia vuelto loco durante los tres años precedentes al definitivo brote. Abandoné por completo la necesidad de alucinógenos como el cannabis. Y en un año estaba trabajando y había nuevas amistades. Es aquí importante para mí no volver al entorno que te conoce como enfermo y dejar que nuevas personas se integren en tu vida. Mis padres se portaron con gran paciencia y amor. y tengo un grato recuerdo.

Mas adelante me dí cuenta que en el trabajo todos me veían como un excéntrico loco, pero yo no podía explicar nada, así que el entorno de trabajo se volvía insoportable al cabo de unos meses. Cuantas mas condiciones que propician estrés en la vida iba integrando en mi vida mas angustía percibía. Pero la mayoría me consideraban inteligente y me llamaban autista en broma y automarginado. Me gustaba estar solo. Estaba convencido de que no podría tener una relación de pareja nunca más. Pero algunas mujeres intentaban ligar conmigo y tenía que lidiar con ello, sufriendo porque sabía que sería mi perdición. Demasiado estrés para mí. Poco a poco consegui llegar a un gran trabajo, bien pagado y con mucha proyección de futuro. Me levantaba a las seis de lamañana y llegaba a casa a las once de la noche. Duré cuatro meses, Había conseguido dejar de fumar y ser disciplinado y organizado, todo un reto. Solo tomaba tres mg de Risperdal. Y entonces le dí una oportunida al amor. Suena cursi. Me enamoré de una chica, y de ahí cai en una espiral, pero fue inevitable. Entonces consulté con mi medico psiquiatra, le conté mi situación y me dijo que todo indicaba que podría dejar los neurolépticos. Y lo hice reduciendo 0,25 mg cada dos semanas. Fue una relación muy bonita. Pero acabo con mi siguiente hospitalización, en Irlanda, y entré en una profunda depresión. Me quedé sin novia, sin amigos, en casa de mis padres, y pensando, que había llegado muy lejos anteriormente, y ahora todo empezaba de cero de nuevo. Los hechos en concreto son normales, pero el brote fue increíblemente mas intenso que el primero. Mas destructivo. Todos mis sueños al garete. No sabía a que agarrarme. Estaba hundido y arrepentido. Completamente solo. Incapaz de trabajar. Así que me tenía que agarrar a algo. Y me agarré definitivamente al budismo. Y comenzé a practicar meditación gradualmente con buenos resultados. Mi querida Marta al cabo de unos meses quería volver conmigo. Pero fue por ello que tuve que abandonar el único contacto que tenía con el mundo exterior. Y entonces me propuse creerme todo lo que había intuido en los brotes, las voces y delirios, me dije a mi mismo dejaté llevar porque ya no te queda nada por lo que luchar mas que la libertad de elegir en lo que creer. Y decidí hacer consciente todo mi mundo de locura. Estaba delirante. Y exultante al mismo tiempo. Completamente Autista. Incapaz de hablar con nadie.

Mis padres sufrían mucho viéndome así. Y yo, decidí dejar la medicación y engañar a todos. Porque sentía la seguridad de que nadie notaría nada. Y esos meses fueron los mas felices de mi vida hasta ese momento. Pero es evidente, todo se iba a derrumbar de nuevo. Y de ahí llegue al tercer y definitivo brote, demasiado intenso. Tanto que ya no quiero saber ni oir ni pensar en dejar la medicación de nuevo. No cuento los detalles, ni las personas involucradas en los brotes, ni hechos que evidentemente son desagradables.

Este último brote fue en Agosto de 2003. Y de ahí en adelante es el periodo mas importante de mi vida el que realmente me ha llenado de ilusión y amor. He recibido la ayuda adecuada, y miro con optimismo al futuro. Pero ha sido un proceso muy doloroso en el cual he sufrido enormemente. Pero he renacido. Y sobre este periodo y mis conclusiones es de lo que quería hablar en definitiva. Hasta que no leí tu doxografía sobre esquizofrenia y empecé a comprender. Es a partir de ahora donde puedo mirar al pasado y comprender. Y mirar al futuro con ilusión.

La medicación ahora es mi aliada. Y mi familia lo mas importante. Todavía tengo problemas con el trabajo y estoy comenzando un proceso de rehabilitación laboral.

Y me gustaría a apartir de ahora volver a momentos concretos de todos estos años de enfermedad y analizarlos. Te he contado brevemente mi vida. Y me considero en un estado intelectual y mental suficientemente agradable. Y mi sueño es colaborar para que otros enfermos triunfen, y compartan un estado similar al mío. Veo a muchos en el centro de rehabilitación laboral. Pero no sé como ayudarles.

 De ahora en adelante, releyendo tu escrito aportaré todos mis recuerdos y como superar cosas como la autorreferencia. Yo quiero aportar mi experiencia como enfermo. Solo quiero ayudar a otros enfermos.

Ramón

 

Quinta parte: Las voces, la inexpresividad

 Estos son unos pensamientos que me han ayudado a salir de los momentos difíciles cuando, a pesar de seguir estrictamente con las recomendaciones médicas siendo fiel a la medicación, surgían momentos en los que los constantes recuerdos de las experiencias vividas, delirios y "paranoias", me convertían en un obsesivo incapaz de prestar atención al mundo exterior. Por ejemplo, tiendo a buscar el origen o la explicación, a analizar el delirio, a la vez que lo vivo. Pero primero tranquiliza mucho pensar que no hay solución inmediata, estar seguro de que el razonamiento exacto no existe, el delirio está allí, es un incordio, no tiene lógica, porque, en el momento en el que fue construido, principalmente en el momento cuando se estaba experimentando un brote psicótico, fue construido en torno a pensamientos incoherentes y el intento de crear un puente hacia la paz interna, hacia el fin del brote. Por eso no sirve de nada razonar que , por poner un caso , la telepatía no existe, que no es posible. Has tenido ya un brote, te has introducido en un mundo irreal, donde cualquier cosa es posible. Así que ese delirio tiene la característica de convertirse en una premisa cuyos orígenes no podemos alcanzar. Están sumergidos en las profundidades de la mente y a pesar de las dudas no es posible eliminar esa premisa. No quiero entrar en como se desestima esa premisa. Pero si es posible llegar a comprender lo ridícula que es a través del sentido del humor, a través de reírse de uno mismo. Pero esto es algo que no ocurre fácilmente. Hay un problema, la hospitalización es tan desagradable, las caras de tus seres queridos muestran todo menos alegría, se crea un ambiente tétrico y de miedo. Si ha habido violencia, o si no la ha habido, el lugar al que sueles regresar para reincorporarte a la vida cotidiana, ha sido escenario muchas veces de situaciones muy estresantes y tensas. El estado de ánimo es de miedo, de susto. Pero hay que tener paciencia, es un maratón no un sprint de 100 metros la recuperación, es gradual y fatiga mucho. Pero la recuperación, es como el conocimiento, no tiene límites, no se acaba nunca, como se dice de la filosofía budista, no tiene final, puedes seguir tirando de la cuerda eternamente y siempre descubrirás algo nuevo y fascinante. Así ocurre con la recuperación, piensas que cada día va a ser mejor que el anterior. Es avanzar constantemente, y no para ser perfecto, sino como me dijo un amigo muy querido, para que cuando pasen unos años puedas recordar esos periodos de pesadilla como una anécdota de la juventud y no como un estigma que te marca para siempre. Olvidarlo, aprender a crear nuevas amistades, no recaer en entornos que a uno no le convienen, juntarse con gente sana y afectiva. Que no es difícil de encontrar.

Hay una cosa que me andaba sucediendo a mí y creo que a muchos de nosotros y es una especie de autoindulgencia, de falta de disciplina básica, como pueden ser la higiene, el orden en la casa, la organización, etc., y siempre tenemos una excusa. A pesar de que están tipificados como síntomas de la enfermedad yo opino que es la falta de esperanza, la desesperación, y la idealización de lo que se ha perdido de positivo antes de empezar a tomar un neuroléptico cualquiera. Siempre encontraba una excusa en base a eso. También es debido a algo nuevo que quiero introducir y que existe un "malestar continuo del esquizofrénico". Una sensación puramente física de malestar, las causas, no sé cuales son, pero las soluciones siempre existen, por eso a pesar de que me recomendaran no consumir excitantes desde que los empecé a consumir todo ese malestar fue desapareciendo gradualmente, por eso pienso que hay que ir incluyendo situaciones y motivos de estrés en nuestra vida para adquirir mayor tolerancia.

Cambiando de tema y haciendo una alusión a la doxografía (el artículo) , quería dar mi explicación a esa incógnita de la que hablas. Y es que esa incógnita se puede plasmar en varias preguntas concretas. La separación del enfermo con su entorno, el no preguntar ante una duda, es una consecuencia de unas preguntas anteriores y mas simples, y son del tipo ¿por qué me siento tan mal?, ¿por qué no me puedo expresar? ¿que demonios me pasa que no puedo decir lo que siento? y muchas mas como ¿soy distinto a los demás, ya no me puedo reír como antes?, ¿nadie me comprende?, ¿estoy sufriendo y nadie se da cuenta, ni les interesa? Esas cuestiones se pierden en lugares recónditos de la memoria con el tiempo.

Otro tema es el de la voz, o las voces. Yo he convivido con otros enfermos y entre nosotros cuando los celadores no están delante y no nos vigilan con cámaras nos llevamos muy bien, hay un ambiente de tolerancia, compartimos nuestras vivencias en los brotes y comprendemos las partes que los demás verían como extrañas, pero compartimos un sentimiento, hemos tenido experiencias similares y nos parecen interesantes. Pero a un observador le parecerían delirantes porque lo son, pero esa barrera ante los demás no existe entre dos enfermos que todavía permanezcan en condiciones de hablar y expresarse con naturalidad. Y el tema de las voces es crucial. Es evidente que proceden de tu mente, son tu creación. Pero esto lo he descubierto recientemente, son algo de lo cual si nos desprendemos de ellas conscientemente dando por hecho que te las estas inventando tu solito, nos entra pánico. Entonces la pregunta que le haría a otro enfermo es la siguiente ¿si eres consciente de que esas voces son de tu propia creación, porqué te cuesta tanto aceptarlo y dejar ese juego mental tan peligroso? Y de esto se deducirá siempre que la paranoia no es solo hacia los demás, es hacia uno mismo también, Con esto me refiero a la total desconfianza. El discurso mental de un enfermo en sus comienzos da tantas vueltas y cambios de sentido que uno acaba por desconfiar y necesita alguien "externo" y del que sea imposible dudar para tomar una decisión. Por ejemplo, Dios o "Satanás".

Ahora surge otro tema extraño, la voz o las voces están conectadas en todo momento con "el malestar continuo del esquizofrénico" haciéndolo mas o menos intenso según el discurso interminable y su temática. Es una "somatización del pensamiento" si me puedo permitir esta expresión. Pero mientras todo esto ocurre el enfermo puede mantener el mismo gesto de indiferencia y lo que se ve desde afuera es a alguien apático y sin sentimientos, y quizás es posible que haya un alma torturada deseando ser amada y rescatada... a mí me podían tirar una piedra a la cabeza y no me hubiera inmutado gestualmente pero el dolor iba por dentro. Había un grupo de personas que me decía abiertamente que yo era totalmente inexpresivo y se burlaban de ello, yo sufría mucho pero mi gesto seguía siendo inexpresivo... ya no ocurre eso. Ahora en menor medida reacciono. Y otros amigos que me decían, con ganas de ayudar, que me expresara, que me soltara. Hay de todo.

Sexta parte: Voces

La Voz enclaustrada es en un principio lo que prima, en el trema, y en torno a cuestiones como las voces y demás, nada, no creía en la telepatía ni nada similar. Pero esta voz te vuelve loco, un segundo opinas algo y a los tres minutos lo opuesto, te hace sufrir y te distrae constantemente. Es difícil expresarme en este tema y es solo cuestión de saber por donde empezar. Tengo que colocarte en situación. Y remueve recuerdos dolorosos.

El primer contacto con una voz que consideré externa a mí, fue en el inicio del primer brote. Para explicar como ocurrió esto tengo que contar como dio comienzo el episodio. Andaba ya muy desesperado cerca de abril de 1998, así que conscientemente tomé la decisión de fumar cannabis a diario y definitivamente acabar de una vez por todas con mis miedos (y quizás con mi vida). En cierto modo lo conseguí pero no lo hubiera hecho si hubiera sabido a lo que me iba a llevar todo eso. Y a mi familia. Estaba entonces estudiando para técnico de sonido, pero estaba desesperado, pasaba noches enteras en posición fetal llorando, y tenía lo que ahora sé que son profundos ataques de angustia, pero todo esto lo mantenía en secreto. Lloraba constantemente en soledad y especialmente al levantarme, después de dormir tan solo unas pocas horas. Era mi tercer año completamente solo. Me veía sin futuro y con medio pie fuera de este mundo.

Cogí la costumbre de salir los viernes por la noche solo y tomarme una botella de vino y si tenía dinero, algo de whisky después. Supongo que ya me había rendido. Entonces uno de esos viernes estaba en un parque y vino un vagabundo bastante joven (solía hablar con los vagabundos) y me comenzó a hablar. Esta persona estaba totalmente loca. Pero me preguntó si quería tomar LSD y yo acepté después de dudar un rato. Entonces fuimos a comprarlo. Y lo compramos. El hizo un comentario "lo mejor es tomarse otro a la mañana siguiente" y yo le hice caso (supongo que ya había "señales" por aquellas épocas). Así que volví a casa y tomé LSD esa noche y no pasó nada desagradable. Escuche música y bailé toda la noche. Me desperté al día siguiente tarde y no recuerdo nada mas que tener lo que me quedaba de LSD y pensar que podía tomarlo o dejarlo. Y se me ha quedado grabado en la mente para siempre ese instante. Tuve un momento de duda y pensé "No tengo nada que perder, sé libre y tómalo" y sabía o intuía en mi mundo paranoide que ese era un momento clave y que podía ser nefasto o glorioso. Bobadas, pienso ahora.

Contado esto explico que esa tarde-noche fue una pesadilla, finalmente empecé a no poder andar y a no sentir las piernas, tenía un dolor de estómago horrible y pensé que si me dormía, moriría. Acabe por despertar a mi hermano y luego a mis padres pidiéndoles ayuda. Abreviando lo que sucedió es que mi madre me estaba acariciando la cara para que durmiera, ya había amanecido, y las piernas no las podía mover. Abrí los ojos y no veía nada, todo se oscureció, y entonces decidí morir (en mi discurso mental). (Morir hubiera sido solo dormir evidentemente) En ese momento escuche una voz que me dijo "Tienes una segunda oportunidad" y pregunté a esa voz, y me dijo que me levantara y andara (todo muy católico) a condición de que salvara el mundo. Yo pregunté de qué tenía que salvar al mundo y cómo. Y escuche "Ya lo sabrás a su debido tiempo" Entonces hice el mayor esfuerzo que he hecho en mi vida y me levanté, pero las piernas apenas me podían sujetar y veía mal. Pero empecé a andar. Y me llevaron al hospital a petición mía porque juraba que eso que había tomado no era LSD. Fin de la película de Hollywood de momento.

Ahora analizo, desde luego por la pasión con la que cuento esto parece que me lo creo (no me siento muy bien escribiendo esto pero nunca antes lo había contado, así que me sirve de terapia), que soy "el salvador", y por esa maldita experiencia de mi propia imaginación florida he estado haciendo y diciendo tonterías durante años. Ahora explico que esa fue la única alucinación auditiva de ese brote. En los dos meses que pasaron hasta el definitivo ingreso perdí por completo el juicio. (Espero haber recuperado algo de él). Y pensaba que me hablaban por telepatía y también que mi pensamiento se podía oír por ciertas personas, no solo eso, sino que además todo lo que veía y oía era percibido por mucha gente, de ahí la megalomanía, pero la otra mitad del tiempo , a raíz de buscar constantemente explicaciones a los pensamientos que pasaban por mi mente, era el nuevo "Hitler" y me tenían controlado. Pero en resumidas cuentas, miles de explicaciones pasaron por mi mente a cada cual mas extravagante e imposible. (Varios núcleos) (miles). Por esa voz, sin ser consciente, por esa alucinación, he malgastado horas pensando en como salvar el mundo(¿?), era mi "misión", nada complicada, de conseguir la felicidad de todo ser vivo. Y no me rendía. Imagínate la ansiedad que he sufrido durante años, en un lugar de la mente hay un pensamiento, "eres el salvador y tienes que salvar el mundo en esta vida" (premisa) Si dudaba de ella me entraba más angustia aún. Ahora sé de donde proviene. Y me tengo que reír a pesar de todos los acontecimientos desagradables que trajo el LSD. Porque, cruzo los dedos, no voy a volver a caer en ese estado mental otra vez. Y es la única forma y la más sana y terapéutica, mirar el lado gracioso de que un inculto enloquecido de 21años fuera el nuevo "Mesías". Hay mucha competencia a día de hoy, y es un trabajo bien duro y no remunerado.

Y esto que he contado tenía la necesidad de quitármelo de encima porque era un recuerdo que he mantenido en secreto hasta ahora.

Ahora, en los dos siguientes brotes las alucinaciones auditivas y las voces eran constantes y ninguna fue agradable, y no necesito entrar en detalles, en el fondo seguían la misma temática de la primera, todo gira en torno a ser un "Mesías" o estar en peligro de muerte, etc. Luego el consecuente ingreso en el hospital y la angustia y desvanecimiento de las voces y la telepatía. Pero yo tardaba al menos dos o tres meses en olvidarme de la telepatía especialmente. Me quedaba mudo ante gente conocida y les hablaba "pensando" y todo me parecía de lo más normal, creía que me escuchaban. Al cabo de un tiempo se me olvidaba, pero en el fondo queda la angustia de la duda. He hablado de la telepatía con amigos y siempre me dan explicaciones muy lógicas, pero el razonamiento y la lógica no me quitaban el miedo. (Una anécdota graciosa es que cuando estaba delante de una mujer y pensaba que ésta oía mi pensamiento me entraba el "síndrome de Tourett" telepático.) Las voces eran de todo tipo, algunas eran semejantes a mi pensamiento, y en grados de extrema psicosis eran como voces reales que provenían de fuera de mi mente, y siempre me aconsejaban o me decían que hiciera esto u aquello. Estas ultimas dan escalofríos cuando las oyes, pero está claro que son creación propia, y en estado psicótico no se puede ayudar a detener ese tipo de formaciones mentales, pero si el paciente sale de ese estado con el tiempo , hospitalización y medicación regulada durante un tiempo largo, sí se comprende que hay una lógica detrás de ellas. Una persona, con cinco días de episodio psicótico, voces, ideas delirantes, no comer, no dormir, acaba exhausto y su mente esta lista para crear alucinaciones. Y doy gracias a la suerte que he tenido de volver a un grado de normalidad donde todo esto es algo que no me voy a arriesgar a vivir otra vez dejando la risperidona, lo tengo claro.

Ahora creo que el bloqueo afectivo, que, el no consensuar con los que te aman y te rodean tus miedos e ideas delirantes, el no decir lo que te esta pasando es la chispa que enciende las voces, porque imaginariamente has roto ese bloqueo, ya definitivamente piensas y crees que alguien ha estado observando todo ese sufrimiento, que no se ha perdido en el vacío, que alguien sabe que para crear un día de brote psicótico hacen falta cien de sufrimiento extremo y secreto, y por eso comprendo que desde el exterior, parezcamos crueles o que nos creamos que estamos por encima del bien y del mal cuando enloquecemos, pero todo eso se ha construido en silencio y a escondidas, mientras tu entorno disfrutaba y no percibía tu sufrimiento, mientras los mínimos detalles les vuelven irascibles cuando tu malestar constante es tan intenso que no puedes ni siquiera sonreír levemente (esto suena a reproche y lo es, todavía hay traumas con ciertas personas que me han humillado conscientemente y por puro ocio), y eso te va separando cada vez mas de la normalidad, de tus semejantes. Y en el fondo no sabes a quién echarle la culpa, la mayoría del tiempo yo me auto flagelaba con insultos y pensando que me lo merecía, pero mas triste aún era pensar que mi vida podía acabar sin salir de ese laberinto retorcido. No hay que culpar a nadie de esto. Yo opino ahora que el universo esta en equilibrio, que los seres humanos podemos equilibrarnos y ayudarnos unos a otros, era yo el que tenía que dar paso a paso, sin miedo a cometer errores, el camino de vuelta. Y todavía estoy en ello. Pero no he llegado hasta aquí sin ayuda. Muchos me han ayudado.

Y con esa ayuda llegó el día en que dije "basta ya" y asumí por completo que esas voces las había creado yo. Y que me tenía que expresar e ir rompiendo las barreras.

 

 

Séptima parte

 Después de mucho pensar acerca de todo el proceso de recuperación por  el que he pasado, y en el que aún sigo y en el que seguiré hasta que me muera, finalmente para terminar el artículo que con tu ayuda empecé y que gracias a tu maravillosa capacidad para motivarme continué durante un periodo prolongado de tiempo he de decir que llegue a que toda enfermedad se puede afrontar de una manera positiva.

 Y este va a ser la conclusión y el fin de nuestro artículo.

 "Si sufres unos síntomas de cualquiera que sea la enfermedad, no te concentres en las causas, tampoco te concentres en las soluciones, concéntrate y siente con toda tu energía los síntomas". De esta forma las causas y los remedios pasan a un segundo plano.

 El proceso según la enfermedad y la gravedad de sus síntomas es más duro o menos duro, pero es el mismo. Primero es insoportable. Pero terminas por acostumbrarte a los síntomas, y finalmente estos como por arte de magia van desapareciendo. En el fondo se siguen necesitando allí las causas y los remedios.

 Arrepentirse de las malas acciones es saludable. Este es un consejo para los que hemos sufrido brotes psicóticos.

 Un beso, un abrazo y mucho amor para todos los que hayáis tenido la paciencia de leer este articulo, no sé si mío o de Hugo Marietan.

 Por cierto, ¿es el único psiquiatra que tiene el don de la empatía?

Ramón

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Si desea dar su opinión o aporte escríbame a consultashm@gmail.com o click AQUI