Psicopatía, psicópatas y complementarios

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Carta

Un monstruo de dos cabezas

Dr. Marietan: disculpe la extensión del texto pero no tengo la capacidad de sintetizarlo, porque hasta a mí me asombra lo que me pasó, y creo que si omito algo se vuelve incomprensible.
Llevaba 5 años aproximadamente haciendo terapia con una psicóloga, mi objetivo era reforzar mi estima, defensas y ordenar mi situación laboral, ya que por una serie de problemas de salud, no puedo sostener jornadas físicas muy extensas. La psicóloga que me derivó y la que me atendió estos últimos años hicieron hincapié en que yo no tenía fe en mi misma por que no tenía fe en Dios. Así que me hizo perder el tiempo diciéndome que los procesos de mi situación eran lentos y que con fe y voluntad lograría ordenar mi vida.
Me sugirió que rompiera lazo con muchas amistades porque eran personas tóxicas, ya que la iglesia en la que se congregan es la B S Y su colección de libros de autoyuda. Todas las ideas y proyectos que le comentaba eran derribados por que no estaban basados desde la luz del bienestar. Y yo le creía porque era mi psicóloga. Cuando pensaba en un trabajo, me decía "te queda algún contacto todavía" como que yo estaba fantaseando algo imposible.
Me dijeron que yo tenía que tener gente de mi nivel y calidad para relacionarme social y laboralmente, por lo que me fui quedando cada vez más sola.
Tengo intensos dolores de cabeza desde hace muchos años, y un traumatólogo me ordenó realizar una operación de reducción mamaria, porque tenía cifosis lo que generaba estos dolores de cabeza. Como mi situación económica es muy limitada me sugirió que vendiera mi departamento y el de mi madre también, que viviéramos juntas y con la diferencia me pagara la operación, así lo hice, los trámites catastrales eran muy lentos en provincia, así que la mudanza fue un infierno tuve que vivir en un hotel, y después rentar un departamento temporario hasta que me entregaron súbitamente el dpto., por lo que necesitaba un pintor urgente para hacer las refacciones que necesitaba la vivienda.
La psicóloga que a esta altura ya me había recomendado todo: escribano, contador, asesor inmobiliario, me recomendó a "un artista" que era impecable en su trabajo una excelente persona de su confianza, como todo había salido bien hasta el momento no dudé en llamar a esta persona.
Encantador, no era un pintor común y corriente, se encargo de deslumbrarme con su curriculum artístico, sus exposiciones y conocimientos en arte.
Obviamente quede deslumbrada, cuando mi psicóloga se entero, puso cara de sorpresa, y yo le conté lo bien que me trataba este hombre, lo compañero que era, y ella me aseguró que era un hombre muy protector, que tenía un corazón de oro, que siempre quería ayudar a los demás, que si fuera mala persona su hijo no lo estimaría tanto porque él tiene buen corazón y se rodea de personas buenas.
La relación duró 8 meses, a los 2 meses, este hombre me dice que estuvo preso en Magdalena 3 años, y 1 año en la comunidad terapéutica por abuso de drogas y alcohol, que esta psicóloga dirigía, pero que no tomaba nada y que el alcohol lo podía controlar, porque de entrada le advertí que no me gusta tomar alcohol ni la gente que abusa de él.
Cuando le planteo esto a la psicóloga me dice, que fue un ejemplo en su comunidad que lo iban a hacer operador y que iba a dar talleres de carpintería para los internos por su gran carisma.
Este hombre recibía mensajes de texto continuamente y a horas extrañas, cuando le pregunte quien era a esa hora excusaba que su hijo, clientes, etc.
Le revisé el celular tenía una colección de mensajes de amenazas de su expareja, uno de ellos le decía que si se acercaba a una de sus hijas lo iba a matar.
Me dió terror, me quería ir de su casa sentí algo horrible, monstruoso, él me atajó, y me dijo que ella tenía hepatitis C, y que la medicación la había trastornado, sé victimizó, que le preguntara a mi psicóloga porque esta mujer había sido operadora de su comunidad terapéutica.
Mi expsicologa confirmó todo, dijo que era una mujer que había que encerrarla, que mi exnovio era una victima de injurias.
Su conducta conmigo se fue volviendo cada vez más extraña, empezó a tener berrinches, a lo que yo me retiraba del lugar porque no soporto la violencia ni los caprichos extraños en adultos.
Mi psicóloga me decía que el nunca había estado con alguien tan extraordinario como yo, que no era una persona violenta, que se sentía frustrado, que estaba bien que me retirara de la situación, que no dejara que me provoque a discutir.
Le dí un corte a la relación a los 5 meses porque eran cada vez más violentos sus arranques, me llamaba llorando por teléfono, mails y una noche se me presentó en mi casa, un hombre de 44 años, llorando a los gritos, pidiéndome perdón, que estaba estresado porque quería abrir su negocio en El Remanso, y quería estar conmigo, y que perdía el control porque no podía estar en los dos lugares a la vez.
Bueno me sentí una fría e incomprensible malvada, que no apoyaba a este tan gran hombre estresado y loco de amor, así que decidí acompañarlo a abrir su local, que era un galpón de 300 m2, todo sucio y desordenado, que tuvo por un año, y todavía no había podido inaugurar.
Conmigo en 10 días, logró abrir su local, porque soy una persona muy organizada, y rápida para resolver situaciones de este tipo, por mi entrenamiento en empresas internacionales donde mi salud se deterioró ante tanta inmediatez y exigencias.
Al mes como él no tenía un planning organizativo, ni soporte económico de nada y nadie entraba en su local a comprar, volvió con los actos agresivos hacia mí, ya debía tres meses de alquiler, y comenzó a hacer presión para que le diera la plata de mi operación, con indirectas. También comenzó a coquetear delante mío con las clientas, obviamente a negarlo, y mi psicóloga comenzó un discurso diferente: es un sucio, nadie lo va mirar, esta paranoica de celos no esta a tu altura social, etc, cosas que no parecían motivos de separación, ya que "la paranoica era yo" ni que tuvieran que ver con las percepciones que comenzaba a tener de él, y que ella negaba una por una excusándolo y diciendo que yo estaba desvirtuando la realidad.
El último mes de nuestra relación, La psicóloga se tomó vacaciones, y no me atendió por tres semanas, las agresiones eran cada vez más fuertes, él quería traer algún indigente de la calle para que durmiera en el sótano a cambio de que limpiara el local, como me horroricé comenzó con que yo no lo apoyaba en nada, etc.
Intenté volverme a Buenos Aires con mis cosas, tres veces en las que irrumpió en grandes escándalos, y yo di marcha atrás porque me di cuenta que no me iba ser fácil volver con mis pertenencias personales a mi casa.
Empezó a hacer comentarios y galardón de como mataba animales indefensos, cuando era chico, de que le robaba dinero a sus padres, y después automóviles desde los 13 años, hasta que cobró una herencia y volvió a reincidir hasta caer preso.
Que cuando trabajó en Salta, en una planta de gas, los compañeros ls fines de semana, salían a cazar al monte, a cazar indígenas para violalarlas pero que él no había participado nunca cosa que ya no le creía nada y solo pensaba en como irme de ese lugar de al lado de ese monstruo.
Cada vez me sentía más aterrada, sin nadie a quién consultar, también se comportaba extraño con la novia adolescente de su hijo, hacia comentarios de tono sexual desagradables, y sobre la hija de su expareja también, no quería tener más relaciones íntimas conmigo alegando que lo maltrataba, una noche enferma en estado de lipotimia le pedí por favor que me trajera a Buenos Aires, que no soportaba más que tenía hambre y él se negaba a llevarme a comprar comida porque estábamos en medio del campo y yo no sé conducir. Le dije que no era feliz que manejara su negocio solo, que yo ya había colaborado lo suficiente que era su proyecto y que resolviera todo como él quería, ya que cada consejo o sugerencia de mi parte eran, según él egoístas y malintencionadas.
Accedió me trajo a mi casa, se quedó a dormir, muy tranquilo, a la mañana me quiso llevar de nuevo al campo, y no accedí, irrumpió en un estado de cólera, y se fue, enviándome mensajes de textos todo el tiempo insultándome, así que tomé la decisión me fui al Remanso, decidida a traer las últimas cosas que me faltaban por que con la excusa de mi operación fui trayendo las de más utilidad y valor para mí semana tras semana sin que se diera cuenta.
Cuando llegué se comportó como si nada hubiera pasado, y le dije que con la misma amabilidad y amor que yo le había prestado todo, todo tenía que volver de la misma forma. A lo que contestó tus cosas se quedan acá y vos te vas con un tajo en la garganta, fueron 7 horas de forcejeo, como un secuestro, él sabía que no había fletes los domingos para que me trasladara, trajo una botella de vino, y me dijo "ahora vas a saber quien soy".
Me escondió la cartera, me daba empujones para que me defendiera, y como yo no reaccionaba porque estaba paralizada, aclaro que mido 1,60 y peso 50 kg, y el mide 1,90 y pesa 96 kg, dijo que se iba del lugar, el perro se asustó de los gritos, y él comenzó a pegarle con un palo, yo llamaba al 911 y al 101, y no me respondían, desesperada llamé a mi psicóloga le dije lo que pasaba y me dijo que estaba ocupada que llamara al 911. Cuando se dió vuelta rompiendo todas mis cajas, intentó golpearme la cabeza y me corrí, y pedí ayuda a los vecinos caseros de la misma propiedad que no me dejaron usar el teléfono para llamar a la policía, él me vino a buscar y me cerraron la puerta.
Me escape a la ruta y me escondí detrás de un cartel, comenzó a llamarme al celular, diciéndome que me iba a matar.
Logré contactar con una remisería y me volví a la ciudad, y en micro desde Pilar.
Cuando llegué a mi casa estaba todo el palier roto, con mi nombre escrito en las paredes, y parte de mis cosas todas rotas, el portero y los vecinos lo vieron, hice la denuncia del destrozo del Palier y el consorcio también.
Él niega todo lo que pasó, incluso que puse dinero en su negocio, y le dí de comer dos meses porque se atrasaba cada vez más con los trabajos y no podía cobrarlos.
Comenzó a llamar a mi psicóloga para decirle que yo estaba fuera de control, que le diga como tenía que MANEJARME, pidió que tuviéramos sesiones conjuntas y yo me negué.
Quise hacerle una denuncia por violencia de género, a todo esto, nunca en mi vida había conocido a alguien tan demente, ni se como se procede judicialmente, en estos casos.
La psicóloga me dijo que yo me quería vengar "que eso no era cristiano", dos meses me trabajó la cabeza para que no buscara asesoramiento de ningún tipo, un día me muestra un mail en el que él le dice, que yo soy una seductora, que me hacia la frágil con voz quebradiza, pero que en el fondo era una manipuladora, le pedía perdón a ella por haberse metido con una paciente y por lo sucedido más allá del castigo que yo merecía. Que su negocio iba prosperando que vendía muy bien recuperándose del daño que yo le hice.
Y yo le contesté a mi psicóloga que si le iba tan bien que me devolviera todo lo que me debía y lo que rompió en el edificio, más lo que se quedó que sacó de las cajas que eran mías. La psicóloga me respodió: que aprendiera la lección por ESTÚPIDA, por "elegir acostarme con un delincuente, que ella solo me había presentado un pintor".
A todo esto nosotros ya habiamos puesto fecha de casamiento, cuando la relación aparentaba ser sana y normal, no era una relación pasajera para mí y su familia y mi pequeño entorno ya lo sabían.
A él le respondió el mail diciéndole que lo felicitaba que no le debía ninguna disculpa, que era todo un artista que se merecía que le vaya bien el la vida.
Obviamente tuve una discusión muy fuerte con ella, el criminal me lo presentó ella como un hombre ejemplar, que yo era una artista que había trabajado desde chica para pagarme mi carrera y no le había robado nada a nadie, ni me había tiroteado con la policía etc., cual era el concepto de artista? A lo que me contestó, "vos solo querés culparme de lo que pasó" sabiendo que mi personalidad es absolutamente culpógena.
No volví más a sus sesiones, hace un mes que no la veo, la verdad es que no creo que me vuelva a abrir nunca más en una terapia, estoy tomando rivotril, recetado por mi endocrinólogo, y tuve dos sesiones de terapia con unas colegas de él, una me dijo que no tenía tiempo para mi caso porque era muy frágil, que me iba a derivar alguien idóneo, se fue al patio a llamar a esta colega, y minimizó todo lo que le conté, le dijo que tenía problemas con un noviecito; me quería morir, me sentí un paquete que pasa de mano en mano.
Es todo tan irreal lo que yo cuento? Lo cierto es que la segunda terapeuta me dijo que no caí en manos de un psicópata, caí en manos de dos.
Y que la psicóloga que me atendía lo encubría por algo, por lo que recordé que una vez él me dijo que sí Graciela, mi expsicologa le hacia algo, Él iba denunciar de irregularidades de su comunidad terapéutica, a lo que le contesté inocentemente, para no decir estúpidamente, por qué Graciela habría de hacerte algo? a lo que nunca respondió.
Doctor, leo todo el tiempo relatos de personas que estuvieron en situaciones parecidas, y me da escalofrío, porque se trata de volver a confiar, y yo ya era desconfiada antes de todo esto que me pasó, la única persona en la que confiaba era en mi expsicologa, no logró conciliar mi recuperación, es todo muy reciente, hace tres meses que este hombre quiso matarme y uno de la última sesión de "antiterapia".
Pero al saber como es él, ahora está tranquilo porque tiene ese período o meseta de equilibrio que leí en algunos blogs, un abogado, me dijo que era un loquito que si no me molestó hasta ahora, no aparece más, que una chica tan linda como yo no debería estar pensando en juicios o demandas, que me tenía que salir a divertir, que si él tuviera mi edad estaría haciendo otras cosas.
Me siento absolutamente desamparada, el martes tengo una entrevista en el centro Shalom Bait, y voy a pedir una consulta con el abogado Dr. Viar. Ya no sé que más hacer, obviamente confío en Dios, pero no al que me sometió esta psicóloga.
Sus notas y comentarios, me aclararon absolutamente que estuve en relación con un psicópata, esto le pregunté a mi expsicologa, y me dijo él es un mediocre no tiene inteligencia para ser un psicópata, que ella era más psicópata porque estaba entrenada para enfrentarlos.
Le agradezco cualquier sugerencia que me pueda hacer, y gracias por tener una web tan completa y generosa en información.
Le Saluda atentamente, S


 

 

 

 



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