SEMIOLOGÍA PSIQUIÁTRICA Y PSICOPATÍA

Sitio del Dr. Hugo Marietan

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Carta

Monstruo lésbico

Doctor Marietan:

Cómo le va,  estuve con usted el día miércoles 11 de junio 2008, 21º aniversario de la muerte de mi madre, y día de la gestación de mi renacimiento como persona. Para que me recuerde, le digo que al día siguiente viajaba con la psicópata, viaje que no pude suspender, pero que me permitió consolidar los pensamientos  con tranquilidad y buscar la salida a esta atroz telaraña.

Quería que sepa que sus consejos me fueron muy valiosos, es más, si no fuera por usted, nada de esto hubiera pasado, estaría confundida aún ,  en la telaraña, mecida por alguna  suave brisa del momento,  adormecida  con el veneno de la araña.

Le pido que, si le parece que puede aportar algo,  incluya esta nota que escribí , dirigida a los otros que, como yo, están en la senda del renacimiento. Me sirvieron tanto estos artículos que me gustaría poder ayudar a otros  a tener fuerza y saber que se puede.

A Usted le estoy infinitamente agradecida.

Por favor, si me puede hacer algún comentario o devolución del escrito, se lo agradeceré también.

Ah, le pido que me diga cómo puedo adquirir su libro “Despojos”, ya que fui a varias librerías del centro y no lo tienen. En Cúspide lo tienen en catálogo pero no en stock.

Y también su libro nuevo. Me puede decir cuánto valen?

Muchas gracias.

 

 

Mensaje en una botella

 

Este es un mensaje para los que están pensando en escapar de un/a psicópata, o lograron hacerlo. Para incentivarlos a que lo hagan.

 

Es de alguien que está en este mismo proceso. Yo. Alguien que está recomponiendo su yo. Que se había olvidado quien era.

Que en un determinado momento, dejó (sin quererlo concientemente) entrar al monstruo  por situaciones personales de extrema debilidad, y le resultaba cómodo que el psicópata resolviera los problemas, lo hacía tan bien y tan terminantemente y criticaba cada una de las veces en que yo decidía algo, que después fue muy difícil recuperar las riendas de mi vida , y aun, como digo hoy, recordar quién era yo.

 

Ante todo, quiero agradecer infinitamente la ayuda brindada por el Dr.  Hugo Marietan. Fue él y su página quien me caracterizó al monstruo, del cual fui inconciente presa durante tres años y medio. Una sola entrevista con Marietan me dio un panorama completo de lo que debía hacer, y si no fui más veces a su consultorio  fue por la situación económica en que me encuentro, no obstante lo cual, la página me resultó de muchísima ayuda, algo así como el pan de cada día, o la terapia de cada día, ya que leí y releí muchas veces su contenido, y las desventuras de mis compañeros en esta misma lucha, por ver de una buena vez, por desenmascarar, cada uno, a su monstruo.

 

Precisamente hoy se cumple un mes desde el último día en que me relacioné voluntariamente  con mi monstruo. Ese día, previendo el final que yo no estaba autorizada a dar,  pues solo ella “podía, cuando quisiera, decidir cuándo cortar la relación”  irrumpió en mi casa por el terreno contiguo , rompiéndome varios vidrios y lastimándose. Precisamente , ella se cortó. “Y ESE FUE EL CORTE” de la relación. Tuve que llamar a la policía, y ellos llamaron a una ambulancia, que se la llevó, pasar momentos de terror junto a mis hijas , y refugiarme a partir de ese momento, en mi casa, como un bunker.

 

Desde ya Marietan me había aconsejado que deje todo y me mude, también mis amigos. Pero eso no es tan fácil para mí, pues aunque corro riesgo de vida, también tengo 11 almas perrunas que cuidar, a los que no podría llevar conmigo si me fuera, y a los que no estoy dispuesta a abandonar.

 

La angustia fue y es total, voy a reconocerlo aquí abiertamente. No hay día que no me sienta mal, y paso los días entre diferentes estados de ánimo. Pero nunca, en todos estos días,  me arrepiento de la decisión que tomé, pues la situación era totalmente insostenible, ya era tal el sufrimiento que no había conducta posible sin recriminación , desgaste moral y psicológico tan abrumador y continuo que resultaba una tortura constante.

 

La psicópata gozaba con esa tortura permanente, pero no se dio cuenta que de tanto veneno consiguió intoxicarme y querer urgentemente el antídoto. Si hubiera administrado dosis prudentes del veneno juntamente con su cariño y protección, como hacía antes, no sé cuánto más hubiera soportado.

 

En estos treinta días desde aquel 21 de junio hasta hoy,  hizo lo imposible por encontrarse conmigo para restablecer la relación, habló con mis amigos y parientes con diversos versos, en los cuales yo estoy loca y ella sólo quiere hablar, “como corresponde a gente civilizada”, la diferencia es que ella no es civilizada, sólo quiere romper el círculo de la derrota que consiste en este contacto cero que he dispuesto por consejo de Marietan,  la huída de la esclava, su deseo es penetrar nuevamente en mi ser, y doblegarme, esta vez sólo podría ser para la estocada final, pues les puedo asegurar que ya no queda nada de la que fui cuando comencé la relación con ella.

 

Yo era alegre y tenía muchos sueños, que ella prometía que juntas íbamos a cumplir. La araña trabajó laboriosamente y con pasión indagando mis necesidades y convirtiéndose en el hada madrina que podía cumplir mis deseos de haber encontrado la pareja ideal.

 

Luego empezó a tomar las tiendas de mi vida, pues yo todo lo “hacía mal”, y al final perdí la libertad de tomar hasta la decisión más pequeña, no podía hacerlo sin su previa aprobación.

 

Su accionar coadyuvó a que me fuera quedando sola, sólo cuento ahora con un entorno más que reducido, no tengo parientes cercanos salvo una tía mayor, y el resto se alejó apenas empezamos la relación, nunca entendí por qué, pero ahora sí.

 

Paso muchos momentos recriminándome cómo y por qué caí en sus garras, luego me perdono y sigo adelante como un soldado que va a luchar hasta las últimas consecuencias.

 

Cuando me di cuenta de con quién estaba primero pensé en matarme, pero la verdad estoy muy apegada a la vida, y aún me quedan muchas cosas por hacer antes de irme de este mundo, y el amor infinito y la responsabilidad por dos vidas que di a luz y debo criar lo más sanas y felices que pueda, y 11 animales a los que decidí darles cobijo en mi hogar, todos rescatados de la calle.

 

En otros raptos de furia también pensé en matarla, sobre todo cuando después de varios intentos (antes del 21 de junio, desde febrero hasta esa fecha) no podía librarme de ella, pues me amenazaba si la dejaba con toda clase de males, desde romper todo hasta matarme,  pero aún antes de haber leído “el error número tres” (ver notas de la página) sabía que eliminarla (el error número dos) no era opción posible para recuperar la tranquilidad.

 

Pasé este mes del contacto cero convirtiendo mi casa en un búnker, entrar y salir no es tarea fácil, pero una vez que estamos adentro nos sentimos seguras, también yo en el trabajo, y mis hijas en la escuela.

 

El contacto cero, sólo se interrumpió por breves instantes, una vez cuando irrumpió en la puerta de mi trabajo hace quince días, y ayer me encontró en la puerta de mi casa, logrando tan solo  acceder a unos metros de mí, y en ambas oportunidades salí corriendo.

 

Logré que no me tenga cuerpo a cuerpo, pues es desde su boca que puede lanzar el canto de la sirena o las amenazas, que pueden torcer mi voluntad. Por eso corrí, para que no pueda hablarme, sólo pudo gritarme, dice que no entiende mi miedo, que tenemos que hablar. Yo ya entendí que lo único que quiere es preservar el objeto de tortura que le brinda ese placer especial.

 

Y ahora se me cruza la reflexión sobre cuál es el goce de la complementaria. Les voy a decir cuál era el mío: me sentía un poco proyectada en ella, todos sus logros, sus triunfos, su maravillosa “personalidad” que le hacía entrar en lugares y conseguir cosas que la mayoría de los mortales no conseguíamos ni con esfuerzo. Era “vanguardia” en esos ámbitos en los cuales me gustaba participar, admiraba su valentía y arrojo, y en eso debo decirles, con lágrimas de vergüenza en los ojos, que me sentía parte de esa personalidad ganadora, sentía que compartía eso, que era parte de eso.

 

Ese fue mi goce hasta que empecé a darme cuenta que estaba tan bajo su sombra que dejé de ser yo, tonta o inteligente, no importa, pero yo, con mis desgracias y mis logros propios, pero yo, con mis posibilidades y mis flaquezas pero yo.

 

Empecé también a darme cuenta que ella  era una kamikaze que no medía las consecuencias, y que triunfaba no sólo por su encanto peculiar y sus ojos hipnotizadores (cuidado que no estoy hablando de belleza sino de magnetismo), su andar seguro en la vida y su prepotencia avasallante, sino precisamente por ese particular modo de ser, esa habilidad particular de llevar a todo el mundo de las narices, haciéndose el corderito cuando le convenía o el lobo las veces que debía demostrar fortaleza. (Ver el artículo Los extravagantes, de Marietan)

 

Me di cuenta también que yo no sólo no era así, sino que había perdido mi rumbo, en lo íntimo y personal resultaba un mero satélite de la “estrella”. Pero qué cosa, hoy la “estrella” reclama su satélite como si no pudiera vivir sin él, y yo en cambio, no añoro la estrella, que resultó un sol negro, y me insumió en la decadencia más absoluta.

 

Explotó mi ser hasta el límite, me hizo llegar al más absoluto vació mental en el cual nadie servía para nada, ni yo misma, en su razonamiento sólo quedaba ella, y sin darse cuenta me hizo surgir, pues cuando uno toca fondo, sólo quedan dos alternativas: o hundirse, o salir impulsado hacia arriba, y yo, si puedo definirme con algo, les diré que “soy una sobreviviente”. Ya he sobrevivido a muchas cosas en estos más de 40 años que llevo en esta vida. Y VOY A SOBREVIVIR A ESTO.

 

Entonces, alejada del monstruo (que es mujer pero es casi como si fuera hombre), empecé a reencontrarme con las cosas que me gustan, ajenas a ella, volví a escuchar música, y durante todo este mes estuve abocada a hacer toda clase de tareas en casa, como terminar o remodelar paredes, trabajar con cemento, reparar techos, colocar cerámicas, cortinas, y todo lo que hace falta en mi casa a medio terminar. Labor terapia, lo llaman, podría haber sido tejido, pintura, escritura, lo que se les ocurra. En mi caso es básicamente albañilería, pues tengo la casa a medio terminar y como estoy del trabajo a casa y de casa al trabajo, cuando estoy en casa, me la paso trabajando, para limar la angustia, para hacer algo que luego disfruto, quiero que esta sea mi obra, y ya no dependa de nadie sino de mí,  para estar confortable con mis hijas y mis animales.

 

(y ahora que releo esto veo que no es casualidad:  la reconstrucción mental de mi ser, la estoy haciendo al mismo tiempo en que materialmente estoy reconstruyendo y remodelando paredes, etc.)

 

Esta angustia que tengo, la tendría peor si me hubiera mudado, ya que por cuestiones de dinero sólo podría haber ido a parar con mis hijas  a alguna pensión o departamento diminuto, y teniendo mi casa, y mis animales, tendría que volver permanentemente, o dejar la casa sola esperando que el monstruo  la incendie o la tome, y abandonar los animales. (y en una piecita no podría reconstruir nada, sólo mirar los despojos , las consecuencias y las pérdidas).

 

Por eso opto por estar en el búnker y disfrutar de las  comodidades que tengo, de la amplitud, de una ducha caliente, de una comida humilde pero casera, de estar con mis hijas las tres solas, de ver cómo bailan o juegan, de mirar la tele en la cama, con algunos de mis perros subidos en ella, con  incomparable felicidad. Recuperé las ganas de estar sola (me refiero a pareja).

 

Son estas cosas simples de la vida las que me están salvando, y las que me van a salvar

 

Después de todo lo que he leído, veo  una gran falla en mí. Una grieta emocional, por ahí entra el psicópata, o peor aún, uno va en su búsqueda. (ver Cuesta abajo, el complementario de una psicópata, artículo de mayo 2007) En mi caso, yo  recibí a mi monstruo con los brazos abiertos, o quizá peor, me entregué sin dudar. Sin desconfiar. Muy estúpida e ingenua, pensaba que el mundo era un lugar en el cual si uno vivía correctamente y no hacía mal a nadie, nadie iba a venir a molestarme. Pero no tenía la menor idea de esta clase de monstruos sin conciencia ni vergüenza ante el dolor de su objeto de tortura. Y no pude detectarlos. Ahora lo sé, agradezco esta sabiduría que me permite sobrevivir.

 

Los saluda, una sobreviviente.

 

Complete datos de la persona que se presume como psicópata:

Edad:45              

Estado civil:soltera

Profesión, estudio o trabajo que realiza: empleada legislativa

Lugar de residencia actual, ciudad y país: conurbano pcia Buenos Aires

Sexo: femenino

Otro dato de interés: lesbiana

 

Datos de quien contesta el cuestionario (imprescindibles):

Edad: 43

Lugar de residencia actual, ciudad y país: Avellaneda, Buenos Aires

Profesión, estudio o trabajo que realiza: empleada

Sexo: femenino

¿Qué relación tiene o tuvo con esta persona?: pareja

¿Cuánto duró/dura la relación?: 3 años y medio (con una ruptura al año y medio que se revirtió al mes)

¿Cómo la conoció?:en una reunion por tema de proteccionismo animal

¿Qué le atrajo/ atrae de esta persona?: su capacidad de sugestión, su particularidad física, su mirada hipnotizadora, su poder de convencimiento, su enorme energía en el tema del proteccionismo, su liderazgo.

¿Qué es lo que más le hacía/hace sufrir? Sus amenazas, sus desvalorizaciones hacia mi persona, su querer que yo sea otra persona tal como ella quiere y/o necesita, y la imposibilidad de plantear el quiebre de la relación por las amenazas tanto físicas como de  romperme todo.

 

 

A. Satisfacción de necesidades distintas

 

A1. Uso particular de la libertad

¿Piensa que todo es posible?

Para ella la libertad es fundamental, pero se ligó a mí que soy una persona con dos hijas chicas, y vive torturándome con eso. Al principio yo en ella redescubri la libertad. Fui una profesional independiente hasta que el reloj biológico me marcó que debía casarme y tener hijos, y si bien deseaba eso, la crianza en esos primeros años hizo que perdiera toda mi libertad, y añoraba eso. Cuando la conocí, pensé que ella me abría el puente hacia la libertad, y decidí separarme, lo cual no me resultó fácil pues mi marido estaba muy cómodo en una relación en la que yo llevaba la mayor parte de la carga.

Cuando terminó la separación, que fue muy difícil y dolorosa,  se transformó ella en el monstruo.

 

Ella siempre dice que  puede hacer lo que quiera, hasta incluso matarme.

 

Impedimentos: ¿Tolera las frustraciones y los fracasos?

En absoluto. En la política , que es el medio en que ella se mueve, todo es desgastante y debe tolerar los fracasos, pero en la vida personal se comporta como una niña de 5 años caprichosa que se tira al suelo y patalea, como tiene 45 emplea actos mas refinados, como deprimirse o enojarse.

A2. Creación de códigos propios

¿Respeta la ley y las normas comunes?

Tiene la excusa perfecta de  que el mundo es un desastre, que la humanidad está perdida, entonces solo respeta lo que le conviene, aunque nunca supe que haya cometido delitos. Siempre le da otra respuesta a todo.

¿Sigue su propia ley y sus propios códigos?

Al principio creí que sus códigos eran parecidos a los míos, pero con personas débiles se maneja con comportamientos extorsivos no en lo economico sino en lo emocional.

¿Carece de remordimientos o de culpa?

No tiene ningun remordimiento, siempre encuentra excusas para todo. Es irreprochable y no tiene ni el menor signo de autocrítica.Ni el mas mínimo cuestionamiento hacia su persona.

Siempre tengo yo la culpa de todo, provoco su furia, soy la responsable de todos sus arranques, de lo que no pudo o no supo hacer, de lo que no tiene, de lo que no hizo, etc.

¿Le echa la culpa a los demás de sus errores?

Sí, excepto a su madre “que hizo lo que pudo”, que a su entender fue poco. Pero ahora estoy yo en el centro de la culpa

¿Repite errores?

Sí, ahora me dice que las relaciones tienen que terminar mal, tipo patear el tablero, armar kilombo, parece que encuentra adrenalina en eso.

A3. Repetición de patrones conductuales

¿Repite de la misma manera las acciones negativas?

Sí. Se pone como si en su persona asumiera otra personalidad el mando, empieza a mover la boca, a agarrar algo entre los dedos o entre los dientes y enrollarlo o masticarlo, pone los ojos como si estuviera lanzando un rayo asesino, e impone su presencia física de 100 kilos de armatoste, con los dos brazos en la cintura y actitud desafiante, como un matón.

¿Tiene algún signo que anticipe sus conductas negativas?

Cuando su mirada cambia y empieza a hacer movimientos con la mandíbula inferior a izquierda y derecha. Eso anticipa que va a estallar. Pierde el razonamiento y empieza con un lavado de cabeza de discursos circulares donde ella tiene razón, es la victima de que no se satisfacen sus necesidades, y uno está en la esfera de no poder salir . Después de una hora o dos de tortura, logro sacarla de ahí. Aparentemente, cuando le digo que tiene razón y se da cuenta que logrará torcer mi voluntad y cumplir sus objetivos.

 

A4. Necesidad de estímulos intensos

¿Tiene conductas de riesgo?

No. Cuida su persona, no le gusta la velocidad, el alcohol ni las drogas, no se arriesga, no le gusta “perder el timón”, una vez tomó rivotril y le agarró al revés, en vez de tranquilizarse terminó en un episodio de tentativa de suicidio y amenazas de muerte hacia mi persona, y tuvo que intervenir la policía, la cual no hizo nada, solo procesarla, lo cual la volvió más irascible pues para ella la culpa la tuvieron los vecinos que llamaron a la policía  y yo por botona, y no ella, que no estaba en sus cabales.

¿Se aburre con facilidad?

No puede concentrarse mucho tiempo en nada, es muy movediza, y se aburre de todo. No puede hacer ningún curso, ni tener periodicidad con nada, eso “afecta su libertad”

¿Tiene proyectos de vida a largo plazo?

Se supone que teníamos, pero cuando estábamos a punto de lograrlos, entró en un estado de locura total.

¿Abusa de drogas o alcohol?

Nunca.

¿Tiene conductas perversas en lo sexual?

No. Sabe dar placer pero cuando le toca a ella es mas bien reprimida e histérica, tiende a no tener satisfacción nunca, o poco, con cuentagotas, y siempre es por culpa de uno.

¿Tolera situaciones de mucha tensión?

Jamás. Siempre repite que ella es para la situación corta,y tiene que evolucionar,  si no, se desgasta, y patea el tablero. Pero en el caso mío no quiere irse, prefiere seguir torturándome. Desde que se dio cuenta que puedo vivir sin ella pues puedo sobrevivir a cualquier cosa, está frustrada por eso, pues su trabajo fue para hacerme dependiente, y fracasó. Hoy estoy con stress por no podermela sacar de encima, pero ya no me siento adicta a ella. Lo que pasa que le tengo miedo.

 

B. Cosificación de otras personas

¿Es egoísta?

Siempre primero están sus necesidades. Pero eso no era al principio, tuvo largas temporadas de ocuparse totalmente de mi y mis problemas hasta generar esa dependencia de que nada puedo hacer ni decidir sin su aprobación. Si está enferma hay que cuidarla como a un bebé, y tratarla entre algodones. Pero uno nunca cumple con sus expectativas, uno siempre se comporta como una mierda, para ella.

¿Se cree superior a los demás?

No de todos. Tiene unos “próceres” en su más alta estima, que son los pilares del proteccionismo animal, a los cuales les perdona o excusa cualquier actitud o acción. Los demás sí, son todos una mierda, excepto cuando le sirven para algo

¿Todos deben girar a su alrededor según sus deseos?

Sí, como si fuera una nena caprichosa. Pero siempre disfrazado con algún razonamiento.

 

¿Hace lo que quiere sin importarle las consecuencias?

No. Mide algunas consecuencias, según qué cosa sea. Lo que pasa es que no me queda bien en claro cuándo decide patear el tablero y cuándo quiere conservar cierto rasgo de cordura.

Empatía: ¿Le importa los sentimientos del otro?

No, siempre primero están los de ella. Yo le digo:” me hacés daño”. Y me contesta “Y vos a mí, mucho más”. “Entonces separémonos”. “Sí, cuando te mate”.

 

¿Manipula?

Totalmente. Un episodio de película: cuando nos quisieron robar. En plena calle, un pibe de unos 20 años, se nos acerca, y nos dice que está armado, que nos quedemos tranquilas y que le demos la plata y los celulares. Ella lo mira con sus ojos hipnotizadores, y le empieza a hablar con la seducción de la araña, con el personaje que en ese momento corresponde a la situación. Le dijo que ella le iba a regalar 10 pesos, pero que no valía la pena que él se metiera en problemas, y que una vez que ella le diera la plata, nos íbamos a ir todos en paz. Y así fue.

 

¿Seduce?

A todo el mundo, da un aspecto distinto, monta un personaje para cada situación. Si pidió médico en el trabajo, se muestra como  un pobre perrito abandonado en una estación, si debe convencer a un político, se muestra como una líder que mueve las masas.

 

¿Miente?

Sí, pero es muy astuta, y tiene buena memoria, antes de pescarla en una mentira, y desenmascararla conviene callarse y guardarse ese conocimiento para uno, pues da vuelta las cosas para transformarse de victimario en víctima, y el tsunami es mucho peor.

¿Actúa para conseguir lo que quiere?

Sí, además, fue actriz.Así que tiene teoría y práctica para todos sus personajes.

Coerción: ¿Usa la agresión física para conseguir sus objetivos?

Más de una vez me obligó a estar con ella por temor a que hiciera algo. Algunas veces que intenté dejarla me amenazó con ir a mi casa a  romperme todo, tomarme por la fuerza, etc., y opté por dejar las cosas como estaban, hasta que se calma, y parece que después vuelve a la normalidad.- Pero ahora veo que es el modo en que logra cumplir sus objetivos.

¿Usa la agresión psíquica para conseguir sus objetivos?

Siempre. Vive diciendo que si no fuera por ella yo estaría sola, que todos me abandonaron, por algo será, pero ella “sabe que yo soy valiosa” y “como un diamante en bruto”, es decir, me tiene como arcilla para modelar.

 

Yo igual estoy “envaselinada” y no le hago caso, pero en todo momento me quiere hacer sentir que yo no valgo nada, y si no fuera por ella, yo qué haría. Últimamente, como el lazo ya no me une, y estoy más decepcionada que enamorada, me encuentro más fuerte, y no creo en nada de lo que me dice, sé que puedo valerme por mí misma, entonces cuando se da cuenta de que sin ella estoy mejor, empieza a torturarme de nuevo .

Parasitismo: ¿Vive del esfuerzo de otro?

No. Trabaja y dice que detesta a los parásitos, pero como tiene un laburo fácil, de libertad de horarios y hace lo que quiere, no me parasita a mí sino al sistema.

¿Usa a las personas?

No precisamente, pero establece unas muy interesantes redes de intercambio mutuamente convenientes.

¿Logra distorsionar los valores y principios de los demás?

Convence a mucha gente, a mí me convenció de muchas cosas, pero no puede con todo, y ahí se enoja.

¿Es insensible?

Es sumamente sensible con los animales, hace acciones de profundo compromiso, tiene muchos, los cuida, cura, rehabilita, etc. Con los humanos también es sensible, no tolera la injusticia y ayuda a los débiles. Si alguien necesita algo, ella se desvive por ayudar. Y crea lazos de dependencia por ese lado.

¿Es cruel?

Conmigo sí.

¿Humilla y desvaloriza?

Siempre constantemente, pero a solas. Con los demás no, quiere demostrar que es valiosa la persona que está junto a ella.

¿Extraña, echa de menos?

Sí, extraña un mundo idílico de supuestas otras parejas que tuvo, de otras “familias” que tuvo, dice querer esto, pero dice que en este caso no se puede. Hizo acciones muy buenas para mí y para mis hijas, pero no le responden como ella quiere, y se enfurece.

¿Crea tensión y agotamiento en la relación con otras personas?

Estoy totalmente tensionada y agotada.

¿Crea relaciones adictivas, dependientes?

Sí, hace dos años, cuando tuve la oportunidad, cuando fue el kilombo que terminó con la policía, ese mismo día junté algunas de mis cosas y me fui, pero luego me siguió como perro desvalido durante un mes, y volví,  no la dejé pues estaba adicta a ella, ahora que me tiene tan cerca pues consiguió que me mudara a una cuadra de su casa, entra y sale cuando quiere, y hace lo que quiere.

¿Desea agregar algo más?

Que quiero salir, pero no puedo, tengo miedo de que haga algo y termine de nuevo con la policía en medio, que no solucionan nada sino complican las cosas, termino como una Buchona y la fiera la sigo teniendo igual. Hablé con alguna gente que podría ayudar pues son amigos de ella del proteccionismo, pero nadie quiere involucrarse en un despelote, sobre todo siendo “lesbianas” lo ven como “problemas de pareja” en los cuales no quieren meterse. Yo perdí a toda mi familia . Mis padres murieron y el resto de los parientes se alejó de mí reprobándome, cuando empecé a estar con ella pues nadie aprobó la relación, y estoy totalmente sola, con mi valentía y con mi cobardía.

Lo que yo me pregunto es si cambio la cerradura de mi casa, si va a tener miedo del “que dirán “ o le importará un pepino (como aquella vez que terminó llevándosela la policía, al otro día estaba de nuevo en su casa...y la culpa la tenía yo...ni siquiera los vecinos,,, solo yo...)

Es decir, cómo reconozco si poniendole un límite, lo respeta, o me vuelve la vida imposible peor?

cómo sé que no me va a matar?

cómo sé que no me va a armar un escándalo en mi trabajo?

Cómo sé que no le va a decir de todo a mis hijas, de 7 y 9 años?

Los riegos que corro son adecuados ?

Será "perro que ladra no muerde" o "morderá?"

quiero hablar con su terapeuta pero no tiene agenda, se mantiene con su celular en su bolsillo delantero.

Nota: este cuestionario fue escrito el 10 de junio de 2008. el 22 de junio de 2008 logré iniciar el camino del contacto cero.

 

 

 



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