SEMIOLOGÍA PSIQUIÁTRICA Y PSICOPATÍA

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Información

¿Qué es el Síndrome de Alejamiento Parental? SAP

Primera parte

 

A raíz de la consulta que sigue a continuación, paso a dar algunos informes sobre el SAP, una nueva orientación legal que, al parecer, ya se está aplicando en Argentina. Como todo concepto legal, este puede tener consecuencias catastróficas para la familia si no es usado con criterio y tras un exhaustivo análisis de sobre la existencia de SAP, y desde luego, jamás se puede guiar, tratándose de un tema vital para la familia, por el informe de un solo profesional. Es deseable que el informe de SAP esté avalado por un psiquiatra, un psicólogo, y un asistente social, especializados en el tema. Hasta tanto no esté acreditada tal especialización, por los colegios profesionales correspondientes, opino que es prudente suspender este tipo de diagnóstico en nuestro país.  Reproduzco la consulta.

 

Dr. Marietan: Gracias por el envío de su e mail. Espero ser más clara ésta vez. En la ciudad de Neuquén, donde yo vivo y ejerzo mi profesión, comenzaron a haber en las causas judiciales en el Fuero de Derecho de Familia denuncias de SAP (síndrome de alienación parental). A modo de ejemplo le reseño un caso que es el leading case: Una mamá, por llamarla de algún modo Silvia, tiene con José (ex marido) un niño de 4 años. Se encuentran divorciados hace 3 años. La mamá, Silvia, tiene la tenencia del niño y el papá un régimen de visitas a su favor otorgado por el Juzgado. La Sra. Silvia denuncia judicialmente que el niño es abusado por su padre. Hacen la correspondiente pericia los Médicos del Juzgado y determinan que el niño está digitalizado, no penetrado. José denuncia que Silvia padece de SAP, es decir que Silvia sería "sana mentalmente" pero que maliciosamente aliena al niño en contra de su papá José. Interviene una Psicóloga (Sorteada como Perito), quien tiene entrevistas con el niño y luego emite un informe consignando en el diagnóstico SAP. Atomaticamente el Juzgado le saca la tenencia a Silvia de su hijo y se la dan al papá José. Si bien no está diagnosticado, José tendría características psicopáticas.  El niño ha sido abusado sexualmente y no se sabe por quién. Así, hay otros casos con otras circunstancias por cierto. Son relaciones complejas en dónde los Abogados necesitamos el auxilio de otras disciplinas y el abordaje interdisciplinario de los casos. Mis preguntas son las siguientes, si está dentro de sus posibilidades ilustrarme:   SAP es sólo un síndrome? qué estudios deberían hacerse para determinar la existencia de SAP? A quiénes? Puede diagnosticarlo un Psicólogo y/o un Psiquiatra? Una vez que se tiene un diagnóstico judicial de SAP firmada por una Perito Psicóloga, es necesario o aconsejable quitarle la tenencia del niño a la madre? Cómo "resguardar" a los niños menores de edad? o qué sería más beneficioso para el niño en orden a los lineamientos de la Convención de los derechos del niño y su interés superior? qué medidas judiciales peticionar en relación con los progenitores?

La pregunta de los jueces (son 4 juzgados) del Fuero de Familia en muchos casos es: tenemos el diagnóstico, qué hacemos?

Hasta ahora, en los casos de disgnóstico de SAP, le sacan la tenencia y se la dan a otra/o; en otros casos ordenan que los progenitores hagan terapia y audiencia de control cada 3 meses.

El gabinete interdisciplinario del Juzgado está sobrepasado de causas y en emitir informes tardan 20 días a un mes desde la fecha en que toman las entrevistas.

Esto se lo he plateado también al Dr. Andrés Mega -Perito de la CSJN- quién vendrá a disertar a Neuquén en el mes de septiembre posiblemente.

Desde ya que sería importante contar con su presencia en nuestra ciudad, en alguna oportunidad, si es que está dentro de sus posibilidades viajar para capacitarnos o ilustrarnos sobre éste tema u otros.

Desde ya muchas gracias por su opinión al respecto, para nosotros valiosa, y por su tiempo. Un cordial saludo.

 

 

Informes sobre SAP

Lic. Susana Pedrosa de Alvarez

Fuente: http://sindromedealienacionparental.apadeshi.org.ar/sindromesusana.htm

Licenciada en psicologia - Asistente Social - Investigadora psicologica - Perito psicologa  Forense - Especialista en Divorcios destructivos con hijos menores y Síndrome de Alienación Parental

 

Pero primero, ¿qué es el Síndrome de Alejamiento Parental? La Asociación Americana de Psicólogos Forenses ha dedicado muchos artículos a su estudio  porque es una enfermedad casi "jurídica".  En un artículo publicado por esa entidad científica muy recientemente en el año 2001, dice:

"… Se refiere a un trastorno cuya principal manifestación es la campaña injustificada de denigración del niño hacia el padre, o el rechazo al mismo, debido a la influencia del otro combinada con la propia contribución del niño. Notar los tres esenciales elementos de esta definición: 1) rechazo o denigración hacia un padre que llega al nivel de una campaña , es persistente, no es solamente un episodio ocasional; 2) el rechazo está injustificado, el alejamiento no es una respuesta que pueda ser razonable a los comportamientos del padre rechazado. y 3) es en parte el resultado de la influencia del otro padre. Pero si alguno de estos tres elementos estuviera ausente, el término Síndrome de Alejamiento Parental no puede ser utilizado…." (AMERICAN JUORNAL OF FORENSIC PSYCHOLOGY ,VOLUME 19, ISSUE 23, 2001/31.)

Vamos a encuadrar las principales críticas que conocemos al Síndrome, destacando que en su mayor parte se deben al desconocimiento sobre el tema, ya que recién este año editorial Paidós publica el primer libro dedicado a la materia . Las numerosísimas referencias y publicaciones sobre el tema en revistas científicas y legales, son en idioma inglés , como así toda la Obra de Richard Gardner , fallecido en el 2003. Hay que destacar , sin embargo, que muchos otros psicólogos han conceptualizado la misma dinámica dándole otras denominaciones , pero no han tenido la aceptación en los medios legales que ha tenido la obra de Gardner, aún después de su muerte. 

 

Veamos las principales críticas:

 

1) No es una entidad reconocida por la Comunidad Científica Internacional.

 

Esto es falso, el Síndrome está ampliamente citado en muchas publicaciones científicas, es más-  muchos otros investigadores aluden al mismo fenómeno conceptualizándolo de diversas maneras. Desde la psicología familiar clásica , recibe otro nombre por ejemplo, "alianzas patológicas" .

La Psicología Sistémica atendió siempre los lazos patológicos de un progenitor con los hijos en contra del otro , las que suelen ocurrir aún dentro de los grupos familiares no divorciados y que predicen el desarrollo de un síndrome de alejamiento parental luego del divorcio.

La literatura de los hijos del divorcio también es clásica , desde los estudios de Wallesrstein que mostró a los niños "sobrecargados" por tener que lidiar con el conflicto de sus padres a expensas de sus propias necesidades afectivas. Otros autores son Kelly y Johnston , Lund y la lista es muy larga y excede este encuentro, hablan de alianzas patológicas  o de lealtades de los niños con un padre o sus hermanos en contra de un progenitor.

Con la misma tesitura, un psicólogo tampoco podría diagnosticar una disfunción familiar bastante frecuente , por ejemplo, una alianza patológica entre algunos miembros de la familia en contra de otros porque tampoco está en el DSMIV. Este tipo de fenómenos pertenecen a los trastornos familiares más comúnmente observados por los terapeutas de familia.

Bowlby en su estudio sobre niños que sufrían la pérdida por meses de sus padres por causas ajenas a su voluntad, notó un patrón característico. En un primer momento, el niño clamaba por su madre o por su padre, llamó esa reacción "apego ansioso", pero en un segundo momento su reacción en el encuentro era de ira. Se dio cuenta que la reacción instintiva siguiente al alejamiento prolongado en los niños era una profunda ira frente a lo que sienten un abandono porque no comprenden la situación,  aún cuando están informados que sus padres no están ausentes por voluntad propia. Llamó a esta reacción "apego por la ira".

 Este es el componente emocional , la contribución propia del niño en el rechazo del que habla la bibliografía que posibilita el proceso de inducción materno: el dolor del hijo por lo que siente es el abandono de su padre. En este dolor por la "afrenta" y la angustia del abandono se unirán madre e hija en contra del padre. Por supuesto, una hija no informada de la situación real.

Entonces, la crítica en parte es verdad en algo, a los ojos de los niños los padres alejados de sus hijos "algo han hecho" y sus hijos los culpan por eso: no están.

Por esto, es tan importante lograr lo más rápido posible un régimen de visitas , un contacto con los hijos, cuando esto no es posible, muchas veces por las dilaciones judiciales, estar presente mediante llamados telefónicos, terceras personas, presentes, visitas al colegio, o cualquier forma de llegada .

 

3: " Es un síndrome en contra de las madres"

 

Durante la celebración el 18 y 19 de octubre de 2002 de la Conferencia de Frankfurt sobre el SAP había un acuerdo general de que el SAP es un problema cada vez más extendido en todos los países.

 A principios de los años 80 había más madres alienadoras que padres, había algunos padres pero no tenían tanto éxito. Esto podía deberse al hecho de que los niños estaban generalmente más unidos a las madres como cuidadoras principales, por eso se solía aconsejar dar la custodia a la madre, incluso aunque ella hubiera podido ser agente del SAP. Poco a poco esa proporción ha ido variando y ahora se considera que está en un 50%. Cuanto más tiempo pasa un progenitor programador con sus hijos más tiempo tiene de programarles, si esa es su intención

 

4. No tiene casuística

 

Esta es la afirmación que demuestra el total desconocimiento de la bibliografía de parte de los detractores. El Síndrome de Alejamiento Parental, es sobre todo, una patología del ejercicio abusivo de la tenencia, casi diría una patología judicial. Los casos se han documentado porque se derivaron de las diferentes cortes americanas.

 

 La ASOCIACION AMERICANA DE PSICOLOGOS FORENSES publica en el 2001 creo que uno de los artículos póstumos de Gardner con sus casuística de 99 casos derivados de casos judiciales , los cuales están debidamente documentados por ser casos legales ( Ver Should Courts ordrer PAS children to visite /reside with the alienated parent? A follow -up study Richard Gardner AMERICAN JOURNAL OF FORENSIC PSYCHOLOGY ,VOLUME 19,ISSUE 2, 2001/61,).

El estudio de Kopetski de 84 casos, Dunn 16 son también casos documentados derivados de Cortes americanas. El estudio de 700 casos de la American Bar Association Section on Family Law también aportan validación sobre la programación parental y la dinámica del Síndrome.

La casuística también son las sentencias judiciales en los que se lo menciona , yo voy a tomar una que me pareció muy interesante , porque es reciente y además es del Tribunal Europeo de Derechos Humanos

En el medio, hay centenares de sentencias en todo el mundo que han tomado el síndrome  y que constan en la página www.Gardner.com

SENTENCIA del Tribunal Europeo de Derechos Humanos BASADA EN EL  SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL

Lo que sigue a continuación es una Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos favorable a un padre al que se le había denegado el "régimen de visitas" sobre la base de las declaraciones de su hijo de cinco años, víctima del Síndrome de Alienación Parental.

En diciembre de 1986 nace N., cuyos padres conviven juntos sin estar casados. En junio de 1988, los padres se separan y la madre se muda.  A partir de julio de 1991, la madre impide el vínculo .  El padre gestiona infructuosamente todo tipo de tramitasiones, que las sucesivas instancias de los tribunales alemanes le deniegan. Por último, recurre al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que, en esta sentencia, dictada en julio de 2000, le da la razón e impone al Estado alemán el pago de una indemnización. Para entonces han pasado diez años desde que dejó de ver a su hijo.

Las partes en donde se observa el proceso de alineación parental  se detallan a continuación . La base de la estrategia fue alegar el Síndrome de Alienación parental como motivo del rechazo que a su vez motivó la denegación del Régimen de Visitas y plantear la negligencia del Estado Alemán en cuanto no dio lugar a una pericial que hubiera permitido establecer la relación de alienación parental que había establecido la madre con el niño en contra del progenitor : Es interesante mostrar como se usa al niño como arma, en contra del padre ya que se lo instruye para que sea el mismo una arma judicial para negarle el Régimen de Visitas y como el propio sistema judicial  se basa en los dichos del niño sin advertir que es víctima de una enfermedad y que en esas condiciones está en medio de una relación abusiva por parte de su madre, por eso nosotros la denominamos “ abuso de la tenencia “ ,  tomando un término que desde hace veinte años enseñó el Profesor Mariano Castex en su Cátedra de Psicología Forense,  en la Universidad de Psicología de Buenos Aires.

La sentencia muestra, además el total reconocimiento de los mecanismos de programación o persuasión coercitivas propios del síndrome, o en términos más vulgares, como un padre que ejerce la tenencia puede “lavar el cerebro “de una niño  cuando éste no ve desde hace mucho tiempo a su padre y esto desde un Organismo Internacional como el  Tribunal Europeo de Derechos Humanos  .

Destaco el uso de la palabra “inculcación “ que se usa en el documento, en cuanto es un término propio del Sr. José Bouza utilizado para describir el proceso de adoctrinamiento y que es retomado en la sentencia.

  El Comentario completo está en: http://www.grupowebdeabogados.com.ar/articulos.php?art

 

"CONSEJO DE EUROPA

TRIBUNAL EUROPEO DE DERECHOS HUMANOS

Caso de Esholz contra Alemania

(Demanda nº 25735/94)

SENTENCIA

ESTRASBURBO

 

13 de julio de 2000

 

3. El demandante alegó que la denegación de acceso a su hijo, nacido fuera del matrimonio, constituía una infracción del artículo 8 del Convenio; que, como padre de un niño nacido fuera de patrimonio, había sido víctima de discriminación contraria al artículo 14 del Convenio, considerado conjuntamente con su artículo 8; y que, con arreglo al párrafo 1 del artículo 6 del Convenio, las actuaciones llevadas a cabo en los tribunales alemanes eran contrarias a justicia.

 

4. El 30 de junio de 1997, la Comisión declaró parcialmente admisible la demanda.

 

9. El demandante, ciudadano alemán nacido en 1947, vive en Hamburgo y es padre del niño C., nacido fuera del matrimonio el 13 de diciembre de 1986. El 9 de enero de 1987, el demandante reconoció la paternidad y aceptó la responsabilidad del mantenimiento de C., obligación que cumplió regularmente.

 

10. Desde noviembre de 1985, el demandante convivió con la madre del niño y con Ch., hijo mayor de ésta. En junio de 1988, la madre abandonó la vivienda con ambos niños. El demandante siguió viendo frecuentemente a su hijo hasta julio de 1991. En varias ocasiones, pasó sus vacaciones con ambos niños y con la madre de éstos. Posteriormente, las visitas se interrumpieron.

 

11. El demandante trató de visitar a su hijo con asistencia de la Oficina de la Infancia y la Adolescencia (Jugendamt) de Erkrath, que actuó como mediadora. Cuando, en diciembre de 1991, un funcionario de la Oficina de la Infancia y la Adolescencia preguntó a C., éste manifestó que no deseaba tener más contactos con el demandante.

 

12. El 19 de agosto de 1992, el demandante solicitó al Tribunal de Distrito de Mettmann (Amtsgerich) un fallo en que se le reconociese el derecho de visita (Umgangsregelung) [...]

 

13. El Tribunal de Distrito, tras la vista celebrada el 4 de noviembre de 1992 y tras haber oído a C. el 9 noviembre de 1992, desestimó la solicitud del demandante el 4 de diciembre de 1992. El Tribunal indicó que el párrafo 2 del artículo 1711 del Código Civil (Bürgerliches Gesetzbuch), relativo al derecho del padre al contacto personal con su hijo nacido fuera del matrimonio, se había concebido como cláusula de exención que había de interpretarse estrictamente. Así pues, el tribunal competente debería establecer ese régimen de visitas sólo si era ventajoso y beneficioso para el bienestar del niño. Según las conclusiones del tribunal, esas condiciones no se cumplían en el caso del demandante. El Tribunal de Distrito señaló que el niño había sido oído y había manifestado que no deseaba ver a su padre, quien, según el niño, era malo y había golpeado a su madre en repetidas ocasiones. Igualmente, la madre había inculcado en el niño una fuerte predisposición contra el demandante, de forma que el niño no tenía posibilidades de establecer una relación imparcial con su padre. El Tribunal de Distrito llegó a la conclusión de que el contacto con el padre no mejoraría el bienestar del niño.

 

16. Tras haber oído a C. el 8 de diciembre de 1993, y a sus padres en una vista oral celebrada el 15 de diciembre de 1993, el Tribunal de Distrito rechazó, el 17 de diciembre de 1993, la nueva solicitud del demandante de que se le reconociese el derecho de visita. Al hacerlo, el Tribunal se refirió a su anterior fallo del 4 de diciembre de 1992 y estableció que no se daban las condiciones previstas en el artículo 1711 del Código Civil. Asimismo, señaló que la relación del demandante con la madre del niño era tan tensa que no podía considerarse que la observancia del régimen de visitas resultase de interés para el bienestar del niño. Éste conocía las objeciones de su madre respecto del demandante y las había hecho suyas. Si C. hubiese de estar con el demandante contra la voluntad de su madre, experimentaría un conflicto de lealtad al que no podría hacer frente y que afectaría a su bienestar. El Tribunal añadió que carecía de importancia cuál de los padres fuese responsable de las tensiones; y prestó particular atención al hecho de que existían tensiones importantes y el riesgo de que cualquier nuevo contacto con el padre afectase al desarrollo armonioso del niño en la familia del progenitor custodio. Tras dos largas entrevistas con el niño, el Tribunal de Distrito llegó a la conclusión de que el desarrollo del menor correría peligro si el niño hubiese de reanudar el contacto con su padre en contra de la voluntad de su madre. En esas entrevistas, el niño había llamado a su padre "asqueroso" o "estúpido", añadiendo que no quería en modo alguno verlo, y había dicho también: "Mamá siempre dice que Egbert no es mi padre. Mamá tiene miedo a Egbert".

 

32. En sus decisiones, tanto el Tribunal de Distrito de Mettman como el Tribunal Regional de Wuppertal denegaron al demandante el derecho de visitar a su hijo basándose en que la mala relación entre los padres exponía al niño a un conflicto de lealtad y en que en las dos vistas celebradas el niño había llamado a su padre "asqueroso" o "estúpido" y añadido que no deseaba verlo en modo alguno. En la segunda vista, el niño, que tenía entonces casi seis años, dijo: "Mamá siempre dice que Egbert no es mi padre. Mamá tiene miedo a Egbert". Según el demandante, esa declaración se había realizado bajo la influencia de la madre o de uno de sus allegados cercanos y con aprobación de aquélla. Otra declaración realizada por el niño y registrada por el tribunal ponía de manifiesto que la madre había asustado al niño al alejarse corriendo cuando encontró casualmente al padre.

 

33. Esas declaraciones del niño eran, según la alegación del demandante, sumamente importantes, ya que mostraban que la madre predisponía al niño contra su padre y lo hacía víctima del denominado síndrome de alineación parental (PAS). Como resultado, el niño rechazaba totalmente cualquier contacto con su padre. Si en ese momento se hubiese obtenido un informe de una familia adecuada o un psicólogo infantil, el informe habría puesto de manifiesto que la madre influenciaba al niño o lo utilizaba contra el padre. Por esa razón, las decisiones de ambos tribunales de no designar un experto, como había pedido el demandante y recomendado la Oficina de la Infancia y la Adolescencia, no sólo constituían una violación de los intereses del padre, sino también de los del niño, ya que el contacto con el otro padre coincidía con el mejor interés del niño a medio y largo plazo tanto.

 

34. Al denegar al padre el derecho de visitar a su hijo y fallar a favor de la madre, a quien se había concedido la custodia en exclusiva, los tribunales alemanes, incluido el Tribunal Constitucional Federal, faltaron al deber constitucional del Estado de proteger a sus ciudadanos contra las violaciones de sus derechos por individuos particulares. El Estado está obligado a exigir la observancia de los derechos humanos en su ordenamiento jurídico interno.

 

43. El Tribunal recuerda que la noción de familia con arreglo a esa disposición [artículo 8 del Convenio] no se limita a las relaciones basadas en el matrimonio y puede abarcar otros lazos de "familia" de facto cuando las partes viven juntas sin estar casadas. Un niño nacido de tal relación forma parte ipso jure de esa unidad "familiar" desde el momento de su nacimiento y por el mismo hecho de ese nacimiento. Así, entre el niño y sus padres existe un vínculo equivalente a la vida familiar (véase la sentencia del caso Keegan contra Irlanda, de 26 de mayo de 1994, serie A, nº 290, páginas 18 y 19, párrafo 44). Además, el Tribunal recuerda que el disfrute mutuo de la compañía recíproca de cada uno de los padres y del hijo constituye un elemento fundamental de la vida familiar, aún cuando la relación entre los padres se haya roto, y que las medidas internas que obstaculicen ese disfrute constituyen una violación del derecho protegido por el artículo 8 del Convenio.

 

51. En el presente caso, el Tribunal observa que los tribunales nacionales competentes, al denegar la solicitud del demandante de que se estableciese un régimen de visitas, basándose para esa denegación en las declaraciones del niño, interrogado por el Tribunal de Distrito a la edad de aproximadamente 5 y 6 años en las ocasiones respectivas, tuvo en cuenta las tensas relaciones entre los padres, juzgando que no importaba quien fuese responsable de las tensiones, y concluyó que cualquier contacto afectaría negativamente al niño.

 

58. La Comisión sostuvo que las alegaciones del Gobierno demandado respecto de la distinción entre padres casados y no casados, implícita en el párrafo 2 del artículo 1711 del Código Civil no bastaba para la denegación del régimen de visitas. A juicio de la Comisión, el solicitante, al invocar ese derecho a visitar a su hijo, se hallaba en una situación comparable a la de un padre que, tras el divorcio, no ejerciese el derecho de custodia. Sin embargo, mientras que, con arreglo a la legislación alemana, el padre divorciado tenía derecho al régimen de visitas, salvo si ese régimen era contrario al bienestar del niño, el padre natural sólo tenía derecho al régimen de visitas si ese régimen redundaba en interés del niño. La Comisión concluyó que, en el presente caso, había existido violación del artículo 8 considerado conjuntamente con el artículo 14 del Convenio.

 

Por esas razones, el Tribunal

Decide por 13 votos contra 4 que ha habido violación del artículo 8 del Convenio;

Decide por unanimidad que ha habido violación del artículo 14 considerado conjuntamente con el artículo 8 del Convenio;

Decide por 13 votos contra 4 que ha habido violación del párrafo 1 del artículo 6 del Convenio;

Decide por unanimidad

 

a) que el Estado demandado ha de pagar al demandante, en el plazo de tres meses, junto con cualquier impuesto sobre el valor añadido que pudiese aplicarse:

 

·         i) 35.000 (treinta y cinco mil) marcos alemanes como

resarcimiento de daños no pecuniarios;

 

·         ii) 12.584 (doce mil quinientos ochenta y cuatro) marcos alemanes

y 26 (veinteséis) pfennig en concepto de costas y gastos;

 

 

b) que se pagará un interés simple a un tipo anual del 4 por ciento

desde que expire el plazo de tres meses mencionado hasta que se

efectúe la liquidación;

 

Desestima por unanimidad el resto de la reclamación de justa satisfacción del demandante.

 

Hecho en inglés y en francés y notificado por escrito el 13 de julio de 2000, de conformidad con los párrafos 2 y 3 de la regla 77 del Reglamento del Tribunal. "

 

 

Es interesante saber que el fallo anterior contra el estado alemán,

se basó en los artículos 6, 8 y 14 del CONVENIO PARA LA PROTECCIÓN DE

LOS DERECHOS HUMANOS Y DE LAS LIBERTADES FUNDAMENTALES, en

consideración a la Declaración Universal de Derechos Humanos.

 

Artículo 6  - Derecho a un proceso equitativo.

 

1. Toda persona tiene derecho a que su causa sea oída equitativa,

públicamente y dentro de un plazo razonable por un tribunal

independiente e imparcial, establecido por la ley, que decidirá los

litigios sobre sus derechos y obligaciones de carácter civil o sobre

el fundamento de cualquier acusación en materia penal dirigida contra

ella. La sentencia debe ser pronunciada públicamente, pero el acceso

a la sala de audiencia puede ser prohibido a la prensa y al público

durante la totalidad o parte del proceso en interés de la moralidad,

del orden público o de la seguridad nacional en una sociedad

democrática, cuando los intereses de los menores o la protección de

la vida privada de las partes en el proceso así lo exijan o en la

medida considerada necesaria por el tribunal, cuando en

circunstancias especiales la publicidad pudiera ser perjudicial para

los intereses de la justicia

 

2. Toda persona acusada de una infracción se presume inocente hasta

que su culpabilidad haya sido legalmente declarada.

 

3. Todo acusado tiene, como mínimo, los siguientes derechos:

 

A ser informado en el más breve plazo, en una lengua que comprenda y

detalladamente, de la naturaleza y de la causa de la acusación

formulada contra él.

 

A disponer del tiempo y de las facilidades necesarias para la

preparación de su defensa.

 

A defenderse por si mismo o a ser asistido por un defensor de su

elección y, si no tiene medios para pagarlo, poder ser asistido

gratuitamente por un abogado de oficio, cuando los intereses de la

justicia lo exijan.

 

A interrogar o hacer interrogar a los testigos que declaren contra el

y a obtener la citación y el interrogatorio de los testigos que

declaren en su favor en las mismas condiciones que los testigos que

lo hagan en su contra.

 

A ser asistido gratuitamente de un intérprete, si no comprende o no

habla la lengua empleada en la audiencia.

 

Artículo 8 - Derecho al respeto a la vida privada y familiar.

 

1 Toda persona tiene derecho al respeto de su vida privada y

familiar, de su domicilio y de su correspondencia.

 

2. No podrá haber injerencia de la autoridad pública en el ejercicio

de este derecho, sino en tanto en cuanto esta injerencia esté

prevista por la ley y constituya una medida que, en una sociedad

democrática, sea necesaria para la seguridad nacional, la seguridad

pública el bienestar económico del país, la defensa del orden y la

prevención del delito, la protección de la salud o de la moral, o la

protección de los derechos y las libertades de los demás.

 

Artículo 14  - Prohibición de discriminación

 

 

Alienación Parental

Por Joel R. Brandes en el New York Law Journal - 26 Marzo 2000

Fuente: http://www.geocities.com/apinpach/articulos/pas.htm

 

Joel R. Brandes tiene oficina legal abierta en Garcen City y en Nueva York.  Es co-autor de la obra en nueve tomos "Ley y familia en Nueva York" y de "Formularios de Ley y familia en Nueva York".

La Alienación Parental fue descrita recientemente como una situación en la que un progenitor intenta deliberadamente alienar (alejar) a su hijo o hija del otro progenitor, envenenando su mente, normalmente con éxito.(1)

El Síndrome de Alienación Parental (PAS) es un desorden que surge habitualmente en el contexto de las disputas por la custodia de un hijo.  Su primera manifestación es la campaña de denigración contra un padre que se despliega sobre el niño.  Es el resultado de la combinación de una programación (lavado de cerebro) llevada a cabo por el adoctrinamiento de un progenitor y de la propia contribución del niño en la vilificación del padre.

Cuando la animosidad del niño puede justificarse, como sucede en el caso de existir un abuso o negligencia parental real, el diagnóstico de Síndrome de Alienación Parental no resulta de aplicación para explicar la hostilidad del niño.  El término sólo es aplicable cuando el progenitor objeto de la hostilidad no ha mostrado ningún grado de comportamiento alienador que pudiera justificar la campaña de vilificación a la que el otro progenitor ha sometido al niño.  En los casos más típicos, el padre victimizado sería considerado por la mayoría de los investigadores como un padre normal, cariñoso, como mucho con mínimas disgresiones de la capacidad parental.

Lo más característico del PAS es la exageración de las más mínimas deficiencias y debilidades (2) .  El progenitor que está "programando" al niño provoca la destrucción del vínculo entre el otro progenitor y el niño, destrucción que, desafortunadamente, durará con toda probabilidad de por vida. (3)

Creemos que inducir a la alienación parental a un niño es una forma de abuso contra los niños, que debería ser castigable como abuso bajo el amparo del Acta de los Tribunales de familia.  Además, un progenitor que aliena al niño contra el otro progenitor debería verse privado del derecho de visita de todos sus hijos hasta que cesara la alienación del niño contra el otro progenitor.

La alienación parental ha sido reconocida en los casos de custodia en Nueva York desde 1980, cuando se sostuvo que una interferencia del padre custodio en la relación entre un niño y un padre no custodio es "un acto tan inconsistente con los mejores intereses del niño que suscita per se una fuerte probabilidad de que la parte ofensora no sea la idónea para ser el progenitor custodio". (4)

En el caso de Karen B. vs. Clyde M., (5) las partes llegaron preliminarmente a un acuerdo sobre la custodia y el régimen de visitas.  En Septiembre de 1990, la madre cursó una petición de modificación de los mismos, solicitando "retener todos los derechos de custodia y, al menos, imponer la supervisión en el curso de las visitas".  Alegaba un cambio de circunstancias en el que "Mandi había mostrado preocupaciones de tipo sexual, y problemas de comportamiento derivados de aquellas.  Igualmente no es bueno para su bienestar físico, emocional y social tener que estar yendo y viniendo entre las casas de su padre y su madre.   La asistencia social está investigando al respecto".  Como resultado de sus alegaciones, el juzgado emitió una orden temporal que obligaba a que las visitas del padre a Mandi fueran supervisadas.

Según la madre, en Septiembre de 1990 Mandi le reveló cierto abuso sexual que sobre ella hubiera perpetrado su padre.  La madre declaró que él había puesto su dedo en su "cosita".  Cuando ella le dijo que eso le dolía, él le respondía que él podía hacer lo que quisiera.  También decía alegar la niña que el "pito" del padre se hizo más grande, y que "le salió algo".  La madre le contó esto a una amiga que estaba empleada en los Servicios Maternales de la Comunidad, la cual se presentó en su casa a investigar.  Madre e hija fueron entrevistadas por una terapeuta especializada en abusos sexuales a niños de edades entre 2 1/2 y 18 años.

La madre repitió todas sus acusaciones a la terapeuta y, adicionalmente, manifestó que el 9 de Septiembre Mandi le había dicho que él había puesto su "cosita" en su "cosita" y que le había puesto las manos en el culo metiéndolas bajo la manta, diciendo "Ya sabes, como cuando te toman la temperatura".  La experta no observó ninguna emoción cuando la madre le habló, verificando que la madre parecía estar repitiendo una historia de memora, y que era incapaz de responder a ninguna pregunta sin volver a comenzar de cabo a rabo con la historia completa.  La experta concluyó con que no había información que indicara que Mandi había sido objeto de abuso sexual alguno por parte de su padre.

El juzgado mantuvo que un progenitor que denigra al otro arrojando el infundio del abuso sexual al niño y evidenciando con ello que el niño no es más que un instrumento para lograr su propósito egoísta, no es adecuado para continuar en su rol de padre o madre.  Constató que lo que constituiría el mejor interés de Mandi era que la custodia se diera al padre.  Afirmó:  "como el tribunal no tiene seguridad de que la madre no vaya a continuar 'lavando el cerebro' o 'programando' a Mandi, la peticionaria no tendrá régimen de visitas con su hija".

En palabras del Tercer Departamento (6).   Hacía notar que el Tribunal de familia había comprendido que la peticionaria había programado a Mandi para hacer alegaciones de abuso sexual a fin de obtener la custodia única y denegar el acceso a su ex marido.  Mantuvo que el hecho de que el Tribunal de Familia hiciera referencia a un libro sobre el Síndrome de alienación parental que no se había propuesto como prueba o mencionado por ningún testigo, no constituía motivo de oposición, especialmente a la luz de todos los testimonios suscitados en la audiencia.

En el caso RB. vs. SB (7), el tribunal constató que antes de su separación en octubre de 1994, el padre (RB) y el hijo (AB) mantenían una relación estrechísima.  Pasaban mucho tiempo juntos, jugando al baloncesto y haciendo los deberes de AB.  RB llevaba al colegio a AB habitualmente y asistía a las funciones escolares.  El agosto de 1994, la relación de RB con AB se deterioró sustancialmente.  Los archivos están repletos con numerosos ejemplos de la campaña de la madre (SB) para envenenar la relación de AB con su padre.  RB le pidió reiteradamente a SB que se abstuviera de hablar a AB de sus problemas hasta después del mitzvah de AB el siguiente domingo.  En respuesta, SB reiteró sus amenazas, en las que usaba a AB.

El tribunal concluyó que el extrañamiento que durante cuatro años había sufrido AB de su padre era el resultado de la decisión vindicativa y despiadada de SB de alienar a AB de su padre.  El tribunal descubrió que a principios de agosto de 1994 SB emprendió una auténtica campaña para envenenar la relación entre AB y RB, logrando eficientemente alienar a AB de RB durante aproximadamente cuatro años.  Durante los cuatro años en los que AB no deseaba ver o hablar a su padre, SB se refería a RB como el "malo", un "ladrón", un "estafador" y un "mentiroso" delante de su hijo.  Ella le dijo a RB que no volvería a ver a su hijo sin su supervisión, e intentó condicionar el régimen de visitas a cambio de más pensión.  Le dijo que deseaba que AB "odiara sus jod... entrañas".

El tribunal mantuvo que la interferencia intencionada de SB en las relaciones de RB con su hijo, hasta el punto de lograr que AB rehusara ver o hablar con RB durante casi cuatro años, constituía un factor adecuado para que el tribunal considerara el cumplimiento de la D.R.L. 236(B)(6)(11) en cuanto al mantenimiento.  Consideró que SB había dañado permanentemente la relación de RB con AB.  El tribunal rehusó aprobar una pensión compensatoria para SB a fin de que ella pudiera mantener su anterior status de vida.  En su lugar, dictaminó que RB pagara a SB solo aquellas cantidades que SB necesitara razonablemente para su subsistencia diaria siempre y cuando no disminuyeran la calidad de vida de AB.  Se mantuvo la asignación de los deberes de sostén y apoyo al niño por parte de SB, asegurándose que los programas de visita judicialmente establecidos a la conclusión del juicio eran aceptados por la misma.  El tribunal dictaminó que se emprendería acción judicial para quitar la pensión compensatoria y disminuir o eliminar la del niño si se volvía a evidenciar que SB volvía a interferir de algún modo con el régimen de visita establecido por el tribunal.

 

El primer tribunal de Nueva York.

En el caso de JF vs LF (8), el Tribunal de Familia fue el primer Tribunal de Nueva York en debatir sobre el PAS en profundidad, en relación con una decisión sobre la custodia.  Señaló que la teoría es controvertida, e hizo notar que, de acuerdo con uno de los peritos que testificaron, el síndrome no es un término aprobado por la Sociedad Americana de Psiquiatría, y no figura en el DSM-IV como un diagnóstico psiquiátrico.

A modo de paréntesis, hacemos notar que el DSM IV (9), que fue publicado en 1994, avisa de que "el DSM IV refleja un consenso sobre la clasificación y diagnosis de los trastornos mentales identificados en el tiempo de su primera publicación".  Los nuevos conocimientos científicos conducirán, indudablemente, a la identificación de nuevos trastornos.

El Tribunal de Familia destacaba que en estos casos no han debatido sobre el PAS como una teoría, sino en términos de si un niño ha sido o no programado en perjuicio del padre no custodio, garantizando con ello un cambio en el régimen de custodia.

El tribunal observó que los niños resultaron muy inteligentes y coherentes.  Pero que cuando conversaban sobre su padre y su familia se mostraban "en ocasiones de manera surrealista, con una pseudo-madurez poco natural, cuando no chocante".  Parecían "pequeños adultos".  El tribunal notó que las opiniones de los niños sobre su padre eran muy poco realistas y muy crueles.  Hablaban de él, y le hablaban a él, de manera que evidenciaba malicia.  Ambos niños usaban idéntico leguaje a la hora de menospreciar los buenos momentos que vivieron con su padre, que se evidenciaban en una cinta de video y en un álbum de fotos, usando el término "momentos Kodak".  Negaban que hubiera nada positivo en su relación con su padre hasta límites antinaturales.  El tribunal concluyó que no había nada en el comportamiento del padre que justificara ese comportamiento.

Tres peritos testificaron que los hijos habían sido alienados de manera insana por la madre y su familia.  Un experto testificó que "La madre ha ganado claramente la guerra sobre la mente de los niños y sus corazones, y el padre ha quedado indefenso para contrarrestarlo.  Los niños, por todos los indicios, han quedado vinculados de manera simbiótica con su madre... El padre ha quedado dibujado de manera altamente derogatoria y negativa, absolutamente desproporcionada en relación con cualquier deficiencia que este pudiera tener.  Esto constituye claramente un mecanismo mental rayano en lo patológico, propio de la psicología de la madre, que ha sido claramente duplicado en los niños.  En general, el pronóstico respecto a un cambio relevante en la actitud de los niños es bastante improbable por ahora, incluso con asistencia psiquiátrica.

Los psicólogos designados por el tribunal concluyeron con que el síndrome (PAS) era "claro" y "nítido" respecto a ambos niños.  El experto del padre remitió un informe al tribunal en el cual manifestó que la alienación respecto al padre era probablemente el caso más severo de alienación que jamás había presenciado en su carrera de psiquiatra infantil.

El tribunal aceptó el peritaje de los profesionales de salud mental incluyendo la conclusión respecto de la madre había alienado a los hijos respecto del padre.  Concluyó en que los niños no podrían mantener relación alguna con el padre si permanecían bajo la custodia de la madre, y que continuarían sufriendo daño psíquico si permanecían con ella.  Su visión negativa respecto a su padre era absolutamente desproporcionada respecto a la realidad.  El tribunal reconoció que la madre había tenido éxito en causar la alienación parental de los niños respecto de su padre, hasta tal punto que ellos no sólo deseaban dejar de tener visitas frecuentes y regularmente, sino que no deseaban en absoluto saber nada de el.  Concedió al padre la custodia exclusiva y suspendió su derecho de visita. El tribunal no basó su decisión específicamente en la concurrencia del PAS.  En vez de eso, se basó en la ley aplicable al caso, que requiere al padre custodio a fomentar la relación de los hijos con el no custodio, asegurando el acceso de este último a los hijos (10), y señalando que el interferir en la "relación con el padre custodio resulta claramente tan inconsecuente con los mejores intereses de los hijos como para plantearse per se la seria posibilidad de la no-idoneidad de quien la fomenta" (11)

 

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1. R.B. v. S.B., New York Law Journal, 3-31-99, page 29, col. 5, Sup. Ct., NY Co. (Silberman, J).

2. Gardner, R.A., The Parental Alienation Syndrome, Second Edition (1998)

3. See Gardner, R.A., The Parental Alienation Syndrome (2d Edition) Addendum I (1999)

4. Entwistle v. Entwistle, 61 AD2d 380, 384-5.

5. Karen B. v. Clyde M., 151 Misc2d 794, aff'd, 197 A.D.2d 753 (3d Dept, 1999).

6. Id.

7. See note 1, supra

8. 694 NYS2d 592, 1999 N.Y. Slip Op. 99408

9. American Psychiatric Association, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fourth Edition, 1994 at p. xxiii.

10. Daghir v. Daghir, 82 AD2d 191, aff'd 56 NY2d 938.

11. CITING, INTER ALIA, MALONEY V. MALONEY, 208 AD2D 603, 603-604; YOUNG V. YOUNG, 212 AD2D 114, 115; ENTWISTLE V. ENTWISTLE, SUPRA.

 

 



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