Semiología Psiquiátrica y Psicopatía

Sitio del Dr. Hugo Marietan

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Carta: El error de las psicólogas: ignorar la psicopatía

Vincular a la fuerza a los hijos con el psicópata

 

Estimado Dr. Marietan:

Antes que nada quiero agradecerle pues con sus conocimientos y su página en internet nos ha ayudado muchísimo.

Vivimos en el sur de latinoamerica. Me separé hace un año de un médico, que trabaja para una prestigiosa universidad del país. Tengo tres hijas. La mayor tiene 17 años, la del medio 12 y la menor 10.  Vivíamos en plena capital, pero casi totalmente aislados.

Después de separados, las niñitas empezaron a caer en crisis cada vez que tenían que verlo. La mayor no quería verlo nunca más y las pequeñas simplemente no querían verlo hasta que fueran grandes. Las sometimos a evaluaciones psicológicas y todas detectaban un miedo tremendo a su padre.

Me enteré entonces de múltiples formas de abuso y maltrato que sucedían en mi casa sin yo saberlo. Hasta antes de separarme, yo estaba convencida de que mi ex-marido era pésimo marido pero buen padre.

Después de leer sus trabajos, me queda claro que yo soy una complementaria, por lo que empiezo a poner en duda muchas cosas que antes creía...y, entre otras cosas, mantengo un estricto "contacto cero", que ha sido mi salvación.

En fin, la ley obliga a mantener el contacto padre-hijo aún contra su voluntad. Y es así como, tras un largo juicio en que pedimos suspensión de visitas, lo más que pudimos obtener fue visitas protegidas (en la consulta de una terapeuta designada por el juzgado, con ella presente), por un mínimo de un año y un máximo de tres. El juez asumió que a la hija mayor no se la puede obligar. A las menores, sí. Si las niñitas se niegan a ir, se cuestiona a la madre que según ellos ejerce "alienación parental" y el padre pide "medida de protección" que es llevarlas a vivir con alguien que no ejerza tan "mala influencia" sobre ellas.

Doctor, no sé cómo guiar a mis hijas. Por una parte, quiero que aprendan a defenderse y a no dejarse maltratar ni someter. Por experiencia propia, para mí la solución fue resistir toda tentación de verlo o hablarle,... pero yo sólo soy su ex-esposa. Y las psicólogas insisten en que las hijas deben tener un tipo de relación con él.
Ellas reclaman que por qué sólo se cumple el "derecho del padre" de ver a sus hijos y jamás se piensa en el "derecho de los hijos" a no ver al padre que las daña. Sienten que nadie les cree realmente. Y al final se vuelven a someter...después de todo, éso es lo que aprendieron desde que nacieron. Y no ven otra alternativa.


¿Cómo puedo ayudarlas? ¿Es posible que sea bueno que se relacionen? 



La terapeuta de revinculación busca una forma en que el poco tiempo que ellas están con él sea lo más placentero posible. Y entonces les hace actividades lúdicas atractivas para cada niñita   (va cada una por separado)

Que conste que en un principio había asegurado que eso no lo iba a hacer. Y estimulaba a cada niñita a decirle todo lo que pensaba de su comportamiento hacia ellas.

Y a medida que esto sucedía, estaba cada vez más convencida de que no debía revincularlos. Incluso ella decía a las niñitas que lo miraran fríamente, que se distanciaran. Y que cuando ella viera que lo habían procesado todo y que su padre no les producía angustia, ni rabia, ni nada, en ese momento ellas iban a poder decidir si querían o no verlo.

Sin embargo, después de una conversación que ella tuvo con el padre para avisarle que no podría ver por un tiempo a la mayor (pues con cada visita ella estaba cayendo en un estado cada vez peor), él le dejó saber que no abandonaría. Incluso volvería a juicio si es necesario, pero a él nadie le impediría ver a sus hijas.

Después de esto, cambió el procedimiento. Cada niñita debía ser muy amable con su padre, para que él estuviera tranquilo y no pidiera cambios. Y ya que ellas tenían que estar obligadamente con él, porque el juez que dictó tan buena sentencia ya no está, y los que están ahora sólo dan visitas obligadas que sería en su opinión mucho más dañino, entonces lo mejor sería buscar la forma en que esto se haga de la forma más agradable posible.

Hasta ese momento, aceptable; pero ahora está empezando a plantear que tal vez a las niñitas sí les hace bien ver a su padre. Que les dé el regalo de permitirles pasarlo bien con él. Que ellas no muestran ningún temor. Y que más bien a ella le queda claro que las niñitas están tratando de agradarme y por eso  ¡dicen no querer ver a su papá!


Doctor, yo siempre temo que el padre de mis hijas consigue seducir a las personas (más a mujeres que a hombres) con su modo de intelectual distraído y ponderado, pero sobretodo, su estilo indefenso... Y si bien no dudo de la honestidad y las buenas intenciones de la terapeuta, sí dudo de su falta de experiencia en sicopatía; y de su convicción de ser una psicóloga infalible.

Necesito con urgencia su consejo.

¿cómo puedo proteger a mis hijas?

¿qué tipo de relación puede tener una hija con un padre sicópata (cotidiano)?

Esperando ansiosa su respuesta, le saluda atentamente. Celia. septiembre 2011

 

 

 

 

 

 

 

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