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Esquizofrenia y marihuana
Hugo Marietan, mayo de 2007
A continuación una serie de vivencias
expresadas por una persona que ha consumido marihuana y que
luego se le han presentado algunos síntomas de
esquizofrenia.
Creo que los profesionales deben prestar
mucha a tención a este nuevo tipo de presentación de la
esquizofrenia, o mejor, y por
ahora, Síndrome esquizofreniforme debido a Cánnabis (SEC).
Hago esta salvedad, porque he tenido la oportunidad de
asistir a varios de estos casos. En primera instancia los
síntomas son como los de una esquizofrenia clásica (EC):
alucinaciones, voces, interpretación delirante de las
percepciones (IAP), vivencia de “misión”, como temática del
delirio, etc. Sin embardo he apuntado estas diferencias:
Lo más notable es el tipo de defecto.
Estas personas permanecen con un grado de claridad cognitiva
que lo aleja del embrutecimiento de la esquizofrenia
clásica. También pueden “dar sus razones” de lo que le pasa.
Y, muy curioso, desean participar a los otros de su
problemática. Es decir, que persiste el apego con los otros,
a diferencia de la EC, donde el esquizofrénico PONE
DISTANCIA, se aísla del otro, lo quita la comunicación, arma
la PARED y, por otra parte, el psiquiatra siente que no
puede comunicarse, que “no llega” al esquizofrénico, que no
está ese “ida y vuelta” de la comunicación. Pues bien, aquí,
en el SEC, esa PARED no está o al menos es muy delgada, es
decir puede existir ese sutil intercambio afectivo. Es por
ello que el SEC puede relacionarse mucho mejor con los
otros y hasta conseguir, como es este caso, formar una
familia o mantener un trabajo. El SEC se comunica, explica y
busca explicaciones y ayuda, y pude generar pensamientos
coherentes. Y conservan cierta AFECTIVIDAD hacia los otros.
Otra particularidad es que los “brotes” o
recaídas, suelen estar relacionadas, a su vez, con las
recaídas en el uso de marihuana. A veces esta simultaneidad
sirve como elemento disuasivo y la persona termina asociando
la marihuana con el brote y deja de consumir. Es importante,
también, que el psiquiatra ponga énfasis en esto, a fin de
evitar el consumo.
La otra particularidad del SEC que he
observado, es que lo sensoperceptivo está
hipersensibilizado, según narran ellos mismos, para algunas
sensaciones, sobre todo, las relacionadas con lo visual y
auditivo y, con menos frecuencia, lo táctil. No he tenido
casos de hipersensibilidad en el olfato y el gusto. Desde
luego que esto está relacionado con el efecto de la
marihuana en sí, pero los síntomas esquizofreniformes están
teñidos de estas vivencias amplificadoras. Así, el SEC,
puede describir con lujo de detalles una vivencia visual, o
aclarar los pormenores de una sensación auditiva. Esto puede
deberse, y es bueno tenerlo en cuenta, a la conservación de
lo cognitivo y a la necesidad de comunicarse, que es más
raro de encontrar en una EC. Pero, aun así, es llamativo la
forma de describir los síntomas que tiene el SEC.
Otra particularidad es que los SEC
conservan el humor ingenuo y repentista que lo manifiestan
con “risas francas”, y a su vez, pueden captar los “chistes”
y el ingenio repentista del terapeuta. Esto no lo he
observado en los casos de EC, donde el sentido del humor,
cuando lo hay, se expresa casi exclusivamente con la ironía
o el sarcasmo, y la expresión del mismo suele ser una
semisonrisa, o una gestualidad burlona. Pero en los casos de
SEC que he atendido, y donde he usado el humor como elemento
semiológico, la respuesta al mismo no se diferencia de una
persona normal. Aclaro desde ya que estas observaciones se
refieren a sujetos que no están bajo el efecto de cánnabis,
aunque es obvia esta aclaración, es buena dejarla por
sentado, por ser otra de las características que suelen
presentarse en los intoxicados por marihuana.
Algunos SEC logran un tipo de
entendimiento de su problema, es decir que existe un grado
de “noción de enfermedad”, otra característica que lo aleja
del EC. Pueden discurrir y dar cuenta de sus síntomas,
incluso, como en el caso inmediato que presentamos, tratan
de “dominarlos” o al menos atenuarlos.
Desde los social, no pierden a los
amigos, y pueden relacionarse cualitativamente mejor que un
EC.
Los SEC responden de manera más
contundente a los antipsicóticos, de preferencia de última
generación, siempre y cuando no exista el consumo de
marihuana simultáneo que es la responsable del fracaso de
todo intento de tratamiento de los síntomas
esquizofreniforme. Hay que recordar que el toxicómano es, en
su mayoría, mentiroso y ocultador; y está en permanente
búsqueda de marihuana, que, por otra parte, es muy fácil de
conseguir. Otro elemento a tener en cuenta en este aspecto,
es que esta toxicomanía es del tipo social, y el grupo de
toxicómanos tiende a que sus miembros sigan consumiendo y le
facilitan la droga, aún por los medios más inverosímiles. De
esto se desprende que el cuidado familiar debe ser extremo,
prácticamente hay que recluirlo (al menos los primeros
meses), con un familiar permanente al lado o en la cercanía
inmediata del SEC. También es bueno saber que, por el hábito
clandestino de esta droga, los toxicómanos suelen esconder
la marihuana en su propio domicilio. Como pueden ver, el
tratamiento es doble, por un lado con los antipsicóticos
para tratar el SEC, y por otro, el tratar de evitar el
consumo de marihuana. El antipsicótico es el antídoto para
el SEC, pero la marihuana es el antídoto para el
antipsicótico: nada se consigue, desde lo terapéutico, si el
SEC sigue consumiendo drogas.
¿Qué otros rasgos están acentuados? La
apatía y la hipobulia. Esto no sorprende a los familiares ya
que, el uso de marihuana suele hacer que la persona se
muestre “tranquila”, con falta se iniciativas, y cierto
desinterés general. Pero en el SEC tanto la desgana como la
apatía (desinterés) y la hipobulia (relacionada con el
hacer, con la voluntad), están más marcadas. Pero, aún así,
no está teñido por lo ominoso como en la EC.
Existen casos en que la SEC se presenta
en personas que tiene un hábito intenso y prolongado de
consumo de marihuana, y, como todos sabemos por experiencia
médica —ahora avalados por los estudios sobre el efecto de
la cánnabis en el cerebro—, los marihuaneros intensos tienen
un cierto grado de demencia al cabo de los años (no muchos
por cierto, a veces los observamos en personas de 30 a 35
años) y que en la jerga de los toxicómanos se reconoce como
“estar muy limados”. Podemos decir, pidiéndole prestado el
término a la esquizofrenia, que están DEFECTUADOS: pierden
iniciativa, están apáticos, se nota el desnivel entre su
rendimiento anterior y el actual, por lo general son
anhedónicos (cuando no están intoxicados), hipobúlicos
(suelen arrutinarse), algunos suelen ser hasta melancoloides
con exacerbación de la desconfianza (paranoides). Bien,
cuando el SEC se presenta en este tipo intoxicados, la
diferenciación con la EC es mucho más difícil. Ya que los
síntomas esquizofreniformes SE MONTAN sobre una base muy
parecida la que constituyen LOS SÍNTOMAS NEGATIVOS en una
EC. Pero, aún así, no llegan al embrutecimiento que provoca
una EC grave y con varios brotes de evolución.
Y, finalmente —aunque este tema siga en
estudio—, debemos hacer la salvedad de aquellos cuadros de
esquizofrenia clásica (EC) en que las personas han tenido
episodios de consumo de drogas, entre ellas cánnabis. Es
decir, en donde el elemento esencial es la esquizofrenia con
su presentación y evolución clásica, y donde el consumo de
drogas es accidental o muy secundario (suelen ser
poliintoxicados) y que, desde luego, no presentan las
características arriba apuntadas.
En cuanto a la evolución, la evolución
del SEC es mucho más benigna que la de la EC, aunque no he
observado una restitución ad integrum en los SEC: queda la
desgana, la falta de iniciativa, detrito de ideas delirantes
y, por lo general, quedan como personas dependientes de
otras; y conservan, como anoté, cierta afectividad, que el
EC pierde.
Veamos esta comunicación:
Mayo de 2007
Hola Dr. Hugo Marietan.
Quería contarte un poco mi historia y mis
reflexiones acerca de un artículo tuyo que he leído gracias
a mi padre, que ha surfeado a través de Internet en busca de
explicaciones a mi esquizofrenia.
Tengo que agradecerte el hecho de que a
través de tu percepción tan aguda de la realidad hayas sido
capaz de observar de forma tan precisa el funcionamiento de
una mente que padece de tan catastrófica enfermedad.
Yo tomo 6 mg de Risperdal, A lo que me
han añadido 15 mg de escitalopram, mas 6 de alprazolam, y
zolpidem para conciliar el sueño, y yo a escondidas tomo en
algunos momentos un jarabe que se vende sin receta llamado
bisolvon aquí en España que contiene codeína y efedrina.
Toda esta combinación me permite ser
feliz y estar a gusto con mi cuerpo y con mi vida.
Estoy felizmente casado y tengo una hija
de 10 meses, que me adora y de la que estoy enamorado.
Te escribo porque lo que tú analizas en
el articulo Doxografía sobre esquizofrenia es lo mas
acertado que he leído hasta el día de hoy. Y he leído mucho.
Aún así yo añadiría muchas cosas que he
analizado yo sobre mi propia enfermedad, porque por mucha
medicación que uno tome sin la adecuada psicoterapia no se
mejora uno del todo.
Mi propuesta es que me ofrezco a
colaborar contigo, si usted lo acepta, en hacer de "cobaya",
en compartir con usted el funcionamiento de una mente que
padece la enfermedad y se siente totalmente identificado con
su visión de la misma.
Si usted lee este email, por favor
responda, aunque imagino que será un hombre ocupado, si
dispone de tiempo.
Cordiales Saludos,
Ramón
Ramón
Con gusto leeré tus aportes.
El artículo que mencionas se ha hecho
así, con la pura observación y escucha atenta de las
personas que padecen esquizofrenia y no por lecturas de
libros. Así que tu aporte, sería muy valioso.
Cuéntame sobre todo tus síntomas y cómo
evolucionaron.
Dr. Hugo Marietan
Doctor:
Muchas gracias por contestar.
Respondo tarde porque estoy pensando un
poco sobre el pasado, y tratando de buscar el tiempo para
dedicar a dar con detalle lo que es relevante, es decir lo
que ocurre en el interior y tratar de evitar los hechos, que
fueron evidentemente desagradables, así que pronto y poco a
poco desearía aportar mis experiencias como enfermo y
también que hay esperanza de ser feliz aun padeciendo esta
enfermedad.
Atentamente
Ramón
Trema:
Hola.
Tengo que utilizar un lenguaje informal y
tratarle como a un amigo. Tengo que superar esa barrera que
me impongo a mi mismo y que tanto se refuerza en el entorno
social de que la opinión y las experiencias de un enfermo
mental están distorsionadas.
Primero quería comentarte como empezó
todo. Yo era un chico adolescente. Como otro cualquiera,
rebelde y con problemas en el entorno familiar. Hasta aquí
bien. Ni era feliz ni infeliz, fumaba mucho cánnabis, y
disfrutaba mucho escuchando música con los auriculares.
Música psicodélica. En definitiva uno mas de las manadas de
adolescentes inconscientes que siempre han existido.
El comienzo de la trema, fue el
siguiente. De pronto una noche fumando cánnabis y un día
después de haber probado por primera vez el LSD, empecé a
escuchar mi pensamiento. Al menos eso creía yo. Fue de
sopetón, Y para mí fue una experiencia alucinante. Porque de
pronto escuchaba una voz, y era yo hablando. Lo escuchaba
perfectamente y con claridad. Y el flujo de pensamiento
empezó a pensar en el cosmos y muchos temas filosóficos y
metafísicos. Pero lo que ocurrió en el transcurso de unas
semanas es que me volví paranoide. Porque, las personas ya
no las veía como antes(parecían actuar) y perdí toda
espontaneidad. Porque antes de decir algo me escuchaba a mi
mismo pensando lo que iba a decir. Era como una doble voz. Y
nada me salía bien, me volví muy patoso, No podía centrarme
en lo que me decían otras personas, y dudaba de todo lo que
decían. En seis meses estaba desquiciado y decidí seguir mi
vida y aprender a vivir aislado de la sociedad,
evidentemente mi voz era muy poderosa y no me dejaba un
segundo en paz. Quería librarme de ella pero era imposible.
Esto fue hace doce años.
Esto fue lo más relevante, la voz. Porque
he analizado este problema de forma obsesiva durante estos
doce años y quiero contarte como hago para sobrevivir en la
sociedad española con esta voz. Como ha pasado de ser un
estorbo a una bendición. La voz es imposible de no escuchar
es constante pero yo la domino y la utilizo a mi servicio.
En definitiva yo creo que es como cuando
la serpiente muda de piel, pero al revés, una personalidad
queda encapsulada dentro de otra nueva, y a la nueva
personalidad hay que educarla como a un bebé utilizando esa
voz. Y creo que la razón de este proceso mental es un
desprecio gigante hacia uno mismo, hacia la antigua
personalidad. Pero todos esperan que seas el de antes. Ahí
está el gran conflicto, junto conque de nuevo uno tiene que
reeducarse, es como una regresión a un estado infantil. Y
también esta el apego hacia ese "yo" anterior. Ahora hay un
nuevo "yo" en estado infantil, y hay que educarle, todo
tiene que renovarse, todos los roles. Yo, siendo optimista,
y con humor delirante, llamaría a este proceso "renacimiento
de la personalidad".
Tengo poco tiempo para escribir, pero lo
utilizaré para contarle mas cosas si quiere.
Evidentemente todos los delirios,
pensamiento paranoide y alucinaciones me han ocurrido en los
brotes, reacciones agresivas hacia mi entorno, etc. Pero eso
es lo de menos. El sufrimiento ha sido infernal. He sudado
sangre, y mas de una vez he querido gritar que me maten, que
acabaran con ese infierno, pero ahora ya todo pasó.
Eso sí, la medicación es fundamental. El
risperdal. U otro neuroléptico. Vital.
Atentamente,
Ramón
Segunda parte: el
brote. Periodo persecutorio y manía paranoide
Segundo quería
continuar contando mi historia.
Es cierto que el
enfermo (o afectado por una serie de síntomas) empieza a
percibir un entorno hostil, en el instituto o en la
universidad, entre sus compañeros de clase o de trabajo y no
está paranoide cuando lo percibe. Es cierto, porque
efectivamente algunas hostilidades hay, y es aquí donde
surge otro gran problema. El afectado se deja de lavar,
pierde interés hacia el exterior y hacia las personas, hacia
el mundo material y Físico y se centra más en algo mas
ideológico o religioso, en algo quizá confusamente
espiritual. Las consecuencias son que se deja de lavar,
descuida por completo la higiene personal y así el entorno
se vuelve cada vez más hostil, se retroalimenta. Se
comprende fácilmente que el afectado esta pensando
obsesivamente sobre temas de cualquier índole, quizás un
poco delirantes pero en un comienzo no tan fuera de lo
normal. Si es cierto lo que yo opino, medio simbólicamente
de que el afectado ha eliminado a su anterior personalidad y
la ha encarcelado dentro de su mente para siempre, lo más
normal sería ayudarle a superar este bache. Pero es cierto
que es muy difícil captar los síntomas a tiempo. En mi caso
y creo que en el de todos, el afectado al volver a un estado
infantil recupera cierta inocencia e incluso le cambia la
cara, el gesto. Se vuelve muy inseguro e incapaz de hacer
daño a nadie. Lo que ocurre en los brotes violentos es
consecuencia del entorno hostil y nada comprensivo del mundo
adolescente, es pura ignorancia, porque no son conscientes
del infierno por el que pasa el afectado. Yo recibí todo
tipo de humillaciones porque era débil. En definitiva un
blanco fácil, y desgraciadamente el mundo adolescente es un
gran campo de batalla. Y definiendo que hoy en día la
adolescencia dura más, especialmente en los países mas
avanzados. Así que cuando yo me aislé de ese entorno hostil,
pronto descubrí que entre la manada hay ciertos individuos
sensibles a tu sufrimiento. Y aprendí en la soledad.
Aguanté, e incluso conseguí ingresar en una escuela de
ingeniería aeronáutica. Pero no dejé el cánnabis por
completo. Seguía fumando de vez en cuando pero era un
infierno. El caso es que para demostrarte como fue de hostil
ese entorno te diré que me tendieron una trampa seis
supuestos amigos del colegio. Fuí con ellos a una casa en un
pueblo en Galicia y allí consumimos LSD en gran cantidad y
en cuanto comenzaron los efectos hicieron todo tipo de
ridiculizaciones y humillaciones. Fue traumático. E injusto
y cruel. Luego lo negaban todo. Era mi palabra, la de un
loco, contra la suya. Pero recientemente he descubierto algo
sobre la verdad de aquel viaje. Todo fue organizado por uno
de ellos, precisamente el que supuestamente siempre fue mi
mejor amigo, mi sombra, mi confidente. Juan. Me odiaba. Su
amor por mi pasó a ser odio. Y tengo pruebas y palabras de
personas. Pero no quiero recrearme en eso, lo importante es
que el afectado debe de saber que no todo es mentira. Que
parte de lo que ve hostil es completamente cierto y no
encuentra motivos para esa crueldad. Si que hay que decir
que si el afectado ha "matado" a su antigua personalidad y
la ha condenado en la mente esta no debía de ser muy amable,
así que siempre va a pensar que se merece toda esa
hostilidad. Y es otra forma de retroalimentación, las
pedradas uno cree que se las merece, con lo cual el
sufrimiento aumenta.
Así se llega a la
manía persecutoria. "Todo el mundo te odia" "todos te
conocen y se ríen de tí". Empiezan las autorreferencias.
Comienzan los dobles sentidos. El afectado retuerce la
realidad hasta límites insospechados. Lo que muestre al
exterior es pura actuación. El afectado está en otro mundo
en este periodo y la consecuencia mas lógica, el desenlace a
todo esto, es el brote psicótico. Pasar de la duda a la
completa creencia en lo que se ha sospechado durante meses o
años es cierto. El brote psicótico es euforia, megalomanía y
sus dos opuestos en constante batalla, al menos en mi caso,
y las huellas que deja en el inconsciente o la memoria son
prácticamente indelebles.
Y a partir de ahí
todo depende del buen tratamiento psicoterapéutico y
psiquiátrico. A mí me dijeron desde un principio que no me
hacía falta psicoterapia lo cual fue un error. Es necesaria
siempre. El brote o acaba muy mal, o acaba menos
drásticamente con el definitivo ingreso en el Hospital
psiquiátrico. Y allí comienza un nuevo periodo. Del cual me
gustaría seguir hablando...
Ahora quiero hablar
de los padres de un afectado. No se dan cuenta pero en un
principio es como si su hijo hubiera muerto, pero sigue
vivo. Le exigen que sea como antes. Lógicamente están
preocupados por la situación. Y es ahí donde hay que
trabajar. Se les ha muerto un hijo, pero con fe y
perseverancia renacerá y recibirán Amor y cuidados. Quiero
decir que el afectado va, generalmente ,a centrar todas sus
hostilidades sobre ellos. Pero porque inconscientemente sabe
que son los únicos que le aman incondicionalmente. Y por
ello es muy importante la reconciliación con los padres a
largo plazo. Y que comprendan el proceso interno de la mente
de un afectado. Que ya no es el mismo. Pero sigue siendo
hijo suyo. Yo sufro por los padres de todos los afectados.
Con mis padres me llevo muy bien ahora. Eso sí, les debo la
vida. Dos veces.
Ramón
Tercera parte: Otro Mundo
Me he tenido que sumergir en ese mundo de
nuevo para analizarlo y poder expresarlo en un lenguaje
coherente, aquí es donde creo que cada uno de nosotros ve
algo distinto, ¿Como era mi otro mundo? Yo lo llamaba
naturaleza o en ocasiones Malkauns. Es una gran ser
omnipresente. Está presente en las personas y sobre todo en
cualquier entorno natural. Durante años fue mi único amigo.
Y cuando no había autorreferencias era un espectáculo
maravilloso.
Como explicarlo es lo más difícil.
Imaginas que el viento mueve las hojas y
las ramas de los árboles. Y que la gravedad hace que el agua
fluya río abajo. Pues elimina la causa lógica, mira el mundo
como un recién nacido, y caes en la confusión de que los
árboles se mueven por si mismos y el agua fluye porque están
vivos y todos las manifestaciones maravillosas de la
naturaleza las unes en un solo fenómeno... El motor de todas
esas fuerzas es la Naturaleza, o como lo llamaba a ese gran
motor, Malkauns.
Cuando lo observas durante horas y te
sientes integrado en él, descubres que es tenebroso, y a la
vez tiene la inocencia de un niño. Es espontáneo y está en
todas partes. Lo único que desentona en este mundo son los
hombres civilizados dominados por normas sociales. Pierden
la naturaleza original, o motor que también esta dentro de
ellos. Así lo veía. Y ahora que veo a mi hija, veo esa misma
espontaneidad. Entonces mi pregunta era ¿Ha sometido el
hombre a la naturaleza, o nos ha atrincherado en los lugares
mas seguros y en el fondo tenemos un profundo miedo a ese
entorno hostil? Así que yo me propuse expresarme
artísticamente utilizando esa fuerza interior, y el
resultado me satisfacía.
Con esta visión comprendes al anciano ya
animismo, te comportas con gran temor y a la vez con
seguridad. Comprendes porqué el hombre antiguo comprendía el
mundo como el resultado de cuatro o cinco elementos.
El caso es que nada escapa al efecto de
esa fuerza. Los edificios se acaban volviendo viejos, y es
cuando adquieren belleza, musgo, humedades.
Los que desentonan somos nosotros en la
tierra. Tenemos la gran habilidad de desentonar. Pero no
todos. No soy yo solo. Hay grados. Mucha gente es
maravillosa y combina la necesidad curiosamente innata en el
hombre por el orden y la pureza, con el dejarse llevar por
una fuerza interior e integrarse con este ser omnipresente.
Es allí donde yo fantaseaba, El orden mas
profundo de las leyes físicas genera un Caos, que a la vez
genera otro Orden preciso. Son las expresiones y la manía
del esquizofrénico por definir algo como espontáneo.
El gran problema es la autorreferencia.
Esa fuerza no te está diciendo nada.
Yo pensaba todos somos hijos del mismo
padre. Y ese padre es la primera chispa de vida que surgió
en las condiciones adecuadas por casualidad en la Tierra. Es
pura lógica.
¿Entonces porqué estamos unos contra
otros, si somos hijos del mismo milagro, del mismo padre y
madre? Si uno es consciente de que todos los avances y
progresos del hombre vienen de ideas geniales motivadas por
esa fuerza, entonces, porqué la vemos hostil y como algo
exterior a nuestro ser.
¿Como se explica el latir constante del
corazón? Podría seguir y seguir. Pero eso es lo principal.
Es una fuente inagotable de inspiración.
Como se ve a los otros es que da miedo
la alienación y a la vez es ridícula. Estamos atontados. Me
incluyo a mí mismo.
Es cierto que en este planeta se produce
la comida necesaria para alimentar a 12,000 millones de
personas, seres humanos, y se tira mas de la mitad, a la vez
de las en torno a 6000 millones de personas que viven en
este planeta 5000 millones viven por debajo del umbral de
pobreza, y muchos de ellos se mueren de hambre.
Tiene lógica esto. Verdad que sí.
Así que yo veo dos cosas en el ser
humano, que intentamos dominarnos unos a otros. Pero es
innato. Eliminar ese instinto es fácil, pero entonces todos
invaden tu terreno, y tienes que luchar, por eso me aislé,
para mantener mi terreno alejado de invasores, y ahora he
aprendido a defenderlo. Hasta los bebés intentan manipular.
Es muy gracioso. Entonces percibes las verdaderas razones
por las cuales los hombres hablamos y nos expresamos. Somos
muy retorcidos con tal de dominar, desde los adolescentes
tratando de ligarse a una mujer hasta los políticos diciendo
bobadas por la tele. Se escudan en principios adorables,
pero detrás de eso hay mucha m... Muchas veces para
manipular la imagen que tienen de tí los demás. Así somos.
Es triste. Pero la naturaleza nos está
llevando hacia algo. Tengo Fe.
Pero más que nada me ocupo de mi mismo,
porque la mayoría de la gente no lo quiere ver, y también
tengo la duda de que sea un trastorno de la percepción. Lo
es de hecho. Que le voy a hacer. Es un juego de la
percepción. Porque en el fondo hay un gran sentido del humor
en toda esta enfermedad y me tengo que reír y sufrir al
mismo tiempo.
Ramón
Cuarta parte: Brotes
Mi primer brote psicótico lo recuerdo
como un sueño, porque en los brotes uno tiene medio cuerpo
en un mundo de ensoñaciones donde todo es posible, y la otra
parte en el mundo real, mas crudo y limitado. Uno quisiera
cruzar la barrera totalmente y desaparecer en ese mundo de
fantasía, si no fuera porque esta lleno de miedos y
peligros, así que es un infierno y en momentos el paraíso.
Pero desde fuera y desde el punto de vista de los que te
quieren debe de ser horrible en todo momento, y peligroso.
Así que ya no fantaseo con ese mundo que vislumbras. Es como
una alucinación en medio del desierto, un oasis que
constantemente desaparece. Yo pensaba que no necesitaba
comer, que con agua podría sobrevivir y me quedé en los
huesos y muy débil. Comprendo perfectamente que la única
solución cuando se ha cruzado la barrera es la
hospitalización, y a posteriori el consumo de antipsicóticos
por un periodo largo y si te adaptas a ellos porqué no ,
para el resto de tu vida.
Mas adelante hubo dos brotes mas en el
periodo de un año. Pero eso lo dejo para más adelante.
El ingreso en el hospital es traumático,
y cuesta mucho asimilar el neuroléptico y es entendible que
muchos de los que padecemos estos síntomas caigamos en la
tentación de dejar el antipsicótico. Pero es un gran error.
En pocos días vuelves a ese mundo horrible de fantasías. Así
que depende de la fuerza de voluntad y de un periodo de
información largo. Pero al comienzo uno no asimila la
etiqueta de enfermo de golpe. Necesitas mas pruebas. Añoras
algo. Pero los neurolépticos a día de hoy son la solución
correcta.
Se tarda al menos un año en asimilarlos y
cada individuo debe de ser valorado para saber cual es la
cantidad que tolera mejor, según su peso y condición física
y mental.
Hay que valorar la fuerza de voluntad de
los que decidimos aceptar la condición de enfermos y
adquirimos conciencia de enfermedad y asumimos la
responsabilidad de ser fieles a la medicación. Pero yo
necesito antidepresivos. Y ansiolíticos. Y se combinan de la
forma adecuada.
Asi que pasaron cuatro años desde agosto
de 1998 hasta agosto del 2002 hasta que tuve el siguiente
brote.
Al principio despues de la
hospitalización, que duró un mes, entre en un estado de paz.
Ya no sentía la angustía que me habia vuelto loco durante
los tres años precedentes al definitivo brote. Abandoné por
completo la necesidad de alucinógenos como el cannabis. Y en
un año estaba trabajando y había nuevas amistades. Es aquí
importante para mí no volver al entorno que te conoce como
enfermo y dejar que nuevas personas se integren en tu vida.
Mis padres se portaron con gran paciencia y amor. y tengo un
grato recuerdo.
Mas adelante me dí cuenta que en el
trabajo todos me veían como un excéntrico loco, pero yo no
podía explicar nada, así que el entorno de trabajo se volvía
insoportable al cabo de unos meses. Cuantas mas condiciones
que propician estrés en la vida iba integrando en mi vida
mas angustía percibía. Pero la mayoría me consideraban
inteligente y me llamaban autista en broma y automarginado.
Me gustaba estar solo. Estaba convencido de que no podría
tener una relación de pareja nunca más. Pero algunas mujeres
intentaban ligar conmigo y tenía que lidiar con ello,
sufriendo porque sabía que sería mi perdición. Demasiado
estrés para mí. Poco a poco consegui llegar a un gran
trabajo, bien pagado y con mucha proyección de futuro. Me
levantaba a las seis de lamañana y llegaba a casa a las once
de la noche. Duré cuatro meses, Había conseguido dejar de
fumar y ser disciplinado y organizado, todo un reto. Solo
tomaba tres mg de Risperdal. Y entonces le dí una oportunida
al amor. Suena cursi. Me enamoré de una chica, y de ahí cai
en una espiral, pero fue inevitable. Entonces consulté con
mi medico psiquiatra, le conté mi situación y me dijo que
todo indicaba que podría dejar los neurolépticos. Y lo hice
reduciendo 0,25 mg cada dos semanas. Fue una relación muy
bonita. Pero acabo con mi siguiente hospitalización, en
Irlanda, y entré en una profunda depresión. Me quedé sin
novia, sin amigos, en casa de mis padres, y pensando, que
había llegado muy lejos anteriormente, y ahora todo empezaba
de cero de nuevo. Los hechos en concreto son normales, pero
el brote fue increíblemente mas intenso que el primero. Mas
destructivo. Todos mis sueños al garete. No sabía a que
agarrarme. Estaba hundido y arrepentido. Completamente solo.
Incapaz de trabajar. Así que me tenía que agarrar a algo. Y
me agarré definitivamente al budismo. Y comenzé a practicar
meditación gradualmente con buenos resultados. Mi querida
Marta al cabo de unos meses quería volver conmigo. Pero fue
por ello que tuve que abandonar el único contacto que tenía
con el mundo exterior. Y entonces me propuse creerme todo lo
que había intuido en los brotes, las voces y delirios, me
dije a mi mismo dejaté llevar porque ya no te queda nada por
lo que luchar mas que la libertad de elegir en lo que creer.
Y decidí hacer consciente todo mi mundo de locura. Estaba
delirante. Y exultante al mismo tiempo. Completamente
Autista. Incapaz de hablar con nadie.
Mis padres sufrían mucho viéndome así. Y
yo, decidí dejar la medicación y engañar a todos. Porque
sentía la seguridad de que nadie notaría nada. Y esos meses
fueron los mas felices de mi vida hasta ese momento. Pero es
evidente, todo se iba a derrumbar de nuevo. Y de ahí llegue
al tercer y definitivo brote, demasiado intenso. Tanto que
ya no quiero saber ni oir ni pensar en dejar la medicación
de nuevo. No cuento los detalles, ni las personas
involucradas en los brotes, ni hechos que evidentemente son
desagradables.
Este último brote fue en Agosto de 2003.
Y de ahí en adelante es el periodo mas importante de mi vida
el que realmente me ha llenado de ilusión y amor. He
recibido la ayuda adecuada, y miro con optimismo al futuro.
Pero ha sido un proceso muy doloroso en el cual he sufrido
enormemente. Pero he renacido. Y sobre este periodo y mis
conclusiones es de lo que quería hablar en definitiva. Hasta
que no leí tu doxografía sobre esquizofrenia y empecé a
comprender. Es a partir de ahora donde puedo mirar al pasado
y comprender. Y mirar al futuro con ilusión.
La medicación ahora es mi aliada. Y mi
familia lo mas importante. Todavía tengo problemas con el
trabajo y estoy comenzando un proceso de rehabilitación
laboral.
Y me gustaría a apartir de ahora volver a
momentos concretos de todos estos años de enfermedad y
analizarlos. Te he contado brevemente mi vida. Y me
considero en un estado intelectual y mental suficientemente
agradable. Y mi sueño es colaborar para que otros enfermos
triunfen, y compartan un estado similar al mío. Veo a muchos
en el centro de rehabilitación laboral. Pero no sé como
ayudarles.
De ahora en adelante, releyendo tu
escrito aportaré todos mis recuerdos y como superar cosas
como la autorreferencia. Yo quiero aportar mi experiencia
como enfermo. Solo quiero ayudar a otros enfermos.
Ramón
Quinta parte: Las voces, la
inexpresividad
Estos
son unos pensamientos que me han ayudado a salir de los
momentos difíciles cuando, a pesar de seguir estrictamente
con las recomendaciones médicas siendo fiel a la medicación,
surgían momentos en los que los constantes recuerdos de las
experiencias vividas, delirios y "paranoias", me convertían
en un obsesivo incapaz de prestar atención al mundo
exterior. Por ejemplo, tiendo a buscar el origen o la
explicación, a analizar el delirio, a la vez que lo vivo.
Pero primero tranquiliza mucho pensar que no hay solución
inmediata, estar seguro de que el razonamiento exacto no
existe, el delirio está allí, es un incordio, no tiene
lógica, porque, en el momento en el que fue construido,
principalmente en el momento cuando se estaba experimentando
un brote psicótico, fue construido en torno a pensamientos
incoherentes y el intento de crear un puente hacia la paz
interna, hacia el fin del brote. Por eso no sirve de nada
razonar que , por poner un caso , la telepatía no existe,
que no es posible. Has tenido ya un brote, te has
introducido en un mundo irreal, donde cualquier cosa es
posible. Así que ese delirio tiene la característica de
convertirse en una premisa cuyos orígenes no podemos
alcanzar. Están sumergidos en las profundidades de la mente
y a pesar de las dudas no es posible eliminar esa premisa.
No quiero entrar en como se desestima esa premisa. Pero si
es posible llegar a comprender lo ridícula que es a través
del sentido del humor, a través de reírse de uno mismo. Pero
esto es algo que no ocurre fácilmente. Hay un problema, la
hospitalización es tan desagradable, las caras de tus seres
queridos muestran todo menos alegría, se crea un ambiente
tétrico y de miedo. Si ha habido violencia, o si no la ha
habido, el lugar al que sueles regresar para reincorporarte
a la vida cotidiana, ha sido escenario muchas veces de
situaciones muy estresantes y tensas. El estado de ánimo es
de miedo, de susto. Pero hay que tener paciencia, es un
maratón no un sprint de 100 metros la recuperación, es
gradual y fatiga mucho. Pero la recuperación, es como el
conocimiento, no tiene límites, no se acaba nunca, como se
dice de la filosofía budista, no tiene final, puedes seguir
tirando de la cuerda eternamente y siempre descubrirás algo
nuevo y fascinante. Así ocurre con la recuperación, piensas
que cada día va a ser mejor que el anterior. Es avanzar
constantemente, y no para ser perfecto, sino como me dijo un
amigo muy querido, para que cuando pasen unos años puedas
recordar esos periodos de pesadilla como una anécdota de la
juventud y no como un estigma que te marca para siempre.
Olvidarlo, aprender a crear nuevas amistades, no recaer en
entornos que a uno no le convienen, juntarse con gente sana
y afectiva. Que no es difícil de encontrar.
Hay una cosa que me andaba sucediendo a
mí y creo que a muchos de nosotros y es una especie de
autoindulgencia, de falta de disciplina básica, como pueden
ser la higiene, el orden en la casa, la organización, etc.,
y siempre tenemos una excusa. A pesar de que están
tipificados como síntomas de la enfermedad yo opino que es
la falta de esperanza, la desesperación, y la idealización
de lo que se ha perdido de positivo antes de empezar a tomar
un neuroléptico cualquiera.
Siempre encontraba una excusa en base a eso. También es
debido a algo nuevo que quiero introducir y que existe un
"malestar continuo del esquizofrénico". Una sensación
puramente física de malestar, las causas, no sé cuales son,
pero las soluciones siempre existen, por eso a pesar de que
me recomendaran no consumir excitantes desde que los empecé
a consumir todo ese malestar fue desapareciendo
gradualmente, por eso pienso que hay que ir incluyendo
situaciones y motivos de estrés en nuestra vida para
adquirir mayor tolerancia.
Cambiando de tema y haciendo una alusión
a la doxografía (el artículo) , quería dar mi explicación a
esa incógnita de la que hablas. Y es que esa incógnita se
puede plasmar en varias preguntas concretas. La separación
del enfermo con su entorno, el no preguntar ante una duda,
es una consecuencia de unas preguntas anteriores y mas
simples, y son del tipo ¿por qué me siento tan mal?, ¿por
qué no me puedo expresar? ¿que demonios me pasa que no puedo
decir lo que siento? y muchas mas como ¿soy distinto a los
demás, ya no me puedo reír como antes?, ¿nadie me
comprende?, ¿estoy sufriendo y nadie se da cuenta, ni les
interesa? Esas cuestiones se pierden en lugares recónditos
de la memoria con el tiempo.
Otro tema es el de la voz, o las voces.
Yo he convivido con otros enfermos y entre nosotros cuando
los celadores no están delante y no nos vigilan con cámaras
nos llevamos muy bien, hay un ambiente de tolerancia,
compartimos nuestras vivencias en los brotes y comprendemos
las partes que los demás verían como extrañas, pero
compartimos un sentimiento, hemos tenido experiencias
similares y nos parecen interesantes. Pero a un observador
le parecerían delirantes porque lo son, pero esa barrera
ante los demás no existe entre dos enfermos que todavía
permanezcan en condiciones de hablar y expresarse con
naturalidad. Y el tema de las voces es crucial. Es evidente
que proceden de tu mente, son tu creación. Pero esto lo he
descubierto recientemente, son algo de lo cual si nos
desprendemos de ellas conscientemente dando por hecho que te
las estas inventando tu solito, nos entra pánico. Entonces
la pregunta que le haría a otro enfermo es la siguiente ¿si
eres consciente de que esas voces son de tu propia creación,
porqué te cuesta tanto aceptarlo y dejar ese juego mental
tan peligroso? Y de esto se deducirá siempre que la paranoia
no es solo hacia los demás, es hacia uno mismo también, Con
esto me refiero a la total desconfianza. El discurso mental
de un enfermo en sus comienzos da tantas vueltas y cambios
de sentido que uno acaba por desconfiar y necesita alguien
"externo" y del que sea imposible dudar para tomar una
decisión. Por ejemplo, Dios o "Satanás".
Ahora surge otro tema extraño, la voz o
las voces están conectadas en todo momento con "el malestar
continuo del esquizofrénico" haciéndolo mas o menos intenso
según el discurso interminable y su temática. Es una
"somatización del pensamiento" si me puedo permitir esta
expresión. Pero mientras todo esto ocurre el enfermo puede
mantener el mismo gesto de indiferencia y lo que se ve desde
afuera es a alguien apático y sin sentimientos, y quizás es
posible que haya un alma torturada deseando ser amada y
rescatada... a mí me podían tirar una piedra a la cabeza y
no me hubiera inmutado gestualmente pero el dolor iba por
dentro. Había un grupo de personas que me decía abiertamente
que yo era totalmente inexpresivo y se burlaban de ello, yo
sufría mucho pero mi gesto seguía siendo inexpresivo... ya
no ocurre eso. Ahora en menor medida reacciono. Y otros
amigos que me decían, con ganas de ayudar, que me expresara,
que me soltara. Hay de todo.
Sexta parte: Voces
La Voz enclaustrada es en un principio lo
que prima, en el trema, y en torno a cuestiones como las
voces y demás, nada, no creía en la telepatía ni nada
similar. Pero esta voz te vuelve loco, un segundo opinas
algo y a los tres minutos lo opuesto, te hace sufrir y te
distrae constantemente. Es difícil expresarme en este tema y
es solo cuestión de saber por donde empezar. Tengo que
colocarte en situación. Y remueve recuerdos dolorosos.
El primer contacto con una voz que
consideré externa a mí, fue en el inicio del primer brote.
Para explicar como ocurrió esto tengo que contar como dio
comienzo el episodio. Andaba ya muy desesperado cerca de
abril de 1998, así que conscientemente tomé la decisión de
fumar cannabis a diario y definitivamente acabar de una vez
por todas con mis miedos (y quizás con mi vida). En cierto
modo lo conseguí pero no lo hubiera hecho si hubiera sabido
a lo que me iba a llevar todo eso. Y a mi familia. Estaba
entonces estudiando para técnico de sonido, pero estaba
desesperado, pasaba noches enteras en posición fetal
llorando, y tenía lo que ahora sé que son profundos ataques
de angustia, pero todo esto lo mantenía en secreto. Lloraba
constantemente en soledad y especialmente al levantarme,
después de dormir tan solo unas pocas horas. Era mi tercer
año completamente solo. Me veía sin futuro y con medio pie
fuera de este mundo.
Cogí la costumbre de salir los viernes
por la noche solo y tomarme una botella de vino y si tenía
dinero, algo de whisky después. Supongo que ya me había
rendido. Entonces uno de esos viernes estaba en un parque y
vino un vagabundo bastante joven (solía hablar con los
vagabundos) y me comenzó a hablar. Esta persona estaba
totalmente loca. Pero me preguntó si quería tomar LSD y yo
acepté después de dudar un rato. Entonces fuimos a
comprarlo. Y lo compramos. El hizo un comentario "lo mejor
es tomarse otro a la mañana siguiente" y yo le hice caso
(supongo que ya había "señales" por aquellas épocas). Así
que volví a casa y tomé LSD esa noche y no pasó nada
desagradable. Escuche música y bailé toda la noche. Me
desperté al día siguiente tarde y no recuerdo nada mas que
tener lo que me quedaba de LSD y pensar que podía tomarlo o
dejarlo. Y se me ha quedado grabado en la mente para siempre
ese instante. Tuve un momento de duda y pensé "No tengo nada
que perder, sé libre y tómalo" y sabía o intuía en mi mundo
paranoide que ese era un momento clave y que podía ser
nefasto o glorioso. Bobadas, pienso ahora.
Contado esto explico que esa tarde-noche
fue una pesadilla, finalmente empecé a no poder andar y a no
sentir las piernas, tenía un dolor de estómago horrible y
pensé que si me dormía, moriría. Acabe por despertar a mi
hermano y luego a mis padres pidiéndoles ayuda. Abreviando
lo que sucedió es que mi madre me estaba acariciando la cara
para que durmiera, ya había amanecido, y las piernas no las
podía mover. Abrí los ojos y no veía nada, todo se
oscureció, y entonces decidí morir (en mi discurso mental).
(Morir hubiera sido solo dormir evidentemente) En ese
momento escuche una voz que me dijo "Tienes una segunda
oportunidad" y pregunté a esa voz, y me dijo que me
levantara y andara (todo muy católico) a condición de que
salvara el mundo. Yo pregunté de qué tenía que salvar al
mundo y cómo. Y escuche "Ya lo sabrás a su debido tiempo"
Entonces hice el mayor esfuerzo que he hecho en mi vida y me
levanté, pero las piernas apenas me podían sujetar y veía
mal. Pero empecé a andar. Y me llevaron al hospital a
petición mía porque juraba que eso que había tomado no era
LSD. Fin de la película de Hollywood de momento.
Ahora analizo, desde luego por la pasión
con la que cuento esto parece que me lo creo (no me siento
muy bien escribiendo esto pero nunca antes lo había contado,
así que me sirve de terapia), que soy "el salvador", y por
esa maldita experiencia de mi propia imaginación florida he
estado haciendo y diciendo tonterías durante años. Ahora
explico que esa fue la única alucinación auditiva de ese
brote. En los dos meses que pasaron hasta el definitivo
ingreso perdí por completo el juicio. (Espero haber
recuperado algo de él). Y pensaba que me hablaban por
telepatía y también que mi pensamiento se podía oír por
ciertas personas, no solo eso, sino que además todo lo que
veía y oía era percibido por mucha gente, de ahí la
megalomanía, pero la otra mitad del tiempo , a raíz de
buscar constantemente explicaciones a los pensamientos que
pasaban por mi mente, era el nuevo "Hitler" y me tenían
controlado. Pero en resumidas cuentas, miles de
explicaciones pasaron por mi mente a cada cual mas
extravagante e imposible. (Varios núcleos) (miles).
Por esa voz, sin ser consciente, por esa
alucinación, he malgastado horas pensando en como salvar el
mundo(¿?), era mi "misión", nada complicada, de conseguir la
felicidad de todo ser vivo. Y no me rendía. Imagínate la
ansiedad que he sufrido durante años, en un lugar de la
mente hay un pensamiento, "eres el salvador y tienes que
salvar el mundo en esta vida" (premisa) Si dudaba de ella me
entraba más angustia aún. Ahora sé de donde proviene. Y me
tengo que reír a pesar de todos los acontecimientos
desagradables que trajo el LSD. Porque, cruzo los dedos, no
voy a volver a caer en ese estado mental otra vez. Y es la
única forma y la más sana y terapéutica, mirar el lado
gracioso de que un inculto enloquecido de 21años fuera el
nuevo "Mesías". Hay mucha competencia a día de hoy, y es un
trabajo bien duro y no remunerado.
Y esto que he contado tenía la necesidad
de quitármelo de encima porque era un recuerdo que he
mantenido en secreto hasta ahora.
Ahora, en los dos siguientes brotes las
alucinaciones auditivas y las voces eran constantes y
ninguna fue agradable, y no necesito entrar en detalles, en
el fondo seguían la misma temática de la primera, todo gira
en torno a ser un "Mesías" o estar en peligro de muerte,
etc. Luego el consecuente ingreso en el hospital y la
angustia y desvanecimiento de las voces y la telepatía. Pero
yo tardaba al menos dos o tres meses en olvidarme de la
telepatía especialmente. Me quedaba mudo ante gente conocida
y les hablaba "pensando" y todo me parecía de lo más normal,
creía que me escuchaban. Al cabo de un tiempo se me
olvidaba, pero en el fondo queda la angustia de la duda. He
hablado de la telepatía con amigos y siempre me dan
explicaciones muy lógicas, pero el razonamiento y la lógica
no me quitaban el miedo. (Una anécdota graciosa es que
cuando estaba delante de una mujer y pensaba que ésta oía mi
pensamiento me entraba el "síndrome de Tourett"
telepático.) Las voces eran de todo tipo, algunas eran
semejantes a mi pensamiento, y en grados de extrema psicosis
eran como voces reales que provenían de fuera de mi mente, y
siempre me aconsejaban o me decían que hiciera esto u
aquello. Estas ultimas dan escalofríos cuando las oyes, pero
está claro que son creación propia, y en estado psicótico no
se puede ayudar a detener ese tipo de formaciones mentales,
pero si el paciente sale de ese estado con el tiempo ,
hospitalización y medicación regulada durante un tiempo
largo, sí se comprende que hay una lógica detrás de ellas.
Una persona, con cinco días de episodio psicótico, voces,
ideas delirantes, no comer, no dormir, acaba exhausto y su
mente esta lista para crear alucinaciones. Y doy gracias a
la suerte que he tenido de volver a un grado de normalidad
donde todo esto es algo que no me voy a arriesgar a vivir
otra vez dejando la risperidona, lo tengo claro.
Ahora creo que el bloqueo afectivo, que,
el no consensuar con los que te aman y te rodean tus miedos
e ideas delirantes, el no decir lo que te esta pasando es la
chispa que enciende las voces, porque imaginariamente has
roto ese bloqueo, ya definitivamente piensas y crees que
alguien ha estado observando todo ese sufrimiento, que no se
ha perdido en el vacío, que alguien sabe que para crear un
día de brote psicótico hacen falta cien de sufrimiento
extremo y secreto, y por eso comprendo que desde el
exterior, parezcamos crueles o que nos creamos que estamos
por encima del bien y del mal cuando enloquecemos, pero todo
eso se ha construido en silencio y a escondidas, mientras tu
entorno disfrutaba y no percibía tu sufrimiento, mientras
los mínimos detalles les vuelven irascibles cuando tu
malestar constante es tan intenso que no puedes ni siquiera
sonreír levemente (esto suena a
reproche y lo es, todavía hay traumas con ciertas personas
que me han humillado conscientemente y por puro ocio), y eso
te va separando cada vez mas de la normalidad, de tus
semejantes. Y en el fondo no sabes a quién echarle la culpa,
la mayoría del tiempo yo me auto flagelaba con insultos y
pensando que me lo merecía, pero mas triste aún era pensar
que mi vida podía acabar sin salir de ese laberinto
retorcido. No hay que culpar a nadie de esto. Yo opino ahora
que el universo esta en equilibrio, que los seres humanos
podemos equilibrarnos y ayudarnos unos a otros, era yo el
que tenía que dar paso a paso, sin miedo a cometer errores,
el camino de vuelta. Y todavía estoy en ello. Pero no he
llegado hasta aquí sin ayuda. Muchos me han ayudado.
Y con esa
ayuda llegó el día en que dije "basta ya" y asumí por
completo que esas voces las había creado yo. Y que me tenía
que expresar e ir rompiendo las barreras.
Séptima parte
Después
de mucho pensar acerca de todo el proceso de recuperación
por el que he pasado, y en el que aún sigo y en el que
seguiré hasta que me muera, finalmente para terminar el
artículo que con tu ayuda empecé y que gracias a tu
maravillosa capacidad para motivarme continué durante un
periodo prolongado de tiempo he de decir que llegue a que
toda enfermedad se puede afrontar de una manera positiva.
Y
este va a ser la conclusión y el fin de nuestro artículo.
"Si
sufres unos síntomas de cualquiera que sea la enfermedad, no
te concentres en las causas, tampoco te concentres en las
soluciones, concéntrate y siente con toda tu energía los
síntomas". De esta forma las causas y los remedios pasan a
un segundo plano.
El
proceso según la enfermedad y la gravedad de sus síntomas es
más duro o menos duro, pero es el mismo. Primero es
insoportable. Pero terminas por acostumbrarte a los
síntomas, y finalmente estos como por arte de magia van
desapareciendo. En el fondo se siguen necesitando allí las
causas y los remedios.
Arrepentirse
de las malas acciones es saludable. Este es un consejo para
los que hemos sufrido brotes psicóticos.
Un
beso, un abrazo y mucho amor para todos los que hayáis
tenido la paciencia de leer este articulo, no sé si mío o de
Hugo Marietan.
Por
cierto, ¿es el único psiquiatra que tiene el don de la
empatía?
Ramón
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