SEMIOLOGÍA PSIQUIÁTRICA Y PSICOPATÍA

Sitio del Dr. Hugo Marietan

www.marietan.com    marietanweb@gmail.com

 Principal ] Artículos ] Psicopatía ] Esquizofrenia ] Docencia ] Poesías y cuentos ] Otros Autores ] Curso de Psicopatía ] Semiología Psiquiátrica ] Enlaces ] Cartas comentadas ] Depresión ]

La castración química

 

04/09/2007 WENLEY Palacios, Abogado.

http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/noticia.asp?pkid=320394

 

Señores jueces, yo no me voy a recuperar. Pasé casi la mitad de mi vida en la cárcel. Les pido me que me condenen a la pena de muerte porque cuando salga voy a reincidir". Fue el alegato final de Fernando Irusta, albañil de 37 años, ante la Cámara del Crimen de Córdoba, hace poco más de un mes. En Argentina no hay pena de muerte. Se le condenó a 20 años de prisión porque ya en 1991 fue condenado a ocho años por violación de una menor y liberado por buena conducta. Reincidió cinco años después, pero en el año 2005 recuperó la libertad.

Cuando los medios dicen que una condena es de 60 años o más, ocultan que el Art. 66 del Código Penal establece que la acumulación de penas no puede exceder de 20 años, excepcionalmente hasta 40 años como en caso de terrorismo. Y sobre ese límite está la posibilidad de aplicar reducciones por buena conducta. Francis Ervard, de 61 años, condenado en los años 1975, 1981, 1985 y 1989, este verano a los 45 días de salir de prisión, raptó y violó a Enis, un niño de 5 años y Francia se ha conmocionado. Nicolás Sarkozy ha prometido aplicar a estos delicuentes cadena perpetua, y solo permitir que salgan si aceptan la castración química y llevar una pulsera de control. No es un caso aislado. Cada año de sus cárceles salen 100 agresores sexuales. Aquí parecido. En Castellón se han tratado últimamente 22 casos de abusos sexuales a menores. Los que creen que pueden reeducar al criminal, han de saber que no a todos. Hay que examinar cada caso. Ni las violaciones en serie, ni la pedofilia, están tipificadas debidamente en la ley. Los irreductibles son los psicópatas, que suelen ser violadores y asesinos en serie. No son enfermos en el sentido de gente de que se puedan curar, ni personas con un vicio adquirido. Se trata de personas que tienen una determinada estructura mental, adquirida en los primeros seis meses de su vida y no pueden cambiarla nunca. Inteligentes, amables, colaboradores, muy sociables, en realidad no obedecen ninguna norma legal ni ética. "Cosifican" a sus víctimas, las convierten en "cosa"; y así como nadie siente remordimientos por pegarle una patada a una piedra, de la misma manera ningún psicópata siente remordimientos por sus violaciones y crímenes. El psicópata es incapaz de dejar de hacer lo que su impulso le pide. Tal vez, en este momento no sea completamente libre; tal vez no sea responsable totalmente de sus actos, aunque distingue perfectamente el bien del mal. Actúa como si le pusieran una pistola en la sien, obligándole a actuar. Es antisocial, no puede convivir con los demás miembros de la sociedad.

 

CiU y el PP han propuesto nuevas medidas como en Francia. La Generalitat catalana ha pedido un informe sobre esta clase de violadores. Hay que determinar sus grados, sus distintas conductas y poner los remedios adecuados, los que sean necesarios para proteger a la sociedad. Es un trabajo que está por hacer y que aunque en muchos países ya les aplican determinadas medidas, de momento, ninguna es definitiva ni aporta garantías de éxito.

 

Lo importante es que los países occidentales se han concienciado de que hay que poner manos a la tarea, estudiarla, desarrollarla, llegar a tomar conclusiones y cambiar el Código Penal. Tal y como estamos no se puede seguir.

 

Violador argentino pide a jueces que lo maten porque no puede refrenarse

miércoles 1 de agosto, 11:36 AM

Buenos Aires, 1 agosto (EFE).- Un pedófilo reincidente pidió que lo maten porque no puede refrenarse, poco antes de que un tribunal de la ciudad argentina de Córdoba lo condenara a 20 años de prisión por haber atacado a siete niñas, informa hoy la prensa local

"Señores jueces, yo no me voy a recuperar a esta altura. Pasé casi la mitad de mi vida en la cárcel. Les pido que me condenen a la pena de muerte, porque cuando salga voy a reincidir", dijo Fernando Irusta, un albañil de 37 años, en su alegato antes de que se le dictara sentencia

La pena de muerte está excluida de las leyes argentinas y la descarnada declaración de Irusta "enmudeció" a la Cámara del Crimen de Córdoba, que el lunes le dictó una pena de 20 años de prisión, señaló el diario Clarín, que indicó que el reo ya había cumplido condenas por violaciones de niñas

El caso de Irusta coincidió con el de un violador de niños con síndrome de Down condenado a 16 años de prisión que permanece en libertad porque su sentencia ha sido apelada, lo cual ha desatado reclamaciones de los padres de las víctimas

En 1991 Irusta fue condenado a ocho años de cárcel por la violación de una menor, pero por buena conducta recuperó la libertad antes de cumplir el castigo, hasta que en 1996 reincidió y se le amplió la pena a quince años de prisión

Irusta, padre de un hijo, recuperó la libertad en 2005 y entre abril y mayo de 2006 violó a siete niñas de entre 9 y 12 años, delitos por los que fue condenado por el tribunal de Córdoba, capital de la provincia homónima, a 750 kilómetros de Buenos Aires

La policía logró descubrirlo porque no tomó mayores precauciones para evitar ser identificado por sus víctimas, dijeron fuentes judiciales a la prensa

El mes pasado un tribunal de Buenos Aires condenó a Mario Ochoa a 16 años de prisión por haber abusado o violado a niños con síndrome de Down, pero el reo permanece en libertad porque la sentencia no está firme al haber sido apelada

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, se reunió el martes con familiares de estos niños y consideró que "es una injusticia total" que Ochoa esté en libertad mientras sigue el proceso judicial. EFE alm/ap

 

 

Un violador serial de nenas dijo merecer pena de muerte

http://www.lacapital.com.ar/2007/08/01/policiales/noticia_407321.shtml

Fue condenado dos veces y reincidió. Ahora le dieron 20 años de prisión efectiva.

Un violador serial de niñas no sólo reconoció su culpabilidad de los delitos que se le imputaban, sino que además pidió perdón y dijo que debería ser condenado a “pena de muerte” o “prisión perpetua”. El caso que a todas luces aparece como insólito tuvo lugar ayer en la ciudad de Córdoba, mientras se llevaba a cabo el juicio oral en contra de un delincuente que reincidió en abusos sexuales a menores. La justicia lo condenó al acusado a 20 años de prisión de cumplimiento efectivo.

Jorge Montero, Andrés Achaval y Eduardo Barrios, integrantes de la Cámara Cuarta del Crimen de Córdoba, quedaron perplejos al escuchar al acusado de violaciones reiteradas, Fernando Irusta, reconocer sus imputaciones, pedir perdón por los ataques perpetrado contra niñas de entre 9 y 12 años y afirmar que por sus delitos merecía la “pena de muerte” o al menos “prisión perpetua”.

El acusado se «descolgó» con estos dichos sorprendentes, cuando los jueces le concedieron la última palabra antes del veredicto.

Novedoso.

“Nunca había escuchado esto y tengo mucha experiencia”, dijo el vocal del tribunal oral Jorge Montero. En declaraciones a Radio Universidad y Mitre 810 de Córdoba, el juez añadió que “no son habituales esas expresiones” y consideró que en el fondo, lo expresado por el acusado “es un pedido de ayuda”.

Irusta es un albañil de 37 años que trabajaba en un country de la zona sur de la ciudad de Córdoba, cuando fue detenido por la policía en agosto de 2006.

El hombre ya contaba con dos condenas anteriores por violaciones. En el 2005 había ingresado al régimen de libertad asistida, pero entre mayo y agosto del año siguiente volvió a abusar de siete niñas de entre 9 y 12 años.

Confesión.

En agosto de 2006 fue detenido acusado de abuso sexual agravado por acceso carnal, y robo calificado reiterado.

Durante el juicio abreviado que se realizó a puertas cerradas, el acusado decidió confesar su culpabilidad.

El tribunal lo condenó a 20 años de prisión a cumplir de modo efectivo, con lo cual no podrá alcanzar ningún beneficio que le permita lograr la libertad en forma anticipada.

Peligroso e inmaduro.

Los estudios psicológicos practicados al acusado demostraron que se trata de un sujeto peligroso con inclinaciones al delito sexual, marcada intolerancia a la frustración y con un objeto del deseo sexual inmaduro, por lo cual sus víctimas son niñas. No obstante, se dejó en claro que no por eso podía considerarse inimputable.

Además las pruebas de ADN de los hisopados vaginales de las niñas que fueron sometidas por Irusta confirmaron que él fue el autor de las violaciones, con lo cual eran pocas las chances que tenía el acusado de eludir la condena.

Valoración y condena.

A la hora de pedir 20 años de prisión para el acusado, la fiscal Laura pedestal tuvo en cuenta que Irusta había sido condenado a 8 años de prisión por el delito de violación cuando tenía 20 años. Luego recuperó la libertad por buena conducta. Pero a poco de alcanzar las calles reincidió y se le unificaron las condenas, penalizándolo por 15 años.

El 5 de octubre de 2005 se dio por cumplida la condena. Pero siete meses volvió a atacar a siete menores, por lo cual ahora quedará tras las rejas durante los próximos 20 años.

Irusta lamentó que por su conducta no podrá disfrutar de la compañía de su pequeño hijo y agradeció a la defensa, la fiscalía, los querellantes y el tribunal que lo condenaran a 20 años de reclusión. En ese sentido, admitió que podía haber recibido una pena de hasta 50 años.

 

 

 

 

 



Si desea dar su opinión o aporte escríbame a consultashm@gmail.com o click AQUI